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viernes, 20 de enero de 2017

37 ANOS DEL ASESINATO DE YOLANDA GONZALEZ


37 Años del asesinato de Yolanda González

Tenía solo 19 años y toda la vida por delante cuando, el 1 de febrero de 1980, miembros del partido de extrema derecha Fuerza Nueva asesinaron a Yolanda Gonzalez Martín, estudiante y militante socialista-revolucionaria. Ahora, cuando se cumplen treinta y cuatro años del crimen cometido en plena transición democrática, el 3 de febrero de 2014 se va a celebrar un homenaje a la luchadora antifascista, en el Ateneo de Madrid, con la proyección del documental “Yolanda en el país de los estudiantes”, dirigido por Isabel Rodríguez y Lander Castro. Como escribe un militante libertario, comentando el aniversario “ésta es una  oportunidad más para no olvidar nuestro pasado histórico más reciente y una oportunidad para recordar que con legislaciones similares a la que quieren ‘regresarnos’ afloran comportamientos y situaciones” como la que acabó con la vida de Yolanda González. Nada extraño, por otra parte, cuando además estamos asistiendo en distintos países de Europa a un crecimiento preocupante de la derecha más extrema, recalcitrante, fundamentalista y asesina (el caso de Grecia o Alemania contra los inmigrantes).

Yolanda González Martín era la representante del Centro de Formación Profesional de Vallecas (Madrid) en la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media. Se había trasladado a la capital de España un año antes para iniciar estudios de electrónica en dicho Instituto. Compaginaba sus tareas formativas, militancia política y estudiantil con eventuales trabajos como empleada del hogar para tener autonomía financiera respecto a su familia, que era de carácter obrera. Era militante del trotskista Partido Socialista de los Trabajadores,1 un pequeño grupo político que no era aún legal, que provenía de una escisión de la Liga Comunista Revolucionaria en el otoño de 1979 denominada “Fracción Bolchevique“. A los 16 años se afilió a las Juventudes Socialistas de España dentro de la corriente izquierda socialista en su Bilbao natal, para evolucionar, posteriormente hacia el trotskismo.

Yolanda González Martín fue secuestrada a última hora de la tarde del día 1 de febrero de 1980 en su domicilio, en la calle Tembleque (Barrio de Aluche) de Madrid, cuando se hallaba sola en el “piso de estudiantes” que compartía con su novio y otra compañera del PST, al que los secuestradores irrumpieron engañando a Yolanda enseñando carnés falsos policías.

Al regresar a medianoche, su novio encontró todo ordenado y las luces encendidas, pero no estaba ni Yolanda ni la otra compañera. Pensó que estarían en alguna reunión tardía. Al despertarse en la mañana del día 2 de febrero notó, extrañado, que el bolso, cartera y DNI de Yolanda estaban en la mesa del salón, preocupado por si hubiera sido detenida hizo varias gestiones telefónicas en instancias policiales y judiciales de Madrid para averiguar su paradero, sin resultado. En la misma mañana al regresar la compañera de piso y de partido, con dos amigos, se encontró en el piso con policías de paisano registrando la vivienda. Fueron llevados a la Dirección General de Seguridad donde fueron interrogados sobre sus actividades políticas y su posible relación con ETA. El novio, por la tarde, al acudir a la sede del partido le informaron sobre el fatal destino de Yolanda. Al parecer,  los secuestradores se presentaron el día 1 por la mañana en la vivienda y al no encontrar a nadie decidieron volver por la tarde-noche.

Yolanda González Martín fue asesinada por los miembros de Fuerza Nueva Emilio Hellín Moro e Ignacio Abad Velázquez, que contaron con la colaboración de varios sujetos más (José Ricardo Prieto, Félix Pérez Ajero, Juan Carlos Rodas Crespo y David Martínez). Juan Carlos Rodas Crespo (que era agente de la Policía Nacional anteriormente Policía Armada, posteriormente denominado Cuerpo Nacional de Policía, CNP ), participó en la vigilancia del exterior de la vivienda junto a otros cómplices, mientras Emilio Hellín Moro e Ignacio Abad Velázquez subían para secuestrarla. Al enterarse de su muerte al día siguiente, por la prensa, Juan Carlos Rodas Crespo sorprendido, y arrepentido por el resultado final de lo que creía era un simple interrogatorio, denunció los hechos ante sus superiores policiales de Getafe, lo que aceleró las investigaciones y la resolución del caso.

Emilio Hellín Moro e Ignacio Abad Velázquez tras engañar a Yolanda exhibiendo enseñas policiales falsas, reducirla, y registrar de forma rápida las habitaciones (temerosos de que los otros inquilinos de la vivienda ingresaran de forma sorpresiva), la secuestraron y fue llevada en el automóvil de Emilio Hellín Moro por ambos, siendo maltratada e interrogada por el camino, hasta el lugar de su asesinato, donde una vez bajada del vehículo fue disparada, con una pistola P-38 Walther, calibre 9 milímetros Parabellum por Emilio Hellín Moro dos veces a unos 70-80 centímetros en la cabeza (región temporal derecha, con sendos orificios de salida en la región occipital izquierda), y rematada por Ignacio Abad Velázquez con otro disparo (cara externa del antebrazo derecho, con orificio de entrada y salida que posteriormente produjo contusión erosiva en la mama izquierda) con una pistola Star calibre 9 milímetros Parabellum, estando aún con vida, según relata la sentencia condenatoria. El cadáver de Yolanda fue encontrado por dos trabajadores en torno a las 9 de la mañana del día 2 de febrero de 1980 en un camino cercano al kilómetro 3 de la carretera que une Alcorcón con San Martín de Valdeiglesias(Madrid).

En el momento del hallazgo del cadáver, Yolanda vestía debajo de su jersey una camiseta blanca con el escudo de las siete provincias vascas y una medalla con el lauburu, lo que llevó a la policía a determinar que el crimen tenía connotaciones políticas.

Los autores del asesinato lo justificaron diciendo que Yolanda pertenecía a un comando de ETA, en Madrid y como venganza por el asesinato a primera hora de la mañana del día 1 de febrero de 1980 de 6 Guardias Civiles en  Ispáster en un atentado de ETA. Unas acusaciones absurdas e imposibles ya que el PST al que pertenecía Yolanda González Martín no formaba parte de la izquierda abertzale y sus postulados no eran nacionalistas sino internacionalistas y rechazaba explícitamente la violencia de ETA.

El asesinato fue reivindicado por Emilio Hellín mediante un télex enviado a la agencia EFE, firmado por el denominado “Grupo 41″ del Batallón Vasco Español con estas palabras:“El Batallón Vasco Español, grupo operativo-militar, reivindica el arresto, secuestro y ejecución de Yolanda González Martín, natural de Deusto, integrante del comando de ETA, rama estudiantil-IASI-, del que también forman parte otras dos personas con domicilio en Madrid y que utilizan como tapadera y acción de masas a grupos políticos de ideología trotskista y maoísta, donde se amparan sus actividades.

Por una España grande, libre y única.

¡Arriba España!”.

La Audiencia Nacional procesó (1980), juzgó, sentenció y condenó (1982) por dicho acto criminal a: Emilio Hellín Moro, Ignacio Abad Velázquez, José Ricardo Prieto, Félix Pérez Ajero, Juan Carlos Rodas, y David Martínez Loza, a diversas penas según su implicación penal, bajo el Código Penal vigente en su momento, en los hechos enjuiciados:

•Emilio Hellín Moro (algo más de 43 años de condena), asesinato, allanamiento de morada, detención ilegal, depósito de armas de guerra, armas de defensa, municiones, tenencia de explosivos, falsificación de DNI, uso público de nombre supuesto.

•Ignacio Abad Velázquez (algo más de 28 años de condena), asesinato, allanamiento de morada, detención ilegal, tenencia ilícita de armas.

•Félix Pérez Ajero (algo más de 6 años de condena), allanamiento de morada, detención ilegal, tenencia ilícita de armas.

•José Ricardo Prieto (algo más de 6 años de condena), allanamiento de morada, detención ilegal, tenencia de explosivos.

•David Martínez Loza (algo más de 6 años de condena), inducción de allanamiento de morada, detención ilegal. Era en el momento de la comisión del delito Jefe Nacional de Seguridad de Fuerza Nueva.

•Juan Carlos Rodas (3 meses de condena), allanamiento de morada, detención ilegal. La levedad de la condena se debe a su colaboración con la justicia.

El Tribunal, sin embargo, no quiso condenarles por asociación ilícita o banda armada, aduciendo que para ello  se necesitaban requisitos tales como mayor número de integrantes, jerarquía orgánica, y otros. Las penas impuestas fueron superiores a las que pedía el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares. Las condenas fueron impuestas por la sala 1 de lo Penal de la Audiencia Nacional.

En 2013 se divulgó que Emilio Hellín habría estado trabajando para los Cuerpos y Fuerzas Generales de la Seguridad y del Estado en técnicas de espionaje y rastreo informático con los diversos gobiernos de la democracia. Según manifestó después el interesado, no se trataba Emilio Hellín, fallecido en 2008, sino Luis Enrique Hellín, su hermano. Sin embargo, en 1996 habría cambiado su nombre como refleja el acta de nacimiento. El Ministerio del Interior confirma la contratación de sus servicios para instruir a los policías en diferentes cursos desde 2006 a 2011. El diario Público (fuente Europa Press) informó de que cuatro agentes de la sección de Nuevas Tecnologías de la Policía Científica de la Ertzaintza asistieron a un curso impartido por dicha empresa en Madrid en el año 2008. Para Asier González, hermano de Yolanda, Emilio Hellín daba cursos a policías por la pervivencia del franquismo en las instituciones españolas. En junio de 2013, pasados tres meses después de conocerse la noticia la respuesta del Ministerio del Interior seguía siendo el silencio.


LIBERTAD RODENAS - DE LA COLUMNA DURRUTI


Libertad Ródenas  - de la columna Durruti
 El 23 de septiembre 1893 - algunas fuentes citan 1891 o 1892 - nace en Chera (Plan de Utiel, Valencia) la militante anarcosindicalista y anarcofeminista Libertad Ródenas Domínguez - en algunos lugares aparece como Rodríguez. Su padre, Custodio Ródenas, después de vivir en París y conocer los escritos de Voltaire, se hizo librepensador, abandonando el cristianismo y el tradicionalismo los que era adepto, al volver a Valencia se unió libremente con emitir Domínguez y tuvo tres hijos: Volney, Progreso y Libertad, y permaneció durante toda su vida un firme propagandista de las ideas liberales, republicanas federalistas y blasquistas. Libertad ingresó con cinco años en una escuela laica, pero pudo asistir por poco tiempo, aunque luego estudiaría fotografía y leería muchísimo. Cuidó de una niña enferma e hizo prácticas de modista. Aquella época estaba caracterizada por una gran agitación político-contra el régimen monárquico y contra el primer ministro Cánovas del Castillo. Ya más grande, comenzó a frecuentar los mítines y las reuniones políticas y pronto participó en las controversias con los socialistas que se suscitaban adquiriendo una gran capacidad expositiva y de oratoria, decantándose por las ideas anarquistas. En 1918 se instaló con su familia a Barcelona, ​​donde como miembro del Sindicato del Textil intervino en el Congreso de la Confederación Regional de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Sants.
 Posteriormente participó en giras de propaganda organizadas para exponer y explicar los importantes acuerdos de ese congreso y también para ayudar a la constitución de sindicatos en las localidades donde no existieran. Durante una de estas giras, en Valls en 1920, conoció que luego será su compañero, el anarcosindicalista José Viadiu. Su domicilio barcelonés se convirtió en centro de reunión y de refugio de los perseguidos por parte de las autoridades, también sirvió de escondite de armas que deberían servir como defensa frente a los ataques de las guerrillas de pistoleros del Sindicato Libre, pagado por la patronal y en confabulación con los aparatos represivos del Estado. Volney y un primo, Armando, fueron detenidos y una noche se les aplicó la «ley de fugas»: Armando murió días después a causa de las heridas y Volney pudo huir sano y salvo y esconderse, en Otro tiroteo su hermano Progreso también resultó herido. El 13 de diciembre de 1920, a raíz del atentado y muerte del inspector de policía Espejo, fue detenida y llevada en presencia de Arlegui a comisaría, donde rechazó las insinuaciones de soborno para que abandonara su militancia, lo que le costó tres meses de prisión. Una vez liberada, y en unión de Rosario Dulcet, viajó a Madrid para dar una charla en el Ateneo denunciando el terror gubernamental que asolaba Barcelona y toda Cataluña.
 El 11 de noviembre de 1921 realizó otra conferencia en el Ateneo de Madrid titulada «La situación actual de la mujer». Continuó haciendo giras propagandísticas partes la península, lo que implicó detenciones, como la vez que fue detenida con Joan Peiró para unas charlas en Guadalajara. Actuó en el grupo «Brisas Libertarias" de Sants, con Rosario Segarra, y luego, con Rosario Dulcet, Miralles, García y otros. También participó en los comités pro presos barceloneses. Tomó parte en el mitin de afirmación sindicalista-revolucionario celebrado en el Palacio de Artes Modernas de Montjuïc de 1922. Unido con Viadiu a partir de este, tuvo tres hijos y su militancia se suspendió por un tiempo. El 24 de agosto de 1930 hizo un mitin en Barcelona. En julio de 1936 salió con la Columna Durruti hacia Aragón, y al frente participó como una miliciana más en la conquista de Pina de Ebro. Se ocupó de la marcha hacia Barcelona de los niños aragoneses evacuados de los frentes de guerra, por encargo de Durruti. Colaboró ​​también en las actividades de "Mujeres Libres" y en su órgano de propaganda. Al terminar la guerra pudo cruzar la frontera francesa, instalándose en Burdeos. Marchó a Santo Domingo, donde formó parte con Viadiu y José Peirats de una colectividad, y La Habana. Finalmente se estableció en México, donde sólo pudo retornar uno de sus tres hijos de la URSS donde habían sido evacuados.
 Fue una de las mujeres más famosas del anarquismo hispano, destacando sobre todo por su oratoria - Samblancat la denominó «la pálida vestal del sindicalismo rojo». Libertad Ródenas murió el 19 de enero de 1970 en México.

jueves, 19 de enero de 2017

MARIANO GARCIA CASCALES - ANARQUISTA FUSILADO EN CARABANCHEL


Mariano García Cascales – anarquista fusilado en Carabanchel

El 18 de enero de 1945 se fusilado en Carabanchel ( Madrid , España ) el anarquista y anarcosindicalista Mariano García Cascales . Durante los años de la II República española militó en el Ateneo Libertario de la barriada madrileña del Retiro , del que fue nombrado secretario de su Comité de Defensa cuando estalló la guerra . Secretario de la Federación Local de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias ( FIJL ) de Madrid , el 07 de noviembre de 1936 fue nombrado , como representante de esta organización , consejero de Información y Enlace de la Junta Delegada de Defensa de Madrid , formada por el general José Miaja conduciendo a raíz de la marcha del gobierno republicano de Francisco Largo Caballero en Valencia. En diciembre de 1936 , cuando se reorganizó la Junta de Defensa, fue nombrado subdelegado de Industrias de Guerra .

 Con el triunfo franquista fue detenido en Alicante . Internado en el campo de concentración de Albatera , consiguió huir aprovechando el revuelo surgido con el reparto de las sardinas y el pan . Detenido de nuevo, fue encerrado en la prisión madrileña de Porlier . Juzgado en consejo de guerra , fue acusado de dirigir la « Checa de Narváez » en el local del Ateneo Libertario del Retiro - situado en los números 18 y 20 de la calle Narváez , donde era el colegio del Sagrado Corazón , luego trasladado a un local más grande , el restaurante Cóndor , en el número 68 de la calle Jorge Juan- , de autorizar las sacas de las cárceles de Ventas y Alcalá y de ser el segundo jefe de los Servicios Especiales del Ministerio del Ejército desarrollando infinidad de misiones secretas , y por ello fue condenado a muerte . Mariano García Cascales fue fusilado el 18 de enero de 1945 en Carabanchel ( Madrid , España ) junto con una decena de compañeros .

miércoles, 18 de enero de 2017

DIEGO ANTONIO TORRO PARDO - ANARQUISTA DE VILLENA


Diego Antonio Torró Pardo – anarquista de Villena

El 17 de enero de 1918 nace en Villena (Alto Vinalopó, Valencia) el anarquista y anarcosindicalista Diego Antonio Torró Pardo. Había nacido en una familia muy humilde, formada por cinco hermanos (tres hombres y dos mujeres), dedicada a la agricultura. Desde muy jovencito militó en las Juventudes Libertarias y en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En julio de 1936 combatió el levantamiento fascista primero en Villena y Albacete y después en diferentes frentes durante tres años. En 1939, con el triunfo franquista, fue detenido en Villena, procesado y encarcelado en Alicante.

En 1941 fue indultado y regresó a Villena donde reanudó su trabajo de zapatero y se casó con Ana Azorín Esteban, con quien tuvo una única hija, Ana Josefa Torró Azorín. Durante la posguerra, sin embargo, tuvo que trabajar en varios oficios (mecánico, fotógrafo, cobrador de la Armería «La Villenense», etc.). En 1950, por problemas de salud, trabajó en un salón de juegos recreativos, conocido como «Billares Torró», propiedad Restituto Galipienzo, hasta su jubilación. Durante los años del franquismo mantuvo como pudo, con Pedro Pujalte García y otros, la CNT clandestina de Villena.

 Diego Antonio Torró Pardo falleció el 5 de noviembre de 2002 en Villena (Alto Vinalopó, Valencia).

martes, 17 de enero de 2017

COMUNICADO DE LA SECCION SINDICAL DE CNT-AIT NAVANTIA PUERTO REAL


Yo no sé muchas cosas es verdad. Digo tan sólo lo que he visto y, he visto…  León Felipe.

 

El pasado mes de Septiembre, UCA, Airbus y Navantia firmaron el protocolo para el Centro de Innovación en Tecnologías de Fabricación Avanzada ( CFA ) cuya infraestructura será financiada por la Inversión Territorial Integrada ( ITI) para la provincia de Cádiz y cuyo Centro de Innovación, cuenta con una dotación de 25 millones de euros y su prevista ubicación en terrenos de la Junta en el Trocadero. En la Temática de Intervención de la ITI, en su Ámbito Social acentúa su compromiso con el “Empleo y con la Formación Profesional”. Leída las intervenciones de los ínclitos prebostes, sus alabanzas y el descaro de sus promesas nos conduce a las siguientes conclusiones:

En primer lugar, esperamos y deseamos de todo corazón que, éste proyecto se consolide en toda su dimensión y no acabe en una rotonda imaginaria por cuyas entradas y salidas desaparezca el presupuesto.

         Nos enorgullece cultivar como trabajadores conscientes, la memoria histórica (que ustedes adolecen) que nos revela lo acontecido y nos permite denunciar alto y claro, los incumplimientos  repetidos sobre el Empleo y la Formación Profesional a lo largo de los ya, cuarenta años de Reconversión Industrial Permanente, a la que habéis sometido a la Bahía de Cádiz, “destruyendo su tejido industrial y decenas de miles de empleos”.

 Sois vosotros gobernantes, políticos y sindicalistas (desde vuestro Nido del Águila) los que a través de pactos vergonzosos como el AMI, ANE y AES os habéis cargado las Escuelas de Aprendices y su integración en las Empresas como garantía de futuro. Sois vosotros incluido Directivos y Gestores quiénes, jamás habéis creído en la Empresa Pública como generadora de empleo y  bien social para la comunidad; la habéis asaltado literalmente como un cortijo propio donde medrar. Que en Navantia Puerto Real (la que se nos vendió con capacidad de producir un millón de TRBC anuales) subsista una plantilla de unos seiscientos trabajadores, ya determina alto y claro vuestro compromiso con el empleo y con el futuro del Astillero… ¡Cartón del dos!                    

Sobre el Clúster Marítimo Naval de Cádiz, compuesto por: representantes de empresarios de la CEC y la Femca más la UCA, IDEA y los que no pueden faltar para aderezar el pastel: CCOO y UGT, decir lo siguiente:

Es absolutamente impresentable que, empresarios que forman parte de Femca y que actualmente prestan sus servicios en Navantia de la Bahía, formen parte de un proyecto como el del Centro de Fabricación Avanzada cuando, su ideología y comportamientos son propios de los años sesenta. Su concepción de organización es absolutamente autoritaria, donde el desprecio a los profesionales se traduce en el incumplimiento sistemático del Convenio del Metal en todos sus apartados más elementales, como la forma más eficiente de garantizar sus beneficios en ausencia de los codiciados “imprevistos de obra”. El no pago de los pluses ya sea el tóxico o el de nocturnidad; la represión sobre aquéllos compañeros que  reivindican sus derechos más elementales; las larvadas amenazas de despido sobre aquellos que caen enfermo y se dan de baja; los contratos leoninos e inmorales que, obligan a los trabajadores a cobrar por horas efectivas, obligándolos a coger permiso en caso de lluvias etc. Todo esto, permitido y aceptado por la Dirección de Navantia y con el consenso inestimable de su Comité de Empresa, siempre dispuesto a inclinarse y a justificar su inanición e incompetencia, no permitiendo, la organización conjunta con los compañeros de la Industria Auxiliar que, con asambleas unitarias, se decida un calendario de lucha que, acabe de forma contundente, con tantas injusticias, robos y extravíos.

EL FUTURO SE GARANTIZA CON LA INTEGRACIÓN EN PLANTILLA DE UN NÚMERO NO INFERIOR A DOS MIL TRABAJADORES Y LA INTEGRACIÓN ANUAL DE APRENDICES. LA FORMACIÓN PROFESIONAL DENTRO DEL ASTILLERO Y NO EN MANOS DE EMPRESAS PRIVADAS Y SINDICATOS SUBVENCIONADOS. LA CONTRATACIÓN DIRECTA A TRAVÉS  DEL INEM Y LA CREACIÓN DE UNA COMISIÓN DE ÉTICA Y CONTROL COMPUESTA POR TODAS LAS SECCIONES SINDICALES QUE FISCALICE LOS CONTRATOS ECONÓMICOS Y LABORALES.

Contra los salarios y empleos miserables: acción directa.

Sección Sindical de CNT-AIT Navantia Puerto Real.

ACUERDOS DE LA REUNION DEL SOV CNT-AIT PUERTO REAL CELEBRADA EL 16-01-2017


ACUERDOS DE LA REUNION DEL S.O.V. CNT – AIT  PUERTO REAL CELEBRADA EL 16-01-2017

En el día de ayer y con la asistencia de 30 compañeros se celebró en nuestro local c/ San Francisco 18 y a las 19 horas, la reunión de afiliados convocada por el S.O.V. CNT-AIT, para tratar el orden del día previsto en la convocatoria.

Antes del empiezo el compañero Pepe Gómez expuso una extensa reseña biográfica de José Luis García Rúa fallecido recientemente y sus vivencias de las visitas a nuestro pueblo, además del cariño y aprecio que éste demostró siempre con el sindicato de Puerto Real, y lo ha demostrado donando todos sus libros a la biblioteca que se lleva su nombre aquí en el Sindicato y su opinión expresada en la inauguración de la Exposición en Abril de 2014, hacia nosotros de “vernos siempre dispuesta, abierta, inteligente, honrada, valientemente enfrentada al sistema y espero que así seguirá por siempre”, esas fueron sus palabras.

 Lamentando los presentes la perdida de este gran compañero que demostró durante toda su vida la lucha y el compromiso con el anarquismo y el anarcosindicalismo.

A continuación se trató los puntos propuestos que se debatió y consensuó entre todos, acordándose lo siguiente:

1º- Elaborar un comunicado-denuncia en el día de hoy por parte de nuestra sección sindical en Navantia.

2º- Organizar una charla-debate prevista para el día 26 de Enero a las 19 horas en el Centro Cultural San José de Puerto Real, explicativa con propuestas ante la situación actual de los Astilleros de la Bahía de Cádiz.

3º- Curso de Formación  en nuestro local sobre Estructuras Navales, pendiente de su difusión y requisitos para conocimiento de las personas interesadas.

4º- La autoconvocatoria  de los afiliados de un día a la semana en nuestro sindicato para debatir hechos históricos, ideas socio-políticas, y temas de actualidad (pendiente de asignar el día).

La mayoría de los asistentes se sintieron motivados para emprender con más fuerza que nunca, en base a los principios, tácticas y finalidades de nuestra Organización en la defensa del anarcosindicalismo y el apoyo total a los postulados de la AIT al completo, que sirve como herramienta para canalizar la lucha por la emancipación de la clase trabajadora que será obra de ellos mismos ó no la será.

Este será el mayor homenaje que se le puede hacer al compañero fallecido José Luis García Rúa.

Salud, Anarquía y Revolución Social

Sindicato Oficios Varios CNT-AIT  Puerto Real

Puerto Real 17 Enero 2017

ANGEL CANO CASADO - ANARQUISTA DE MURCIA


ANGEL CANO CASADO – ANARQUISTA DE MURCIA

El 18 de enero de 1898 nace en Murcia (España) el militante anarcosindicalista Ángel Cano Casado. De joven se adhirió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Río Tinto (Huelva, Andalucía, España), donde trabajaba en la mina. Consiguió, de forma autodidacta, una importante cultura. En 1934, para huir de la represión iniciada contra él por sus actividades, marchó a Alicante (Alacantí, Valencia) y se afilió al Sindicato de la Construcción, donde ejerció cargos de responsabilidad y participó activamente el huelga del sector de 1936. A raíz del levantamiento fascista de julio de 1936, fue nombrado miembro del Comité de Enlace CNT-UGT del Ramo de la Edificación.

En esa época trabajó como perforador a pie de obra. Durante la Revolución será uno de los responsables de protección de combustibles. En 1939, con el triunfo franquista, consiguió llegar a Orán (Argelia) y fue internado en el campo de concentración de Morand. A raíz de la independencia argelina, marchó hacia Francia. Durante los años sesenta será uno de los responsables de la Federación Local de la CNT de Saint-Eloy-les-Mines, de la que fue nombrado secretario en 1962. Ángel Cano Casado murió el 7 de febrero de 1976 en Saint-Éloy- les-Mines (Auvernia, Occitania).

domingo, 15 de enero de 2017

EL HEROE QUE NECESITABA GIJON


"El héroe que necesitaba Gijón"

Tal fue el legado que dejó el filósofo gijonés José Luis García Rúa (Gijón, 1923) que más de dos horas y media se hicieron cortas para las loas y anécdotas contadas por sus allegados. Tal fue su contribución libertaria a la ciudad que el Centro de Cultura Antiguo Instituto se quedó ayer pequeño para acoger a 255 personas, entre familiares y amigos, que no duraron en sumarse al homenaje que varias asociaciones locales le tributaron al ritmo de recuerdos, nostalgia, música y poesía.

Sobre la pantalla del salón de actos se proyectó en todo momento una imagen de José Luis García Rúa acompañada de la inscripción "Compañero, nunca te olvidaremos". Una imagen que define a la perfección, a juzgar por los testimonios aportados en el homenaje, su carácter luchador y combativo hasta el final. Una instantánea que prueba el espíritu reivindicativo que le acompañó toda su vida. En la imagen, tomada en 2011 en una acampada juvenil y reivindicativa en la ciudad de Granada, localidad que le vio morir el pasado 6 de enero, se le veía sosteniendo un papel, un texto al que dio lectura en su momento, ya mayor, pero con el ímpetu intacto pues, como aseguró Pedro Roldán, de la Sociedad Cultural Gijonesa, "tuvo una vida larga, intensa, pero no perdió nunca ni un ápice de compromiso".

Se apagaron la luces y entró su voz en off recitando el poema "Adiós". Después, un torrente de palabras, de cariños y recuerdos que inició Guillermo Rendueles asegurando que "era el héroe que necesitaba Gijón y el mejor profesor que uno aspira a tener". Su sobrino nieto, Pelayo García, hizo contener la respiración a los presentes al dar lectura a las palabras "llenas de verdades" que el hijo del homenajeado, Francisco Fidel, "Kiko", pronunció en el funeral de Granada. Recordó la emoción de su padre en su última visita -este verano- a la playa de Gijón, pocos meses después de morir su hermano Emilio, intentando evitar las lágrimas. "Para que sus ojos borraran esas lágrimas" comenzó a contar historias de niños que jugaban en "la arena de su infancia". Pero su padre "no fue un hombre feliz, no se lo hubiera permitido jamás", fue un hombre que "cambió su felicidad por el trabajo y el deber". Un relato vibrante que colmó la emoción de los presentes.

La parte musical la protagonizaron Iván San Segundo, con una musicalización de un poema de Agustín García Calvo primero y Silvio Rodríguez después, y el polifacético Jerónimo Granda, que impregnó con su personal humor el encuentro. Su primer tema, que en su estribillo reza "quiero un pueblo soñador", se lo dedicó al propio García Rúa, mientras que su segunda composición sirvió para hacer un repaso jocoso y crítico a los ocho presidentes del Principado de Asturias, desde Rafael Fernández a hoy.


 

Ocho asociaciones recuerdan a Rúa, «compañero de lucha, profesor y amigo para todos»

El arte de la palabra y la música invadieron ayer cada rincón del salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto. Ocho asociaciones rendían de esta forma homenaje a José Luis García Rúa. Sonaron guitarras y se leyeron poemas, escritos y cartas para recordar al filósofo libertario gijonés, fallecido el pasado 6 de enero en Granada, ciudad de cuya universidad era catedrático emérito y donde está enterrado.

Organizado por el Aula Popular 'José Luis García Rúa', con el apoyo del Ateneo Obrero de Gijón, Sociedad Cultural Gesto, Sociedad Cultural Gijonesa, Grupo Eleuterio Quintanilla, Radio KRAS, CSA Sextaferia, Fundación Andreu Nin de Asturies y Confederación Nacional del Trabajo (CNT), el homenaje reunió a cerca de 200 personas que disfrutaron de una velada de recuerdos e historias de quien se definió a sí mismo, con gran modestia y sentido del humor, como «un golfillo de playa», de la de San Lorenzo, donde se libraban las batallas y juegos de los niños gijoneses de los años treinta.

Guillermo Rendueles, uno de los fundadores del Aula Popular 'José Luis García Rúa', junto con Arlé Corte, de Gesto, y Pelayo García, familiar del homenajeado y representante de la CNE, fueron los encargados de guiar el acto en el que se escucharon otras definiciones del profesor anarcosindicalista. Especialmente emotiva fue la carta que su hijo Fico Fidel leyó en su funeral y volvió a recordarse ayer en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. «Fue un padre, un compañero de lucha , un profesor y un amigo para casi todos». En esa misma misiva, su progenitor relataba que García Rúa «cambió la felicidad por el trabajo, por el deber», que «trabajó en condiciones infrahumanas en la mina y en el astillero», y que «fue a la Universidad cuando ningún rojo pobre podía permitírselo».

«Hoy no existiríamos»

Arlé Corte, de la Sociedad Cultural Gesto, dijo que el filósofo libertario fue también un padre para muchos de los presentes. «Sin él, muchas de estas asociaciones que hoy estamos aquí no existirían». Aprovechó su intervención para hacer pública la petición de que la ciudad de Gijón «tenga un recuerdo» con García Rúa. «Queremos que su legado siga vivo, no solo unos días al año en el Aula Popular, sino que se tenga un recuerdo de su figura en la calle Cura Sama, en la calle Dindurra o en alguno de los espacios de la futura Escuela de Comercio».

Para Rendueles, que conoció a Rúa siendo un niño de 12 años gracias a que su padre les presentó en un ambiente «clandestino», dejó evidencia de su admiración por quien «cambió la biografía de algunos de nosotros. Fue un héroe que esperaba la ciudad de Gijón e introdujo la sabiduría, propia de la Grecia clásica, del teatro, la academia, la tertulia o el disfrute de la conversación».

García Rúa vino al mundo en 1923. Hijo de un combatiente republicano muerto en combate y represaliado él mismo por el franquismo, el filósofo tuvo un papel decisivo durante los años de la dictadura en la organización de un movimiento social y cultural contestatario en Gijón, su ciudad natal, a través de la academia obrera de la calle Cura Sama y de Gesto. Buena parte de las asociaciones gijonesas posteriores derivan de aquella actividad seminal. También fundó las Comunas Revolucionarias de Acción Socialista (CRAS).

La Academia de la calle Cura Sama tenía como objeto «enseñar, transmitir cultura y fomentar la reflexión». Con ese mismo objetivo se formó en 1996 el Aula Popular que lleva su nombre y que a día de hoy sigue realizando actividades, como la Semana del Aula Popular José Luis García Rúa que consta de un ciclo de conferencias y actos culturales.

En 19714, García Rúa se incorporó a la Universidad de Granada, de la que fue profesor adjunto titular y luego catedrático, donde explicó Historia de la Filosofía y finalmente se jubiló.

Participó activamente en la reconstrucción de la CNT y en los dos primeros mítines públicos tras la Guerra Civil, el primero en La Felguera y el segundo en Gijón. En esta última ciudad se le recordaba ayer con nostalgia, pero con la ilusión de «continuar» con su legado.


 

 

sábado, 14 de enero de 2017

¿ALGUIEN PUEDE EXPLICAR SI CON ESTA LEY SE LE PERDONO A FRANCO-MILLAN ASTRAY-YAGUE-VARELA-QUEIPO DE LLANO-FRAGA, SUS CRIMENES?


 ¿ALGUIEN PUEDE EXPLICAR SI CON ESTA LEY SE LE PERDONO A FRANCO – MILLAN ASTRAY – YAGUE – VARELA – QUEIPO DE LLANO – FRAGA,  SUS CRIMENES?

"Amnistía de 1977"  Discurso de Marcelino Camacho y el texto de  los dos primeros articulos

Debate de la ley de Amnistía en el Congreso del diputado comunista Marcelino Camacho Abad el 14.10.1977

"Señor Presidente, señoras y señores Diputados, me cabe el honor y el deber de explicar, en nombre de la Minoría Comunista del Partido Comunista de España y del Partido Socialista Unificado de Cataluña, en esta sesión, que debe ser histórica para nuestro país, en honor de explicar, repito, nuestro voto.

Quiero señalar que la primera propuesta presentada en esta Cámara ha sido precisamente hecha por la Minoría Parlamentaria del Partido Comunista y del PSUC el 14 de julio y orientada precisamente a esta amnistía. Y no fue un fenómeno de la casualidad, señoras y señores Diputados, es el resultado de una política coherente y consecuente que comienza con la política de reconciliación nacional de nuestro Partido, ya en 1956.

Nosotros considerábamos que la pieza capital de esta política de reconciliación nacional tenía que ser la amnistía. ¿Cómo podríamos reconciliarnos los que nos habíamos estado matando los ‘unos a los otros, si no borrábamos ese pasado de una vez para siempre?

Para nosotros, tanto como reparación de injusticias cometidas a lo largo de estos cuarenta años de dictadura, la amnistía es una política nacional y democrática, la única consecuente que puede cerrar ese pasado de guerras civiles y de cruzadas. Queremos abrir la vía a la paz y a la libertad. Queremos cerrar una etapa; queremos abrir otra. Nosotros, precisamente, los comunistas, que tantas heridas tenemos, que tanto hemos sufrido, hemos enterrado nuestros muertos y nuestros rencores. Nosotros estamos resueltos a marchar hacia adelante en esa vía de la libertad, en esa vía de la paz y del progreso.

 Hay que decir que durante largos años sólo los comunistas nos batíamos por la amnistía. Hay que decir, y yo lo recuerdo, que en las reuniones de la Junta Democrática y de la Plataforma de Convergencia, sobre todo en las primeras, se borraba la palabra “amnistía” ; se buscaba otra palabra porque aquella expresaba de alguna manera —se decía— algo que los comunistas habíamos hecho, algo que se identificaba en cierta medida con los comunistas.

 Yo recuerdo que en las cárceles por las que he pasado, cuando discutíamos con algunos grupos que allí había de otros compañeros de otras tendencias —que después alguna vez la han reclamado a tiros— estaban también en contra de la palabra «amnistía».

 Recuerdo también un compañero que ha pasado más de veinte años en la cárcel: Horacio Femández Inguanzo, a cuyo expediente se le llamó “el expediente de la reconciliación”, y que fue condenado a veinte años en 1956. Cuando monseñor Oliver, Obispo auxiliar de Madrid, nos visitaba en 1972 en Carabanchel, y le hablaba del año de reconciliación que abría la Iglesia, Horacio le decía: «Si quiere ser consecuente la Iglesia con la reconciliación, debe pedir también en este año la amnistía, ya que lo uno sin lo otro es imposible». Y le explicaba que él había sido condenado a veinte años como dirigente del Partido Comunista de Asturias, precisamente por la amnistía, y que su expediente se llamó “el expediente de la reconciliación”.

 Hoy podríamos citar más compañeros aquí: Simón Sánchez Montero y tantos otros, que hemos pasado por trances parecidos, pero hoy no queremos recordar ese pasado; hemos enterrado, como decía, nuestros muertos y nuestros rencores, y por eso, hoy, más que hablar de ese pasado, queremos decir que la minoría comunista se congratula del consenso de los Grupos Mixto, Vasco-Catalán y Socialista, y hubiéramos deseado también que éste fuera un acto de unanimidad nacional.

 Todavía yo pediría a los señores de Alianza Popular que reconsideren este problema. Nosotros afirmamos desde esta tribuna que ésta es la amnistía que el país reclama y que, a partir de ella, el crimen y el robo no pueden ser considerados, se hagan desde el ángulo que sea, como actos políticos. Por eso hacemos un llamamiento a nuestros colegas de Alianza Popular de que reconsideren su actitud en este acto que debe ser de unanimidad nacional. En esta hora de alegría, en cierta medida, para los que tantos años hemos pasado en los lugares que sabéis, sólo lamentamos que, en aras de ese consenso y de la realidad, amigos, patriotas, trabajadores de uniforme, no puedan disfrutar plenamente de esta alegría. Desde esta tribuna queremos decirlo, que no les olvidamos y que esperamos del Gobierno que en un futuro próximo puedan ser reparadas estas cuestiones y restituidos a sus puestos.

También a las mujeres de nuestro país queremos indicarles que si hoy no se discute este problema, que si en esta ley faltara la amnistía para los llamados “delitos de la mujer”: adulterio, etc., les queremos recordar que el Grupo Parlamentario Comunista presentó una proposición de ley el 14 de julio que creemos que es urgente discutir y que vamos naturalmente a discutir. Pero, es natural, señoras y señores Diputados, que tratándose de un militante obrero, en mi caso, si hablaba antes de que era un deber y un honor defender aquí, en nombre de esta minoría, esta amnistía política y general, para mí, explicar nuestro voto a favor de la amnistía, cuando en ella se comprende la amnistía laboral, es un triple honor.

Se trata de un miembro de un partido de trabajadores manuales e intelectuales, de un viejo militante del Movimiento Obrero Sindical, de un hombre encarcelado, perseguido y despedido muchas veces y durante largos años, y, además, hacerlo sin resentimiento.

Pedimos amnistía para todos, sin exclusión del lugar en que hubiera estado nadie. Yo creo que este acto, esta intervención, esta propuesta nuestra será, sin duda, para mí el mejor recuerdo que guardaré toda mi vida de este Parlamento.

 La amnistía laboral tiene una gran importancia. Hemos sido la (clase más reprimida y más oprimida durante estos cuarenta años de historia que queremos cerrar. Por otra parte, lo que nos enseña la historia de nuestro país es que después de un período de represión, después de la huelga de 1917 y la represión que siguió; después de octubre del treinta y cuatro y la represión que siguió, cada vez que la libertad vuelve a reconquistar las posiciones que había perdido, siempre se ha dado una amnistía laboral. Yo he conocido —mi padre era ferroviario en una estación de ferrocarril— que en 1931 todavía ingresaban los últimos ferroviarios que habían sido despedidos en 1917.

La amnistía laboral, pues, está claro que es un acto extremadamente importante, conjuntamente con la otra. Si la democracia no debe detenerse a las puertas de la fábrica, la amnistía tampoco. Por eso el proyecto de ley que hoy vamos a votar aquí tiene, además de la vertiente humana y política, otra social y económica para nuestro país.

Francia e Italia, al salir de la II Guerra Mundial, para abordar la reconstrucción nacional y la crisis, necesitaron el apoyo y el concurso de la clase obrera. Días pasados los representantes del arco parlamentario dieron los primeros pasos en esa vía; la amnistía laboral será el primer hecho concreto en esa dirección que marcan los acuerdos de la Moncloa. No hay que olvidar que salimos de una dictadura en medio de una grave crisis económica, y que todos estamos de acuerdo en que hay que ir al saneamiento de la economía y a la reconversión nacional también, que esto no es posible sin el concurso de los trabajadores, que hay que llevar por ello este espíritu de la Moncloa al hecho práctico concreto de esa realidad.

Señoras y señores Diputados, señores del Gobierno, lo que hace un año parecía imposible, casi un milagro, salir de la dictadura sin traumas graves, se está realizando ante nuestros ojos; estamos seguros de que saldremos también de la crisis económica, que aseguraremos el pan y la libertad si se establecen nuevas relaciones obrero-empresariales y si un código de derecho de los trabajadores las garantiza; si conseguimos de una vez que los trabajadores dejemos de ser extranjeros en nuestra propia patria. Sí, amnistía para gobernar, amnistía para reforzar la autoridad y el orden basado en el justo respeto de todos a todos y, naturalmente, en primer lugar, de los trabajadores con respecto a los demás.

 Con la amnistía saldremos al encuentro del pueblo vasco, que tanto sufre bajo diferentes formas, de todos los pueblos y de todos los trabajadores de España. Con la amnistía la democracia se acercará a los pueblos y a los centros de trabajo. La amnistía política y laboral es una necesidad nacional de estos momentos que nos toca vivir, de este Parlamento que tiene que votar. Nuestro deber y nuestro honor, señoras y señores Diputados, exige un voto unánime de toda la Cámara.

Muchas gracias."


 

La ley está vertebrada en torno a sus dos primeros artículos, que son los siguientes:

Artículo primero.I. Quedan amnistiados:

a) Todos Ios actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis.

b) Todos los actos de la misma naturaleza realizados entre el quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis y el quince de junio de mil novecientos setenta y siete, cuando en la intencionalidad política se aprecie además un móvil de restablecimiento de las libertades públicas o de reivindicación de autonomías de los pueblos de España.

c) Todos los actos de idéntica naturaleza e intencionalidad a los contemplados en el párrafo anterior realizados hasta el seis de octubre de mil novecientos setenta y siete, siempre que no hayan supuesto violencia grave contra la vida o la integridad de las personas.

II. A. los meros efectos de subsunción en cada uno de los párrafos del apartado anterior, se entenderá por momento de realización del acto aquel en que se inició la actividad criminal. La amnistía también comprenderá los delitos y faltas conexos con los del apartado anterior.

 Artículo segundo.En todo caso están comprendidos en la amnistía:

a) Los delitos de rebelión y sedición, así como los delitos y faltas cometidos con ocasión o motivo de ellos, tipificados en el Código de justicia Militar.

b) La objeción de conciencia a la prestación del servido militar, por motivos éticos o religiosos.

c) Los delitos de denegación de auxilio a la Justicia por la negativa a revelar hechos de naturaleza política, conocidos en el ejercicio profesional.

d) Los actos de expresión de opinión, realizados a través de prensa, imprenta o cualquier otro medio de comunicación.

e) Los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público, con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta Ley.

f) Los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas.


viernes, 13 de enero de 2017

ACTO Y SEMANA CULTURAL HOMENAJE A JOSE LUIS GARCIA RUA


ACTO Y SEMANA CULTURAL HOMENAJE A JOSE LUIS GARCIA RUA

El Aula Popular José Luis García Rúa organiza un acto en recuerdo y homenaje a Rúa, recién fallecido el 6 de enero en su domicilio de Granada y donde fue enterrado. El colectivo compuesto por amigos y familiares del filósofo y militante libertario gijonés, convocan el acto para el sábado 14 de enero a las 18 h en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. El Homenaje está abierto a todas las personas que lo conocieron y lo tuvieron por maestro y está apoyado por el Ateneo Obrero de Gijón, Sociedad Cultural Gijonesa, Sociedad Cultural Gesto, Grupo Eleuterio Quintanilla, Radio KRAS, CSA Sextaferia, Fundación Andreu Nin de Asturies y la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

 

XXI Semana del Aula Popular JL García Rúa

Apoyo mutuo o barbarie

Todas estas actividades, con la excepción de la obra de teatro, se celebrarán en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón (calle Jovellanos, 11)

•Viernes, 27/1/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: mesa redonda de los colectivos L'Arcàdia, La Col y La Borda del proyecto cooperativo Impuls: «Construyendo lo común. Una apuesta en el presente para un futuro en nuestras manos» (https://drive.google.com/file/d/0B-d7Qw7R98LTMmtPSnduUk8wWTQ/view).

•Lunes, 30/1/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: «¿Es buena idea la Renta Básica?», Manuel Gari Ramos, economista y director de la cátedra de Trabajo, Ambiente y Salud de la UPN.

•Martes, 31/1/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: «Ascenso de la extrema derecha», Agustín Unzurrunzaga, coordinador de S.O.S. racismo en Guipúzcoa.

•Miércoles, 1/2/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: «Necesitas un sindicato, no un psiquiatra», Guillermo Rendueles, psiquiatra, y Héctor González, sindicalista.

•Jueves, 2/2/17, 20 horas, Teatro Jovellanos: «Lo mejor de Leo Bassi», Leo Bassi. 18 €.

•Viernes, 3/2/17, 19:30, sala de conferencias CCAI: mesa redonda «Un pasado común. Redescubriendo nuestros orígenes», David Algarra, investigador de la historia popular de Catalunya (http://www.elcomu.cat/) y César Rendueles, profesor de Sociología en la Universidad Complutense.

Fuente: Aula Popular Jose Luis Garcia Rua

MALINTERPRETACIONES SOBRE EL ANARQUISMO Y EL ANARCOSINDICALISMO


Malinterpretaciones sobre el anarquismo y el anarcosindicalismo

Fidel Manrique

(Artículo extraído de la revista @darga)

Nunca consideré a Noam Chomsky un anarquista estricto sensu, ni mucho menos. Pero leyendo el nº1 de Trébol Negro me ha ratificado en mi opinión inicial, puesto que no hay duda, a la vista del artículo titulado “El efecto Chomsky o el anarquismo de Estado” que él mismo no se consideraba realmente anarquista sino, “un mero compañero de viaje”, por utilizar su propia expresión.

Menos aún puede estimarse que es anarquista quien afirma que sus objetivos inmediatos son defender-e incluso reforzar- , algunos aspectos de la autoridad del Estado, añadiendo a continuación que la estrategia delos anarquistas sinceros debe ser defender algunas instituciones del Estado¡¡¡contra los atracos que sufren!!!¡¡¡Yo creía que los anarquistas pretendíamos destruir al Estado!!!!

Con toda la modestia del mundo-pues considero que la modestia es una virtud libertaria- tengo el atrevimiento de reclamarme anarquista entendiendo como tal a aquel que lucha por la anarquía, sosteniendo, propagando y defendiendo el ideal por antonomasia. Y desde luego, no estoy dispuesto a tolerar – ni a Chomsky ni a nadie- que me considere un anarquista en el que la sinceridad – otra virtud libertaria en mi opinión-brilla por su ausencia; creo, por el contrario, que esos a los que Chomsky llama anarquistas sinceros, tienen muy poco-más bien nada- de anarquistas.

Reforzar el Estado para que después desaparezca, pues se irá debilitando hasta dar paso al auténtico comunismo (o sea el comunismo sin Estado o ,para decirlo más claro, el Comunismo Libertario) es evidentemente, la vieja teoría leninista que-como ya había predicho Bakunin- llevó ineludiblemente a un fortalecimiento cada vez mayor del Estado y, en último extremo a una degeneración monstruosa del bolcheviquismo que supuso la criminal dictadura de Stalin y sus secuaces.

Parece claro que la opinión y las posiciones de Chomsky se acercan-mucho más que al anarquismo genuino- al llamado municipalismo libertario de Bookchin, que supone la participación en elecciones municipales, con arreglo a los cánones de la acción directa, aunque se da el caso de que municipalistas de distintos países llaman a esta táctica parlamentarismo municipal. Lo que está claro llámese como se llame esa participación en elecciones municipales- es que el electoralismo, la participación en cualquier tito de contienda electoral, supone la DELEGACIÓN en otra y otras personas, del poder de decisión que sólo a cada individuo pertenece; lo cual, evidentemente, no guarda ningún parecido ni siquiera remoto, con los más elementales principios del anarquismo, sino que, por el contrario, choca frontalmente con ellos.

Si Noam Chomsky habla de reforzar algunos aspectos de la autoridad del Estado, y afirma que la estrategia de los anarquistas que él denomina serios debe ser “defender algunas instituciones del Estado contra los asaltos que sufren”, es evidente que tales frases jamás las pronunciaría un anarquista. Si empezamos por Max Stirner, veremos que comienza por declarar al Estado su enemigo, afirmando, además, que todo Estado es una tiranía, la ejerza uno sólo o varios. Proudhon escribió rotundamente que “el gobierno del hombre por el hombre es la esclavitud”, al tiempo que dice que quien habla de conservar el Estado, de aumentar sus atribuciones y de fortalecer su poder no es revolucionario (y, desde luego no es anarquista).

¿Habrá leído Chomsky a Proudhon?

Hay que suponer que sí, pero en tal caso, o no lo  digirió o ya se le ha olvidado lo que leyó. Más acá en el Tiempo, Errico Malatesta, consideraba que todo gobierno, lejos de crear energía, dilapida, paraliza y destruye enormes fuerzas. Por lo que respecta al llamado municipalismo libertario de Bookchin y los suyos, y la participación en elecciones políticas, también los viejos filósofos expresaron claramente sus opiniones, denunciando unánimemente el engaño que supone el sistema democrático-burgués. Así, Proudhon dice que proclamar soberano al pueblo a través del voto es una artimaña, y, para Bakunin “el sistema representativo crea y garantiza la existencia permanente de una aristocracia gubernamental opuesta al pueblo”. No hay más que observar, en mi opinión, la actuación de los políticos de toda la ya condición y de todas las épocas- para comprobar la veracidad desemejante aserto.

Proudhon sostenía también, que si se quiere combatir a los partidos es fuera  del parlamento y no dentro, donde se encuentra el campo de batalla, añadiendo lisa y llanamente que “el sufragio universal es la contrarrevolución” y, que yo sepa el anarquismo es revolucionario sin ambages ni paliativos. He citado hasta aquí dos ejemplos concretos de elementos destacados de lo que parece considerarse como una especie de intelectualidad libertaria pero, ¿son ellos los únicos cuyo pensamiento y trayectoria se contradicen flagrantemente con lo que son las ideas anarquistas? En mi opinión, desgraciadamente, no son, ni mucho menos, los únicos equivocados, sino que los incoherentes, los inconsecuentes son legión, a la vista de la actual situación de caótica confusión en la que se mueve gran parte del movimiento libertario nacional e internacional, tanto en su vertiente anarquista como en la anarcosindicalista, como espero demostrara continuación.

En cualquier época del llamado anarquismo moderno entendiendo por tal el de los últimos siglos- han existido personas que se han considerado anarquistas sin serlo, y hasta sin conocer, en no pocos casos, ni los rudimentos de la filosofía anarquista. No ha sido ajena a ese injustificado reclamarse de la anarquía a la propaganda antianarquista de los medios burgueses, traducida en lo que Luigi Fabbri calificó acertadamente, de influencias burguesas en el anarquismo. Pero, probablemente, nunca como en la actualidad la confusión, el desconocimiento y el auténtico despiste han estado tan generalizados. Los motivos son, evidentemente, varios: La larga, casi interminable noche del franquismo, produjo una ruptura generacional que rompió claramente la cadena de transmisión de conocimientos, experiencias e información entre los que conocieron la revolución y el ambiente de los medios libertarios de los años treinta, con un poroso movimiento de auténtica cultura obrera (e incluso militantes surgidos en la posguerra formados aún en organizaciones libertarias que aunque clandestinas, guardaban aún gran parte de su vigor y cohesión) ylos militantes que se fueron haciendo en los últimos tiempos del franquismo y en los años de la llamada transición.

Esa ruptura generacional, unida a la debilidad de nuestras organizaciones en las últimas décadas, ha provocado que el nivel teórico y hasta intelectual del militante medio haya descendido de modo notable. Aún así, no todo se había perdido, afortunadamente, pero si comparamos el nivel teórico de un simple folleto, incluso de una octavilla y hasta e una mera intervención en cualquier comicio de hace 30 años, con un artículo periodístico y hasta con algún que otro libro de la actualidad, podemos ver que salvo honrosísimas excepciones- el nivel del discurso anarquista era, por aquel entonces, de un nivel infinitamente superior al existente en estos momentos. Por otro lado, los años de una cierta holgura económica que, aunque no exagerada, jamás habían conocido los trabajadores en España y algunos otros países, provocaron un nivel de consumismo también desconocido, y un aburguesamiento bastante generalizado de los trabajadores, lo que les llevó a buscar comodidad y, consecuentemente, les hizo mucho más refractarios a las ideas libertarias que siempre conllevan, al menos, un cierto grado de compromiso militante- con lo que nuestro mensaje de lucha por los grandes conceptos: Libertad, igualdad, fraternidad…

No encontraban oídos para ser escuchado. El simple vocablo lucha aunque se estuviera utilizando a nivel teórico y abstracto, sin hablar de una aplicación práctica concreta- causaba incomodidad en los muchos que sólo pretendían vivir lo mejor posible, a costa de quien fuera y al margen, por supuesto, de todo lo que supusiera el más mínimo riesgo, siquiera remoto. No hay que olvidarse, por último, de que durante todos estos años hemos sufrido unos gobiernos nefastos que, independientemente de su color político, se han dedicado a promulgar unos planes de estudio, principalmente en la enseñanza secundaria, con los que parecía que estaban experimentando constantemente, utilizando a los jóvenes estudiantes como cobayas.

Lo cierto es que el resultado ha sido una juventud ajena en una parte importante a todo lo que suponga una cultura del esfuerzo (y no digamos ya al espíritu de sacrificio, tan incrustado en la idiosincrasia anarquista tradicional). Ello ha traído como consecuencia que el deseo de saber, deformarse, de prepararse culturalmente, que tan fuerte era en otros tiempos, haya desaparecido en gran parte. Si jamás ha tenido la sociedad española más medios para aprender, y jamás ha habido tantos ignorantes (aunque muchos de ellos hayan pasado por la universidad) eso mismo podría trasladarse al mundo libertario.

Es decir, que lo que ocurre en la sociedad nos contagia, y eso, con ser grave no es lo peor; peor es aún que haya compañeros que digan que el anarquismo o el anarcosindicalismo es un reflejo de la sociedad. Un militante libertario jamás debería realizar una afirmación semejante, porque ni los individuos ni los grupos ni organizaciones que se consideren libertarios, han de dejarse llevar por la corriente, sino que, por el contrario, han de nadar contra ella, único modo de cambiar la sociedad. Como dijo Anselmo Lorenzo, “si la sociedad en la que vives no te gusta, ahí estás tú para cambiarla”.

Ese desconocimiento, provocado por la falta de formación lleva a situaciones tales como que compañeros con muy escasa formación se crean preparadísimos y traten con soberbia a otros compañeros con más larga trayectoria y mucha mejor preparación. Como suele decirse coloquialmente, no hay cosa más atrevida que la ignorancia. Menos mal que hay numerosos compañeros que, inasequibles al desaliento, mantienen una importante labor editorial o de organización de actos culturales, aunque su trabajo es ímprobo, siempre que se siembra se recoge cosecha, en mayor o menos cantidad, más pronto o más tarde. Una de las más persistentes y dañinas acusaciones contra el anarquismo, has sido la de tildarle de violento, frente a lo cual fabbri afirma que “no existe una teoría de anarquismo violento porque la anarquía tiene por finalidad la eliminación de toda forma de autoridad y los anarquistas repudian, generalmente, la violencia, no aceptándola más que en caso de legítima defensa”.

Sin embargo, aún existen quienes crees que anarquismo y violencia están estrechamente unidos, sin caer en la cuenta de que es mucho más importante la labor de propaganda y organización, aunque, eso sí, se trata de una labor mucho más callada y esforzada. Respecto a la violencia, también se pronunciaron Errico malatesta  y prácticamente todos los anarquistas más destacados de la época ( como, por ejemplo, Pietro Gori, cuando afirmaba que “la moral anárquica es la negación completa de la violencia”), resaltando que los anarquistas pretenden, en ultimo extremo, la erradicación de la violencia de la vida social, motivo por el cual se oponen al estado (que domina políticamente a la sociedad por la violencia) y a la explotación de los trabajadores (acto de violencia en sí misma). O obstante, lo cual y precisamente por esa oposición al Estado y al Capitalismo- se considera que el oprimido, el explotado, se encuentra en todo momento en estado de legitima defensa.

Ahora bien, un acto de violencia, si no va acompañado de un contenido filosófico, será poco más que un estallido de furor .por justificado que pueda estar-, fácilmente manipulable por el sistema, haciéndolo pasar por simple vandalismo, como actualmente está ocurriendo. Un acto así podría ser un acto de rebeldía, pero, en mi opinión, difícilmente puede considerarse un acto revolucionario; de hecho, el anarquismo puede ser definido como la teorización de la rebeldía. Por otra parte, al estado le viene muy bien una violencia y una delincuencia estructurales que pueda tener perfectamente controladas y que le s sirvan de excusa ideal para reforzar el aparato represivo. No hay más que ver que mientras escribo esto, la Generalitat de Catalunya quiere aumentar la poli antidisturbios y publicar fotos de supuestos violentos invitando a los ciudadanos a que ejerzan el indigno y despreciable oficio de chivato.

Por lo que se refiere al anarcosindicalismo, adolece-como mínimo- de la misma falta de formación teórica que el anarquismo pero, en el aspecto ético, sus carencias son muchísimo mayores, por lo que parece. De hecho, siempre han existido dos grandes corrientes dentro de la CNT: de un lado, los anarcosindicalistas  genuinos, parte de ellos anarquistas o muy próximos al anarquismo; de otra parte, aquellos de los que se denominaban sindicalistas puros, uno de cuyos más conocidos representantes fue A.Pestaña, quien, como es sabido, llegó a afirmar que la CNT era un continente que podía admitir cualquier contenido. Pero, en cualquier caso, la relaciones entre ellos solían ser salvo, tal vez, en momentos concretos de especial encono- de mucho respeto, siendo el comportamiento de ambos sectores coherente, en general, con la ética libertaria.

No en vano, el anarcosindicalismo bebe de las fuentes del anarquismo como síntesis que es del anarquismo y del sindicalismo revolucionario-, habiendo estado presentes los anarquistas en la constitución de las organizaciones anarcosindicalistas en general y de la CNT en particular. Ese respeto a los principios éticos era habitual hasta no hace tantos años, pero, en los últimos tiempos- debido también, en buena parte, a la falta de formación teórica,-puesto que los principios también se aprenden- el deterioro del ambiente orgánico, no sólo en la CNT sino también en otras secciones de la AIT, es bastante preocupante. Considero que el enfrentamiento entre libertarios debe producirse siempre en el terreno de las ideas, y cuando se trata a otros compañeros como si fueran, más que tales enemigos (utilizando contra ellos la mentira, el insulto o la calumnia)se está actuando no como libertario, sino como un elemento político de la peor calaña, más digno de figurar entre los perpetuadores del estalinismo que entre los medios de una organización anarcosindicalista como la CNT, señera y con una trayectoria gloriosa gracias a miles y miles de militantes íntegros y honestos.

Perece evidente que quienes así se portan (podría citar bastantes casos concretos, pero no lo voy a hacer, pues no pretendo sacar a relucir a las personas, sino sus actos) hacen un flaco favor a la organización y a las ideas, pues su actividad nefasta crea división entre compañeros, siembra la cizaña y nos llevará a la situación que denunciaba Kropotkin cuando decía: “sin confianza mutua no hay lucha posible, no hay valor, no hay iniciativa, no hay solidaridad, no hay victoria; es la derrota segura”. ¿Será precisamente esa derrota lo que buscan quienes utilizan los repugnantes métodos a los que antes me refería?. Eso, ellos lo sabrán (y sus conciencias) pero lo cierto es que tales actitudes solo pueden llevar a la CNT a la paralización, y a muchos de sus militantes al desánimo.

Por otro lado, en estos tiempos en que los ataques de la burguesía, y su brazo ejecutor el Estado, son cada vez más continuos y violentos, lo que deberían hacer tanto la CNT como las demás secciones de la AIT, es marcar claramente su posición ideológica, distanciándose de otro tipo de organizaciones que además de no ser anarcosindicalistas y de haberse comportado, más bien, como enemigas del anarcosindicalismo-por el hecho de que los trabajadores y la sociedad en su conjunto las vean a nuestro lado, solo puede producir una confusión generalizada, de que la CNT solo puede ser perjudicada. Una cosa es la alianza táctica por intereses comunes muy concretos, y otra es la pertenencia a plataformas permanentes con otros sindicatos, incluso, con partidos políticos. La CNT, para convertirse en un verdadero referente tiene que lanzar a los cuatro vientos su mensaje, nítidamente claro. De hecho, ese gusto por el plataformismo no parece que se haya traducido en un aumento de la afiliación, menos aún con tanta ligereza se procede a expulsiones o desfederaciones de sindicatos enteros.

Por mucho que en el X congreso se ratificaran los principios, tácticas y finalidades, ¿alguien podría asegurarme o mejor aún- demostrarme que toda la Normativa Orgánica y los Acuerdos de los Comicios son coherentes con ellos?. El lenguaje, mal empleado, puede ser un instrumento de poder, y mucho me temo que así está siendo utilizado por más de uno.

Ya para terminar (aunque el tema daría para mucho más), sólo manifestar que considero imprescindible un rearme moral de los medios libertarios, porque sólo siendo portadores de esa ética superior que es la anarquista sabremos ser consecuentes en todo momento y tendremos la fuerza moral sufriente para cambiar revolucionariamente la sociedad. Y me viene a la memoria nuevamente el ya mencionado Kropotkin cuando afirmó que la moral anarquista se puede resumir en una sola frase: “Trata a los demás como te gustaría que ellos te trataran a ti en las mismas circunstancias”.