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jueves, 14 de diciembre de 2017

JUAN GARCIA DURAN - BIBLIOTECARIO, HISTORIADOR Y ANARQUISTA


Juan García Durán   bibliotecario, historiador y anarquista
 El 26 de febrero de 1915 nace en A Torre (Vilagarcía de Arousa, Pontevedra, Galicia) el bibliotecario, historiador y militante anarquista y anarcosindicalista Luis Costa García, más conocido como Juan García Durán o, también, como El Fugas. Hijo de un carpintero instalado en Vilaxoán de Arousa, aprendió el oficio de carpintero de ribera. Cuando tenía 15 años se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). También militó en las Juventudes Libertarias. En noviembre de 1931 presidió un mitin cenetista en Betanzos. En 1935 hizo de secretario de los carpinteros de Vilagarcía y en 1936 asistió al Congreso de la CNT en representación de los sindicatos de Vilagarcía. Poco antes del levantamiento fascista se estableció en La Coruña, huyendo de la persecución a la que era sometido por su actuación en un conflicto laboral, y se casó con Dolores Martínez Santiago, con quien tuvo un hijo, Luis Costa Martínez. Entre julio y agosto de 1936 estuvo detenido por los facciosos. Fue en este momento que adoptó el nombre de Juan García Durán. Nuevamente apresurado en julio de 1937 en La Coruña, fue juzgado y condenado a muerte. En mayo de 1943 fue liberado de la cárcel de Alcalá de Henares.
De nuevo en La Coruña, se incorporó a la CNT clandestina, participando activamente en la reorganización del sindicato anarcosindicalista. En junio de 1943 fue nombrado secretario general del Comité Regional de Galicia de la CNT, asistiendo a los plenos nacionales de regionales en Madrid de julio de 1945 y de marzo de 1946 - en este último fue nombrado secretario político del Comité Nacional y secretario Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas (ANFD) -, y al Pleno Regional de comienzos de 1945 en La Coruña. Miembro de los comités nacionales de Ángel Morales Vázquez y de Lorenzo Íñigo Granizo, fue delegado para viajar a Francia y tratar diversos asuntos del Gobierno republicano de Giral, e intervino en tres consejos de ministros. También en estos años mantuvo contactos con el Partido Galeguista. Participó en varios encuentros con los grupos guerrilleros, especialmente de León y de Galicia. El 9 de abril de 1946 fue herido de un disparo en una pierna por la policía durante su detención en la Gran Vía de Madrid, pero en el hospital consiguió huir. Nuevamente apresurado a causa de un confidente, fue juzgado, condenado a muerte y encerrado en las cárceles de El Dueso, de Ocaña y del Hospital Penitenciario de Yeserías, de donde huyó el 10 de marzo de 1949 y pasó a Francia con lancha pesquera. En 1950 vivió una temporada en Francia haciendo de planchador, ya que no quiso aceptar el apoyo económico de la organización anarcosindicalista, después de carpintero y de auxiliar de biblioteca del Archivo Nacional de Australia, donde se casó en segundas nupcias con la cónsul francesa Jeanette Villemer, con quien tendrá un segundo hijo, Jean-Pierre García.
 Los traslados consulares de su compañera también fueron suyos y por eso viajó por unos cuarenta países de los cinco continentes. A finales de los años cincuenta estudió biblioteconomía en Detroit, dio clases de francés en la Academia Berlitz ya la Wayne State University y mantuvo relaciones con el grupo «Libertad» y con las Sociedades Hispanas Confederadas, realizando numerosas conferencias donde defendió la unidad de las fuerzas antifranquistas. En 1964 se instaló en Montevideo, donde dio clases de inglés, de gallego y de portugués en el Liceo Francés, en la Universidad de la República y en la Facultad de Humanidades y de Ciencias, al tiempo que profundizó en sus estudios biblioteconómicos, obteniendo la licenciatura con la tesis Bibliography of the Spanish War (1936-39). Aunque encuadrado en una línea reformista, en 1966 condenó el cincpuntisme. En 1966 prologó el libro de Carlos Zubillaga Castelao no arte galego. En 1968 se estableció en Houston (Texas, EE.UU.). El 20 de noviembre de 1975, el mismo día que murió el dictador Franco, se doctoró en la Universidad de la Sorbona de París con una tesis dirigida por Pierre Vilar sobre la intervención extranjera en la Guerra Civil española (Guerre civile espagnole (1936-1939 ). Intervention étranger sur mer), pasando a ser uno de los especialistas de este conflicto y realizando conferencias sobre el tema por todas partes (Leiden, Houston, Washington, Atlanta, Montreal, Vilagarcía, Madrid, Barcelona, ​​etc.). Con el tiempo llegó a tener fuerza prestigio como especialista en bibliotecas y en bibliografía, haciendo de asesor histórico de la Biblioteca del Congreso estadounidense en Washington y de bibliotecario en universidades tejanas (Rice University, etc.).
 En 1979 volvió a la Península y pasó a vivir a Alicante. Asistió al V Congreso de la CNT, del que salió bastante decepcionado, y se volvió bastante crítico hacia el movimiento anarquista. En 1985 fue nombrado colaborador de la Cátedra de Historia Contemporánea de la Facultad de Filosofía y Letras de Alicante. Un mes antes de morir, gracias a haber ganado la lotería, fundó el "Premio Juan García Durán", destinado a distinguir bianualmente con tres millones de pesetas un estudio sobre la Guerra Civil española, el premio fue canalizado por la Fundación Bosch Gimpera y luego se hizo cargo el Centro de Estudios Históricos Internacionales de la Universidad de Barcelona. Durante su vida colaboró ​​en numerosas publicaciones, como CNT, Comunidad Ibérica, Cuadernos de Ruedo Ibérico, España Libre, Espoir, La Hora de Mañana, polémico, Ruta, Solidaridad, Tiempo de Historia, Tierra Vasca, Umbral, etc. Es autor Depor la libertad. Cómo se lucha en España (1956, traducida al gallego en 2001 bajo el título Pola Liberdade. A loita antifranquista de Luis Costa), Gramática española. Por qué la gramática es una ciencia (1962), La novela española de posguerra civil (1964), Bibliografía de la guerra civil española (1936-1939) (1964, primera que se realizó sobre el tema), A Hispanic look at the bicentenial (1978), Camino para la paz. Los historiadoras y la guerra civil (1980), La guerra civil española. Sus Fuentes y suspensión lagunas (Archivos, bibliografía y filmografía) (1985), entre otros.
 Juan García Durán murió repentinamente de un aneurisma el 12 de diciembre de 1986 en Alicante (Alacantí, Valencia), cuando acababa una traducción al castellano de su tesis doctoral.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

MATILDE ESCUDER VICENTE - MAESTRA LIBERTARIA


Matilde Escuder Vicente -  maestra libertaria
 El 12 de diciembre de 1913 nace en Vilafranca (Alt Maestrat, País Valenciano) la maestra libertaria Matilde Escuder Vicente, también conocida simplemente como Mati. De padre ugetista, estudió la enseñanza obligatoria hasta los 14 años ya continuación, por encarnizamiento de su madre y con grandes esfuerzos familiares, pudo estudiar Magisterio en Castellón y en Valencia, obteniendo, 24 de julio de 1934, el diploma de Magisterio.
Fue nombrada maestra en ses Salines de Ibiza (Islas Baleares), donde de repente se enfrentó a los métodos directrices de la institución local, pero donde pudo contactar con un grupo de jóvenes libertarios. Seguidora de la pedagogía de Francisco Ferrer Guardia, marchó a Barcelona, ​​visitando la Escuela Naturaleza de Puig Elías, que no le impresionó mucho, y integrándose en la Escuela Racionalista dirigida por José Berruezo, que tenía el apoyo de el Ateneo de Cultura Social de Sant Adrià de Besòs.
 En esta época, ya afiliada al Sindicato de Profesiones Liberales de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), también frecuentará la Escuela Racionalista de la calle Vallespir («Escuela de Eliseu Reclus»), dirigida por los hermanos Carrasquer, los métodos pedagógicos de los cuales la seducirán. Contraria a la reforma escolar del Consejo de la Nueva Escuela Unificada (CENU), en julio de 1936 marchó voluntaria a la Columna Durruti, donde se ocupó de un almacén de ropa en intendencia, con su compañero Enrique Ferrero, que n ' era el delegado de Cultura. Entonces participó en el movimiento colectivista en Mirambel (Teruel, Aragón). A raíz de la ofensiva estalinista de 1937 contra las colectividades, tuvo que huir hasta Xàtiva con Etna, su hija que casi tenía 15 días, y perdiendo todo contacto con su compañero, que fue capturado por los fascistas y fusilado en la prisión de Torrent.
Luego será profesora en la Academia de las Juventudes Libertarias de Ontinyent. Al terminar la guerra, fue encarcelada en Valencia. Liberada en 1944, se instaló en Barcelona con su hija Etna, su hermana Gúdula y el niño de la misma. En esos años trabajó en la confección. En un pleno clandestino de la CNT-FAI en la Casa Cambó encontró Félix Carrasquer, convirtiéndose en su compañero. Ambos participaron activamente en la CNT clandestina y en 1947 fueron detenidos y encarcelados unos meses. Después, con una pequeña mesa de composición, la pareja editó panfletos y un boletín del Sindicato del Metal de la CNT.
Después de que Félix fue enviado a Madrid para participar en el nuevo Comité Nacional de la CNT junto a Manuel Villar Mingo, ella fue nuevamente detenida después de la caída del Comité Nacional y condenada a principios de 1949 a seis años de prisión, que purgó en la cárcel de Las Ventas, al tiempo que su compañero fue condenado a una pena de 12 años. Cuando en 1960 fue liberado Félix, va pareja marchó a Francia, instalándose en Thilo, cerca de Toulouse (Occitania), en una pequeña granja donde fundaron un centro de formación, a imagen de la Escuela de Militantes que creó Félix Carrasquer durante la Guerra Civil en Monzón (Aragón).
 En 1971, después de haber dejado la granja a Etna y su compañero Toni, la pareja y Gúdula devolvieron a Barcelona, ​​donde compraron una casita en el Tibidabo, que se transformó en un centro de reunión y de formación para la nueva generación de libertarios catalanes. Matilde Escuder Vicente murió el 8 de mayo de 2006 en Thilo (Languedoc, Occitania). Una calle de Sant Adrià de Besòs lleva su nombre.

martes, 12 de diciembre de 2017

EL GOBIERNO DE AZNAR OCULTO DATOS SOBRE MILITARES Y POLICIAS ADIESTRADOS POR VIDELA


El Gobierno de Aznar ocultó datos sobre militares y policías adiestrados por Videla

► Las investigaciones realizadas por el juez Garzón sobre los cursos ofrecidos por el régimen argentino a miembros de las Fuerzas de Seguridad españolas quedaron inconclusas.

► El anterior Ejecutivo del PP no aportó ciertos documentos sobre esa colaboración represiva, realizada justo antes del nacimiento del GAL.

PÚBLICO | DANILO ALBIN | MADRID | 10-12-2017

Sus inventores lo llamaban “teléfono”, pero no servía precisamente para hablar. En la Argentina de los campos de concentración, aquel temible instrumento era una pieza más en el catálogo del infierno: cuando los torturadores tenían ganas de jugar, lo utilizaban para atormentar aún más a sus víctimas. Básicamente, consistía en un aparato que daba descargas simultáneas de electricidad en oreja y boca. Era simplemente horroroso. Pero había más. Siempre había más. Por ejemplo, otro día podían meterte un tubo por el ano y soltar dentro una rata. “Rectoscopio”, lo denominaban los verdugos.

Entre 1976 y 1983, cientos de militares argentinos se especializaron en diferentes métodos de tortura. No figuraba oficialmente en los programas de estudio, pero alcanzaba con incorporarse a alguno de los temibles “grupos de tareas” –eufemismo empleado para identificar a los comandos a cargo de los secuestros y torturas de opositores- para aprender el amplio y tenebroso arte de los tormentos.

A fuerza de electrocutar, ahogar y golpear a personas indefensas, la dictadura de Jorge Rafael Videla se hizo un hueco en el disputado mercado de la lucha anticomunista. O antiterrorista, como preferían (y prefieren) denominarla aquellos que buscaban justificar tales crímenes. En ese contexto, la España de la transición apostó firmemente por la “escuela argentina” a la hora de formar a varios policías, guardias civiles y miembros del ejército. El calendario indica que todo ello ocurrió en los prolegómenos de la creación del GAL, el grupo terrorista que practicó la guerra sucia contra ETA.

Estos casos llegaron a mediados de los noventa a la Audiencia Nacional, donde el juez Baltasar Garzón efectuaba una investigación sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura argentina. Sin embargo, el magistrado no dispuso de toda la información existente en torno a este asunto, y no precisamente porque los documentos en cuestión hubiesen desaparecido. Nada de eso. Según ha podido comprobar Público, el gobierno de José María Aznar no aportó todos los archivos que daban forma a este capítulo de la colaboración establecida entre España y el régimen genocida de Videla.

Lista incompleta

En el marco de aquel procedimiento judicial, Garzón recibió un listado de militares españoles que habían realizado cursos en Argentina durante los años de la dictadura. El documento había sido enviado el 19 de enero de 1998 por el Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército, que había localizado en sus registros los casos de 10 militares que entre 1979 y 1983 se desplazaron a Buenos Aires. Según consta en esa nómina, la mayoría eran coroneles y habían realizado cursos en la Escuela de Inteligencia del régimen argentino.

El 13 de mayo de 1998, el entonces ministro de Defensa, Eduardo Serra, envió a Garzón un listado más amplio sobre “nombre y empleo de los militares españoles que siguieron cursos en centros militares argentinos entre los años 1976 y 1983”. Ese documento incorporaba los nombres del coronel de Infantería Marina Cristóbal Gil y Gil y del general de División del Ejército del Aire José María Paternina Bono, quienes también habían cursado estudios en el país sudamericano en 1981 y 1982 respectivamente.

El coronel Gil y Gil llegó a ser señalado por una de las víctimas de la ESMA, el mayor campo de concentración de la dictadura. Según el testimonio ofrecido por el sobreviviente Víctor Basterra, el militar español había participado en secuestros, algo que el acusado negó ante el juez Garzón. Durante su declaración en sede judicial, efectuada el 16 de junio de 1998, incluso aseguró que cuando viajó a Argentina no sabía que allí se estaban produciendo desapariciones, algo que entonces era de público conocimiento a nivel internacional.

No obstante, la transcripción de su declaración ofrece algunas otras pistas. “Preguntado si en el curso mencionado también se le instruyó sobre formas de combatir la subversión, contesta que esas eran las técnicas conocidas en España y en cualquier otro país occidental, siendo normales la existencia de libros de guerra de guerrillas. Por el contrario, el contenido del curso estaba centrado en el estudio del pensamiento y sus diferentes manifestaciones a través del Estado”, aseguró. También admitió que en 1981, cuando fue designado para realizar ese curso, efectuaba labores de Inteligencia “en el ámbito de lo que en aquel entonces era el antecedente del CESID”.

Ni las declaraciones de Gil y Gil ni los listados obtenidos por Garzón con los nombres de otros 11 militares tuvieron mayor recorrido. La causa llevada adelante por el magistrado de la Audiencia Nacional se detuvo en 2003, cuando Argentina anuló las leyes de impunidad y comenzó a investigar los crímenes de la dictadura. De esta manera, las averiguaciones que se habían emprendido en Madrid para conocer el papel de los militares españoles adiestrados en Buenos Aires quedaron paralizadas.

Lo que ocultó Aznar

En ese contexto, Público ha tenido acceso a una serie de documentos que no fueron aportados por el gobierno de Aznar a Garzón y que demuestran que la “formación” de policías y militares españoles en Argentina fue bastante más amplia. En realidad, esta estrecha colaboración se enmarcó en un “plan de becas”establecido inicialmente por el régimen de Videla para formar a agentes de otras dictaduras latinoamericanas.

En septiembre de 1977, la dictadura decidió ampliar esa oferta “a la Institución policial del Reino de España”. Así consta en un documento firmado por el entonces Jefe de la Policía argentina, Edmundo René Ojeda, quien destacaba que “la presencia de miembros de las instituciones hermanas” –en alusión a España- permitiría “optimizar” esfuerzos para “enfrentar con éxito la lucha común contra la delincuencia en todas sus formas”.

“En función de ello, se procura concurrir al intercambio de conocimientos y experiencias, en el que será de importancia el aporte de representantes de la Madre Patria. Asimismo, habrá de lograrse un acercamiento entre Fuerzas, idóneo para estrechar los vínculos que las unen”, señala el documento enviado por Ojeda al embajador de Videla en España, Leandro Enrique Anaya. También explicaba que todos los cursos tendrían “carácter intensivo, con clases teórico-prácticas dictadas de lunes a sábado inclusive, complementadas con visitas de estudio y/o conferencias especiales”.

El 25 de noviembre de 1977, el ministerio de Exteriores de España informó que el gobierno de Adolfo Suárez había aceptado las becas ofrecidas por la dictadura para miembros de las Fuerzas de Seguridad. “El Ministerio de Asuntos Exteriores saluda atentamente a la Embajada de la República Argentina en Madrid, y en relación con su nota verbal número 385, sección 2, de 19 de octubre último, relativa al Plan de Becas de la Policía Federal Argentina, tiene la honra de informarle que la Subsecretaría de Orden Público del ministerio del Interior acepta dos de las becas ofrecidas, a fin de que un oficial de la Guardia Civil y otro de la Policía Armada puedan realizar el Curso de Explosivos previsto para el día 23 de octubre de 1978”, señalaba la nota.

La colaboración continuó en años posteriores. De hecho, este periódico ha tenido acceso a otro documento fechado el 3 de agosto de 1979, en el que la embajada de Videla en Madrid notifica a la Subsecretaría del ministerio del Interior de España que “la Policía Federal Argentina ha informado a nuestra Cancillería que acepta la postulación del capitán Miguel Ángel Ortiz Asín y la del teniente Ángel Martín San Miguel –ambos pertenecientes al cuerpo de la Guardia Civil- para realizar el curso II Explosivos Latinoamericanos (sic), que dará comienzo el 10 de octubre próximo, de acuerdo con el Plan Becas 79”.

Cuando Garzón investigaba este tipo de colaboraciones, el gobierno de Aznar no aportó ninguno de estos documentos en el juzgado. Su “omisión” permitió que estos acuerdos siguieran escondidos. Luego, la causa se cerró. 


 

LOS PROCESOS DE MONTJUIC - FUSILAMIENTOS DE ANARQUISTAS


Los Procesos de Montjuïc – fusilamientos de anarquistas

 Entre el 11 y el 15 de diciembre de 1896 se realiza a puerta cerrada en el castillo de Montjuïc de Barcelona (Cataluña) el primero de los juicios celebrados contra más de un centenar de anarquistas catalanes en una de las maniobras represivas por parte del Estado más importantes contra el movimiento anarquista europeo, maniobra que fue respondida por todas las ramas del socialismo internacional.

 Tras la explosión el 7 de junio de 1896 de una bomba en la calle Cambios Nuevos de Barcelona, ​​al paso de una procesión religiosa, en la que resultaron muertas seis personas y 42 heridas, las autoridades detuvieron más de 400 personas, entre ellas destacados militantes obreros y teóricos anarquistas (como, Josep Llunas y Pujals, José López Montenegro, Juan Montseny, Teresa Claramunt, Joan Alsina, Baldomer Oller, Anselmo Lorenzo, Tarrida del Mármol, Sebastián Sunyé, Juan Bautista Esteve, etc.), así como el escritor Pere Corominas - por unas conferencias sobre sociología impartidas en el Centro de Carreteros de Barcelona. Para poder desarrollar esta tarea represiva, atizada por asociaciones reaccionarias, sectas religiosas integristas y jesuitas, las autoridades suprimieron las garantías constitucionales entre el 8 de junio de 1896 y el 17 de diciembre de 1897.

 Muchos de los detenidos fueron deportados a presidios africanos, y otros llevados al castillo de Montjuïc, donde se celebró un proceso llevado a cabo por la justicia militar contra 87 personas. Las diligencias fueron llevadas a cabo sin ninguna garantía jurídica, y las declaraciones de los acusados ​​fueron obtenidas con torturas de todo tipo, que llevaba a cabo el teniente de la guardia civil Narciso Portas y el inspector de policía León Antonio Tressols (El vinagreta) , con la aquiescencia del juez Enrique Marco. Incluso los acusados ​​fueron juzgados por la Ley de 2 de septiembre de1896, es decir, posterior a los hechos, que establecía pena de muerte por los autores y cómplices y cadena perpetua para los encubridores. El fiscal pidió 28 penas de muerte y 57 cadenas perpetuas. Revisada la causa por el Consejo Supremo de Guerra y Marina, se dio una sentencia definitiva el 1 de mayo de 1897: cinco condenas a muerte, 10 a 20 años de prisión, 12 de más de 10 años y 30 entre ocho y nueve años.

Los fosos del castillo fueron fusilados, el 4 de mayo de 1897, Tomás Aschero, Lluís Mas, Josep Molas, Joan Alsina y Antonio Nogués. Ante la protesta internacional, que recogía testimonios de torturas contra los detenidos y dudaba de la culpabilidad de los acusados, el capitán general de Barcelona desterró, en julio de 1897, 63 de los presos hacia el Reino Unido (Josep Prats, Ramon Vidal, Clemente, Esteve , Pitchot, Salud Borràs, Ramón Confau, Manuel Barrera, Tomás Codina, Antonio Gurri, Antoni Borràs, Adbon Navarro, Roman Archs, Vidal, Rull, Magí Fenoll, Jaume Torrens, Piferrer, López Montenegro, Coromines, Francesca Saperas, Joan Montseny, Teresa Claramunt, etc.).

La reacción a todo esto no se dejó esperar y el 8 de agosto de 1897 Michele Angiolillo asesinó al presidente del Consejo de Ministros español, Antonio Cánovas del Castillo; poco días después, el 4 de septiembre de 1897, Ramón Sempau atentó en Barcelona contra Narciso Portas y tal era el ambiente que fue absuelto. En 1898 se inició una campaña en pro de la revisión del proceso, en la que alcanzó notoriedad al entonces joven periodista republicano Alexandro Lerroux. En abril de 1900 se decretó la conmutación de la pena y se desterró los presos en el Reino Unido, evitando así la amnistía, el indulto o la revisión del proceso.

Sobre este proceso se escribió mucho y en unos términos tan duros que fomentó el cliché de la «España Negra» y el retorno de la vieja Inquisición: La Inquisición de fin de siglo, The moderno Inquisition of Spain, Justicia, reviviendo of the Inquisition (Max Nettlau), Las inquisiteurs d'Espagne (Tarrida del Mármol), Los victimarios (Ramon Sempau), La barbario gubernamental en España (Ricardo Mella y José Prat), El Proceso de un gran crimen y El castillo maldito (Federico Urales), etc.

lunes, 11 de diciembre de 2017

FORO PARA EL DEBATE Y EL CONOCIMIENTO (REVOLUCION FRANCESA - SU INFLUENCIA EN EL MUNDO ACTUAL)


FORO PARA EL DEBATE Y EL CONOCIMIENTO

            El próximo lunes 18 de Diciembre a las 19 horas, en el Sindicato de Oficios Varios CNT-AIT de Puerto Real, arranca el calendario del Foro para el Debate y el Conocimiento organizado por nuestro Sindicato y la Biblioteca Anarquista José Luis García Rúa.

            El primer tema versará sobre: La Revolución Francesa. Su influencia en el mundo actual.

            Todas las conferencias y charlas-debate, se realizarán periódicamente cada lunes de la tercera semana de cada mes. Dichos actos se desarrollarán en nuestra sede: c/ San Francisco 18 - Puerto Real (Cádiz).

            La CNT por principios ideológicos, es una organización totalmente autónoma y autogestionaria. No aceptamos subvenciones de organismos públicos ni privados. La ausencia de liberados y funcionarios hace posible nuestra independencia y coherencia con nuestras propias ideas. La labor formativa y cultural corresponde al propio Sindicato y a sus Ateneos. Todo se realiza y construye con el esfuerzo y el sacrificio de sus militantes, afiliados y simpatizantes. Y… en ello persistimos.

            Sindicato Oficios Varios CNT-AIT Puerto Real

            11 de Diciembre 2017

PEDRO MOYA PAREDES - ANARQUISTA DE CASAS VIEJAS


Pedro Moya Paredes –  anarquista de Casas Viejas
 El 16 de enero de 2011 muere en Puerto Real ( Cádiz, Andalucía , España ) el anarcosindicalista y resistente antifranquista Pedro Moya Paredes , conocido como Moyita . Había nacido el 11 de diciembre de 1912 en Casas Viejas ( Cádiz, Andalucía , España ). Sus padres se llamaban Cristóbal Moya López y Teresa Paredes González . Jornalero de profesión , se afilió a las Juventudes Libertarias , de las que fue nombrado secretario de la Agrupación Local , ya la Federación Local de la Confederación Nacional del Trabajo ( CNT ) de Casas Viejas . Participó activamente en los enfrentamientos armados durante el levantamiento revolucionario de enero de 1933 y por estos hechos fue detenido . Cuando el golpe fascista de julio de 1936 , consiguió pasar a la zona republicana . Luchó en la sierra de Ronda , después en Málaga y fue comisario político de la IV Compañía del 270 Batallón , con el grado de capitán , del Ejército Popular de la II República española , en unidades que combatieron en Pozoblanco y los frentes del levante peninsular .
 El triunfo franquista le tomó en Castellón de la Plana (Castellón , Valencia) y regresó a Benalup de Sidonia , nuevo nombre de Casas Viejas (actualmente Benalup- Casas Viejas ) . En abril de 1939 fue detenido y llevado a Medina- Sidonia ( Cádiz, Andalucía , España ) . Juzgado en consejo de guerra en agosto de 1939 , fue condenado a 12 años y un día de reclusión . El 20 de junio de 1941 fue puesto en libertad condicional en la prisión gaditana de Jerez de la Frontera . Volvió a su pueblo y , aunque perseguido por las autoridades franquistas , el 28 de marzo de 1942 se casó con Mariana Lago Estudillo ( 1918-2007 ) . El 5 de abril de 1944 , acusado de robar unos pavos , fue detenido durante cinco días . Un mes después , tras haber denunciado algunos comerciantes y el sargento de la Guardia Civil Manuel Marín Galindo por haber alterado los precios de los productos alimenticios , fue detenido en Cádiz acusado de denuncia falsa; durante esta retención , un comandante de la Guardia Civil le propuso convertirse confidente , lo que rehusó . A raíz de este hecho decidió huir a la sierra. A finales de 1944 creó y encabezó un pequeño grupo guerrillero formado por los hermanos José ( Chiquito ) y Francisco Fernández Cornejo ( Largo Mayo) , Miguel Fernández Tizón ( Cartucho ) y El Porrúa, todos militantes de la CNT .
Este grupo actuó por la zona gaditana de Casas Viejas , Medina- Sidonia , Chiclana y Alcalá de los Gazules . Avituallado por familiares y amigos , el grupo no cometió secuestros , sino únicamente robos de cabras y de alimentos , caza furtiva y algunas extorsiones a los ricachones de la zona . El 14 de marzo de 1945 fue sorprendido por la Guardia Civil , con el Porrúa, en la dehesa del Cermeño , en Alcalá de los Gazules , y durante el enfrentamiento logró huir , pero su compañero fue abatido . En diciembre de 1946 , después de varios intentos de huir hacia Castellón y en Francia realizados a pie , pasó a Tánger, donde se reunió , en agosto de 1947 , con Miguel Fernández Tizón ( Cartucho ) y ambos se vieron implicados en el asalto armado de una gasolinera . Detenido , fue juzgado y condenado a una larga pena . Fue encarcelado en Tánger desde el 20 de enero de 1947 al 15 de abril de 1952 , cuando fue extraditado a la España franquista y encerrado en la prisión de Novelda ( Vinalopó , Valencia) . En junio de 1955 fue condenado a 13 años de prisión por « bandidaje y terrorismo » y cerrado en varias penitenciarías ( Valladolid , Alicante , Puerto de Santa María y Burgos ) . El 22 de diciembre de 1963 fue puesto en libertad condicional . El año siguiente se instaló , con su compañera Mariana , en Torrent ( Huerta Oeste, Valencia) , donde trabajó como guardia de una fábrica y en otros oficios . Tras la muerte del dictador Francisco Franco, batalló para conseguir una indemnización por veinte años pasados ​​en las cárceles y fue uno de los que negociaron con el Ministro de Economía Rodrigo de Rato y Figaredo las indemnizaciones de las víctimas del franquismo . Una vez jubilado vivió entre Torrent y Benalup .
 Participó en el Congreso de Asociaciones Andaluzas celebrado en Jabalquinto (Jaen , Andalucía , España ) . Es autor de Los históricos sucesos de Casas Viejas y los responsables DIRECTOS de aquella barbarie ( sd ) y de Los reflejos « del mundo libre » . Eco de la sociedad internacional . Enlace patrimonial del siglo XX entre Ronald Reagan y Felipe González (1986 ) . Pedro Moya Paredes murió el 16 de enero de 2011 en el Hospital de Puerto Real ( Cádiz, Andalucía , España ) .

sábado, 9 de diciembre de 2017

¿QUIEN ES MUMIA ABU-JAMAL?


¿Quién es Mumia Abu-Jamal?

Mumia Abu-Jamal, uno de los presos políticos más conocidos en Estados Unidos, ha estado encarcelado injustamente en Pensilvania por casi 35 años. El 9 de diciembre de 1981, Mumia conducía un taxi en el centro de Filadelfia. Vio a un policía golpeando brutalmente a su hermano con una linterna de metal. Mumia se apresuró a la escena. El policía le disparó en el pecho, y encontraron a Mumia sentado en la acera en un charco de su propia sangre. El policía estaba cerca, muriendo de una herida de bala. Los policías que llegaron conocían a Mumia como un periodista revolucionario y ex Pantera Negra y lo golpearon y arrestaron acusándolo del asesinato del policía.

Mumia llevaba un arma de autoprotección como taxista nocturno. Pero la bala extraída del oficial asesinado nunca fue conectada con la pistola de Mumia. Nunca probaron su arma para ver si había sido disparado, ni probaron sus manos para saber si había disparado un arma recientemente. De hecho, el informe del médico forense identificó la bala fatal como un calibre diferente a la pistola de Mumia, pero el jurado nunca vio este informe. La policía aseveró que Mumia se paró sobre el oficial caído, disparando a él repetidamente pero sólo pegándole una vez, en la cabeza. Sin embargo, las fotografías que aparecieron años después no mostraron ningunas marcas en la acera de las balas que supuestamente fallaron.

En su juicio de 1982, negaron a Mumia el derecho a servir como su propio abogado y lo excluyeron de la sala del tribunal durante la mitad de su juicio. Un proceso racista de seleccionar el jurado resultó en un jurado casi completamente blanco. Y un reportero de la corte escuchó al juez decir que iba a ayudar a la policía “freír al n**** r [palabra racista]”.

Hicieron caso omiso y nunca presentaron al jurado a los testigos que dijeron que habían visto a una persona diferente disparar y huir de la escena. La fiscalía afirmó que Mumia había confesado — una confesión que los policías sólo “recordaron” unos meses después del incidente. Sin embargo, el jurado sólo escuchó la falsa historia de la confesión y nunca vio el oficial informe policial que dijo Mumia no había hecho ninguna declaración. No es de sorprender que, en estas circunstancias, condenaran a Mumia a la pena de muerte.

Documentos obtenidos para el proceso de apelación de parte de Mumia en 1995 mostraron que había estado bajo vigilancia del gobierno desde que tenía 14 años de edad. Un líder de protestas en la escuela secundaria, llegó a ser un joven ministro de Información del Partido de las Panteras Negras en Filadelfia. En los años siguientes, estudió en la universidad y se hizo un periodista de radio respetado en Filadelfia.

Sin dejarse intimidar por su encarcelamiento, Mumia continuó y se desarrolló como periodista tras las rejas, escribiendo una sindicada columna semanal y escribiendo y publicando varios libros. Cuando el gobernador firmó una orden de ejecución en 1995, se formó rápidamente un creciente movimiento de masas en su apoyo lo que impidió la ejecución de Mumia. Aun así, Mumia siguió relegado a una celda de aislamiento del tamaño de un cuarto de baño 22 horas al día, y sólo permitido ver a su familia y sus abogados a través de una ventana de plexiglás. Su negativa a capitular ante todo esto es un ejemplo de la valentía, la dedicación y el potencial revolucionario de los millones de presos en Estados Unidos, y sirvió de inspiración para grandes cantidades de personas.

La lucha por la libertad de Mumia, le que se ha librado alrededor del mundo, radicalizó a una nueva generación de estudiantes. Este movimiento jugó un papel importante en cambiarle la mente a mucha gente, no sólo acerca de la pena de muerte, sino las injusticias del sistema en su conjunto.

Mumia pasó un cuarto de siglo en régimen de aislamiento en el pabellón de la muerte hasta que los tribunales anularon su condena a muerte al mismo tiempo que reafirmaron su convicción, dejándolo a encarar la expectativa de la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. A lo largo de todo esto, Mumia ha seguido denunciando en comentarios de audio y escritos los crímenes de lesa humanidad perpetrados por este sistema.


 

viernes, 8 de diciembre de 2017

JOSEP FORTUNY FERRER - DE LAS JJLL Y CNT


Josep Fortuny Ferrer – de las JJLL y CNT
 El 6 de diciembre de 1919 nace en Vilallonga del Camp (Tarragona, Cataluña) el anarquista y anarcosindicalista Josep Fortuny Ferrer. Su padre se llamaba Luis Fortuny, obrero de fábrica anarcosindicalista, y su madre era católica. Cuando tenía 11 años, después de aprender el castellano, dejó la escuela y durante dos años hizo de aprendiz de aserrador en Reus (Tarragona, Cataluña) y de bien jovencito se afilió a las Juventudes Libertarias ya la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de esta localidad. Enterado del golpe fascista, durante la noche del 19 al 20 de julio de 1936, con un grupo de compañeros, serrano la espada triunfante de la estatua de Reus del general Juan Prim Prats, comandado de la campaña de Marruecos.
 Días después, el 30 de julio, fue herido en un pie durante un combate en la ciudad. Aún convaleciente, se presentó como miliciano voluntario en la III Compañía del III Batallón de la 118 Brigada Mixta de la 25 División del XXII Cuerpo del Ejército republicano (antigua «Columna Ortiz») y combatió a Azuara, Herrera de los Navarros, Fuendetodos y Belchite, en el frente de Aragón. Tras la caída de Teruel, regresó a su casa con dos compañeros confederales, pero inmediatamente fue movilizado y, tras dos meses de formación militar en artillería de montaña, enviado al frente de Aragón. Encargado de un gran cañón Schneider montado sobre raíles, fue promocionado a sargento. A finales de 1938, desertó de su unidad con otros compañeros cerca de Figueres, pero fue detenido y encerrado en el castillo de esa localidad. Juzgado en consejo de guerra por «abandono de su destino y del material de guerra», fue condenado a muerte, pero por su corta edad, fue agraciado.
 Con el triunfo franquista cruzó la frontera por Portbou y fue internado en varios campos de concentración (Argelers, Agde, Bram y Setfonts). El verano de 1940 fue enviado por el Gobierno de Vichy a un Grupo de Trabajadores Extranjeros (GTE) para trabajar en las turberas de la meseta de Millevaches (Lemosín, Occitania), en las localidades de Aves Gletons y de Sent mierdas las Aussinas. En 1943 estableció contactos con los maquis del grupo local de los Francos Tireurs Partisanos (FTP, Francotiradores Partisanos), participando en acciones de sabotaje, sobre todo en la obstrucción de carreteras. A partir del 1 de junio de 1944 fue movilizado en la 2364 Compañía FTP que agrupaba resistentes armados de la zona del altiplano de Millevaches. A finales de septiembre de 1944 fue desmovilizado del GTE y de las Fuerzas Francesas del Interior (FFI).
Después de la Liberación continuó trabajando como obrero agrícola en Perol de Vesera (Lemosín, Occitania). A principios de los años cincuenta se estableció en Collioure (Rosselló, Cataluña Norte), donde trabajó en varios oficios (albañil, descargador, carbonero, serrabigaire, contrabandista) antes de volver al Lemosín, donde conoció Juliette, sano futura compañera. Fiel a su pensamiento libertario nunca se casó y nunca pidió la ciudadanía francesa. Sólo viajó a Cataluña en una única ocasión. Tras la muerte de Juliette en 2004, frecuentó la "Maison Communale", que lo bautizó «Casa del Pueblo», que los jóvenes habían montado en Tarnac (Lemosín, Occitania). En esta época vivía en Razel, aldea de perol de Vesera.
En 2004 su testimonio fue recogido por Paul Estradé y publicado en el libro colectivo Las forzados espagnol diciembre GTE de la Corrèze (1940-1944). Josep Fortuny Ferrer murió el 4 de agosto de 2011 en Peiró Levada (Lemosín, Occitania) y fue enterrado el 7 de agosto en Perol de Vasera (Lemosín, Occitania). En 2011 declaraciones suyas fueron introducidas en el documental Emilio, el eco de Otros pasos, de Enric Miró, dedicado a la exmilicià de la «Columna Sur Ebro» Emilio Marco.

jueves, 7 de diciembre de 2017

IMPONEN A NAVANTIA UN RECARGO DEL 30% EN PENSION DE VIUDEDAD POR AMIANTO


Imponen a Navantia e Izar un recargo del 30 % en pensión viudedad por amianto
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia ha desestimado el recurso que Navantia e Izar Construcciones Navales presentaron contra la sentencia de un juzgado de Cartagena que les impuso un recargo del 30 % en las prestaciones de viudedad por la muerte de un trabajador tras estar en contacto con amianto.
 La sentencia de la Sala de lo Social del TSJ, a la que ha tenido acceso Efe, indica que el juzgado declaró probado que la demandante percibe una pensión de viudedad por enfermedad profesional tras el fallecimiento de su esposo, que se produjo en octubre de 2012.
El fallecido presentaba adenocarcinoma de pulmón, insuficiencia respiratoria y asbestosis pulmonar. Señalaba así mismo que aquel ingresó en la entonces Empresa Nacional Bazán en enero de 1967 y trabajó primero como peón y luego como especialista, hasta que cesó, en febrero de 1992, por un expediente de regulación de empleo.
 La sentencia, ahora respaldada por el TSJ, recogió igualmente que "en la realización de su trabajo estaba en contacto con el amianto, cosa que no niega la parte demandada, los medios de protección eran muy rudimentarios, y los reconocimientos médicos, como mucho, anuales". También exponía el Juzgado de lo Social de Cartagena que en la construcción de buques y submarinos se utilizaba el amianto, con el que el esposo de la demandante estuvo en contacto.
 La sentencia condenó a las dos empresas a un recargo del 30 por ciento en las prestaciones de viudedad, por la falta de medidas de seguridad.

fuente: http://elmilicianocnt-aitchiclana.blogspot.com.es/

ANDRES GARCIA CRESPO - DE LA COLUMNA ANDALUCIA-EXTREMADURA


ANDRES GARCIA CRESPO – DE LA COLUMNA ANDALUCIA-EXTREMADURA

Andrés nació en 1915 en Fernán Núñez. En 1931 se incorporó a la CNT y al Centro Obrero de la localidad. Ha sido testigo y participe de una gran parte de la historia de la CNT. Al comenzar la Guerra Civil, tras unos días de control obrero, Fernán Núñez fue tomada por las tropas fascistas; y Andrés, junto a otras muchas personas, abandonaron la localidad hacia zona republicana.

Se enroló en la columna Andalucía-Extremadura, de predominio anarquista, y posteriormente formó parte de la 88 Brigada Mixta del ejército republicano, destinado en la zona de la sierra norte de Córdoba hasta el final de la guerra.

Al finalizar la guerra, como muchos de nuestros militantes, sufrió la represión franquista, primero en las cárceles de Córdoba y Montilla, y posteriormente en el batallón de trabajadores nº 92 de Punta Gálea (Vizcaya) hasta el 8 de Noviembre de 1942 cuando pudo regresar a Fernán Núñez.

Andrés participó en la reorganización de la CNT en plena dictadura. Con las heridas todavía frescas  y a pesar de todo, comienza la actividad de CNT en Fernán Núñez en la clandestinidad. Cuando se legaliza la CNT en 1977 el Sindicato de Oficios Varios de Fernán Núñez adquiere mayor protagonismo social, sumando nuevos militantes jóvenes que se acercaban a la organización. Andrés ha sido protagonista fundamental en todo este proceso, sabiendo mantener y transmitir la llama del anarcosindicalismo desde los duros años de la clandestinidad hasta la reorganización de la CNT en Fernán Núñez, y ha militado con dignidad, generosidad y entusiasmo hasta los últimos días de su vida, transmitiendo vitalidad y entusiasmo a los compañeros de la organización.

Entre sus grandes alegrías, la ocupación del local histórico de la CNT de Fernán Núñez en 1989. Cuando hablaba de la historia de la CNT y del movimiento obrero no podía reprimir una fuerte emocionalidad, sobre todo, en el recuerdo de todos aquellos hombres y mujeres que perdieron la vida en la lucha por un mundo mejor.

El domingo 2 de Diciembre de 2012 en un emotivo acto en el cementerio de Fernán Núñez y con unas palabras de Juan Ariza despedíamos a nuestro compañero Andrés, ejemplo de militancia cenetista para todos nosotros.

Hasta siempre compañero. Que la tierra te sea leve.

S.O.V. CNT-AIT  Fernán Núñez

Periódico CNT  nº 396  Enero 2013

miércoles, 6 de diciembre de 2017

LOS PRIVILEGIOS DE LA IGLESIA EN LA CONSTITUCION DE 1978


Religión en las aulas, exenciones fiscales y financiación pública: los privilegios de la Iglesia que blindó la Constitución del 78

Este 6 de diciembre, día de San Nicolás de Bari, se celebra el 39 aniversario de la Constitución. Una fecha idónea, la del santo al que muchos asocian con Papá Noel, para desgranar la batería de regalos, en forma de privilegios fiscales, educativos y patrimoniales de los que disfruta la Iglesia católica en España, en virtud del texto constitucional y del Concordato que, aunque firmado posteriormente (el 3 de enero de 1979), fue negociado con anterioridad entre los obispos y las autoridades del posfranquismo. Algunos, incluso, los tildan de preconstitucionales.

Pese a que, en la Constitución, España se declara un país aconfesional, la Iglesia católica es la única institución no vinculada a los tres poderes del Estado o la Corona a la que se cita expresamente, y a la que se concede un reconocimiento en base a la entonces indiscutible mayoría católica entre la ciudadanía.

No siempre fue así. De hecho, en el primer anteproyecto que los padres de la Constitución presentaron en enero de 1978, no se incluía mención alguna a la Iglesia católica. El artículo 16 se quedaba en: "Se garantiza la libertad religiosa y de culto (…). Ninguna confesión tendrá carácter estatal", como reza en los dos primeros puntos.

Sin embargo, la presión de algunos eclesiásticos (de línea contraria a la del cardenal Tarancón, quien sí apostaba por la aconfesionalidad estatal plena) hizo que en el segundo anteproyecto, fechado en mayo de ese año, se añadiera un tercer punto, en el se garantizaba que "los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones".

Prolongación del Concordato

Una mención específica que sirvió de base para, posteriormente, aquilatar los privilegios que Franco había otorgado a la Iglesia católica tras el Concordato de 1953, en un nuevo marco legal, sobre el papel plenamente constitucional pero que cada vez más expertos rechazan. De hecho, la votación del 16.3 de la Constitución fue mucho más reñida que la de los dos puntos anteriores, aprobados con 312 votos a favor y tres abstenciones. El apartado 3 sumó 197 votos a favor, dos en contra y 112 abstenciones.

Junto a esta mención, el texto constitucional también incluyó en el artículo 27.3 "el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones". Con esta mención se abría la puerta a la c onsagración de los conciertos educativos, que en la práctica supusieron la puesta en marcha de una escuela "paralela" a la pública, con casi tres mil centros escolares con ideario propio y donde se educa en los principios regulados por la Iglesia católica. En caso de colisión, ahí estaban los Acuerdos Iglesia-Estado.

A ello se sumaba, en 1980, la Ley de Libertad Religiosa, que acabó consagrando, en la práctica, los funerales católicos de Estado (el último, en la Sagrada Familia, tras los atentados de Barcelona), la presencia de símbolos religiosos en las tomas de posesión o la participación de cargos públicos en celebraciones litúrgicas, situando al resto de religiones (a los ciudadanos sin confesión alguna) en una clara situación de indefensión.

Escorado hacia el catolicismo

Los acuerdos suscritos el 3 de enero de 1979 fueron negociados a la vez que el texto constitucional, y aprovecharon los recovecos que dejó abiertos la Constitución para apuntalar un Estado aconfesional en la letra, pero netamente volcado con la Iglesia católica en la práctica.

Así, en virtud del reconocimiento específico de la Iglesia católica en el 16.3, los obispos consiguieron la firma de cuatro acuerdos en materia económica, educativa, cultural y de presencia en las Fuerzas Armadas que hoy permite, según cálculos de Europa Laica, que la Iglesia católica reciba algo más de 11.000 millones de euros anuales de las arcas públicas.

Ese cálculo incluye las exenciones fiscales como en el caso del IBI valoradas en 3.000 millones al año, 4.600 millones para pagar a los 35.000 profesores de Religión y los conciertos con los centros religiosos, 3.200 millones para dispensarios y centros para transeúntes, como hospitales y centros de salud dirigidos por órdenes religiosas, y otros 500 millones para la conservación del patrimonio artístico propiedad de la Iglesia, entre otros.

El privilegio más evidente, sin lugar a dudas, es el de la financiación a través del Impuesto de la Renta. La Iglesia católica es la única entidad privada (no estatal) que recibe dinero directamente del IRPF (los fondos para las ONG se destinan a proyectos concretos), a través de la famosa "X" del 0,7%. Un mecanismo que se arbitró en los Acuerdos de 1979, y se concretó en 1987, primero con el 0,52% y desde 2007 con el 0,7% (a cambio de que la Iglesia renunciara a la exención del IVA). Cada año, por este concepto, la Iglesia recibe más de 250 millones de euros, aunque el mismo texto concordatario también alude al compromiso de autofinanciación de la Iglesia que, cuarenta años después, sigue sin producirse.

El derecho a la predicación de la Iglesia lleva también a que no tenga que dar cuenta de los donativos -el famoso cepillo de las colectas- recogidos en las parroquias, unos fondos que el Estado no controla y para el que no hay cifras globales, aunque estimaciones de la propia Conferencia Episcopal hablan de unos 350 millones al año. A ello se suman las exenciones de impuestos como el IBI o el ICIO, que los propios  tribunales de la UE han tildado de irregulares.

Cultura y escuela

En lo tocante al campo educativo, los Acuerdos de 1979 dejaban claro que todos los planes educativos preuniversitarios incluirían la enseñanza de la religión católica"en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales". Una materia impartida por docentes designados por los obispos, pero pagados por la Administración pública, y cuya situación laboral no está regulada plenamente por el Estatuto de los Trabajadores, pues la Iglesia puede decidir el cese unilateral del contrato sin aportar razón alguna, y sin tener que abonar indemnización por un despido que, oficialmente, es una "no renovación" del contrato para cada curso escolar.

Según los datos de la Memoria Justificativa que la Iglesia española presenta al Estado cada año, los obispos gestionan 2.247 centros católicos concertados que, en su opinión, "suponen un ahorro al Estado de 2.563 millones de euros". Sin embargo, la financiación de estos centros supone una inversión estatal de más de 4.600 millones de euros.

Algo similar ocurre con el ingente patrimonio cultural que gestiona la Iglesia pero cuyos gastos de restauración corren a cargo de las Administraciones públicas. Por no hablar de los miles de edificios inmatriculados gracias a la "ley Aznar". Sin embargo, para los obispos "el impacto global estimado de los bienes de interés cultural y de las fiestas religiosas equivale a más del 3% del PIB en España". Esto es, 32.420 millones de euros.

La Iglesia tiene 143 capellanes en las cárceles españolas, y otros tantos en hospitales públicos, algunos de los cuales participan, con voz y voto, en los Comités de Bioética. El sueldo de todos ellos corre a cargo de las instituciones públicas. La Iglesia también  tiene privilegios castrenses, contando con un arzobispo con rango militar, y 83 sacerdotes de distinto rango que mantienen la asistencia católica en las Fuerzas Armadas. Su sueldo, unos 3 millones de euros, también es abonado por el Estado, 39 años después de la aprobación de la España constitucional.


 

 

martes, 5 de diciembre de 2017

LORCA: ME VOY A GRANADA Y QUE SEA LO QUE DIOS QUIERA


Lorca: “Me voy a Granada y que sea lo que Dios quiera”

Ya no queda nadie que haya oído la voz de Federico García Lorca.

Pero el poeta, asesinado en Granada al alba de la Guerra Civil, fue el hombre más entrevistado de su tiempo. Y esa voz queda en periódicos y revistas del mundo hispano. 133 están en Palabra de Lorca. Declaraciones y entrevistas completas (Malpaso, 2017), preparado por Rafael Inglada con la colaboración de Víctor Fernández, y en Treinta y una entrevistas a Federico García Lorca (Entornográfico Ediciones, 2017), una reedición corregida y aumentada de las conversaciones periodísticas que le encargó a Andrés Soria Olmedo (para Aguilar) el editor Jaime Salinas, que sí escuchó la voz del poeta en casa de Pedro Salinas, su padre, poeta y amigo de Lorca.

Ya no hay nadie que pueda decir cómo era su voz. “Acaso”, dice Soria Olmedo, “jóvenes que estuvieran en La Barraca. Pero tampoco creo que haya supervivientes”.

En el libro de Malpaso hay 52 entrevistas que nunca fueron publicadas en las obras completas, cuya última edición es de 1996. En este tomo se reproducen testimonios póstumos sobre lo que se le escuchó decir al poeta asesinado fuera del formato de entrevistas. De Indro Montanelli, por ejemplo, el periodista italiano, que recoge asombrado un sueño de Lorca sobre Salvador Dalí. El más conmovedor de esos recuerdos es el que ya publicó en 1978 su amigo Rafael Martínez Nadal.

Ahí está Lorca desgarrado y premonitorio. Días antes de partir a Granada, donde sería asesinado el 18 de agosto, Lorca fue a ver a Rafael a su casa. Tenía miedo, no quería quedarse solo en su casa de Alcalá 102, y le preguntó a la madre de Rafael qué debía hacer, si permanecer o irse de una ciudad en cuyos campos él mismo vislumbraba un porvenir lleno de muertos. Le ofrecieron casa y él simuló dudar, pero la decisión estaba tomada, iría a Granada. "Me voy a Granada y que sea lo que Dios quiera". Le dejó a Rafael todas sus cosas, para que las destruyera si le pasaba algo. Entre esas cosas estaba el manuscrito de El público, inédito hasta 1976; Lluís Pasqual hizo de esa pieza insólita una versión que pone los pelos de punta, porque en ella se oye esa última voz desgarrada de Lorca agarrándose al público, que fue su vida.

Lorca era un buen entrevistado. Dos periodistas de La mañana de León (Rafael Fernández Cabal y Francisco Pérez Herrero, 12 de agosto de 1933) lo encontraron especialmente locuaz. Hablan del compromiso político del escritor y a él se le viene lo que pasa con Rafael Alberti. “Ahí tienen ustedes el caso de Alberti, uno de nuestros mejores poetas jóvenes que, ahora, luego de su viaje a Rusia, ha vuelto comunista y ya no hace poesía, aunque él lo crea, sino mala literatura de periódico. ¡Qué es eso de artistas, de arte, de teatro proletario!... El artista, particularmente el poeta, es siempre anarquista, sin que sepa escuchar otras voces que las que afluyen dentro de sí mismo, tres fuertes voces: la voz de la muerte, con todos sus presagios; la voz del amor y la voz del arte…”.

Sería difícil hoy encontrar voces así, en público, incluso entre acérrimos adversarios de la vida literaria actual. Miren lo que dice Lorca de Valle-Inclán y de Azorín.

—¿Qué le parece Valle-Inclán como poeta?

—Detestable. Como poeta y como prosista. Salvando el Valle-Inclán de Los esperpentos, ése sí, maravilloso y genial, todo lo demás de su obra es malísimo. Como poeta, un mal discípulo de Rubén Darío, el grande. Un poco de forma, de color, de humo… pero nada más (…). Además, y esto es para indignar a cualquiera, ahora nos ha venido fascista de Italia. Algo así como para arrastrarlo de las barbas… ¡Ya tenemos otro Azorín!...

—A propósito, ¿qué nos dice usted de Azorín?

—No me hablen ustedes… Que merecía la horca por voluble. Y que como cantor de Castilla es pobre, muy pobre. (…) ¡Qué gran diferencia entre la Castilla de Azorín y la de Machado y Unamuno!... ¡Qué diferencia!”

Tanto Soria Olmedo como Inglada y Fernández destacan una entrevista insólita que se halla en ambas compilaciones, la que se hicieron mutuamente el caricaturista Luis Bagaría y Federico García Lorca para inaugurar una sección de aquel en El Sol el 10 de junio de 1936, vísperas del desastre. Bagaría hacía chistes con Miguel Mihura y aquí hablan el poeta y él, de coña y en serio, de filosofía, del ser y de la muerte. Ahí Lorca cita a sus maestros, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.

Y de Granada se habla en casi todas las entrevistas, las nuevas y las viejas. Al periodista Rodolfo Gil Benumeya le dice (La Gaceta Literaria, 15 de enero de 1931) cuando iba a irse a Nueva York "tan tranquilo". "Yo creo que el ser de Granada me inclina a la comprensión simpática de lo perseguido. Del gitano, del negro, del judío…, del morisco que todos llevamos dentro. Granada huele a misterio, a cosa que no puede ser y, sin embargo, es. Que no existe, pero influye o que influye precisamente por no existir, que pierde el cuerpo y conserva aumentado el aroma. Que se ve acorralada y trata de injertarse en todo lo que le rodea, y amenaza para ayudar a disolverla”.

No hay tema que rehúya el entrevistado Lorca. No, tampoco el de su homosexualidad. Inglada, que es especialista en Picasso pero que en el tiempo libre ha buscado horas infinitas para Lorca (y para Buñuel y la vanguardia), encuentra que en estas entrevistas, hay materia “para una especie de autobiografía” del poeta más locuaz, alegre y desgarrado del siglo XX. Víctor Fernández, lorquiano desde los 14 años, ahora periodista en La Razón, agradece a Ian Gibson que el gran especialista en Federico le aconsejara que se viera con Inglada para rendir ahora juntos (“y enfermos de Lorca”) este homenaje que reúne todas las palabras que el poeta les dijo a otros antes de irse definitivamente a Granada. Ahí ya se perdió su voz. Pero su palabra es eterna.

La voz perdida

Se perdió la voz de Lorca. Tacharon, por ejemplo, en Argentina, donde tanto habló, las cintas en las que fue grabada: encima pusieron cualquier cosa. Y no hay ni un registro de nada, ni del piano. ¿Y cómo debía de ser su voz? Andrés Soria Olmedo es granadino. Cree que Lorca debía tener el mismo deje de Francisco Ayala (que le entrevistó, por cierto) o de Luis Rosales. “Una voz no muy poderosa, pero entonada, sin pretensiones de engolamiento”. Así hablaba su hermano Francisco, al que sí se le puede escuchar en muchas grabaciones. “Parecida pronunciación”, dice Soria. ¿Y qué hay en lo que decía? “Alegría y tristeza”, dice Rafael Inglada, “sinceridad”.

Víctor Fernández añade: “Y, a veces, se le nota mentirosillo, fantasioso”. “Era un buen entrevistado, es verdad que a veces él mismo se mejora un poquito, se quita un año, se modela algo para parecer mejor. Pero tiene opiniones radicales y era un buen sujeto para entrevistas. Aquello era un género nuevo y él lo aprovechó mucho”. La alegría de encontrar tanta entrevista nueva es, para Inglada y para Fernández, el mejor medicamento que han podido encontrar para la común enfermedad que los anima, el amor a Federico García Lorca, cuya voz ellos y Soria Olmedo han devuelto en libros distintos del papel del que viene.