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jueves, 23 de febrero de 2017

PERVIVENCIA DE LAS IDEAS DEL ANARQUISMO


Documento leído por José Luis García Rúa en el acto de inauguración de la Exposición anarcosindicalista organizado por la CNT-AIT de Puerto Real  25 Abril 2014
PERVIVENCIA DE LAS IDEAS DEL ANARQUISMO
No son pocos los autores que califican de milagro el hecho de la pervivencia social de las ideas del anarquismo, por encima de la sistemática persecución y asedio de que es objeto por parte de los poderes constituidos. Una persecución y asedio concretada en su incesante ofensiva lingüística contra la terminología del mundo libertario (acracia=no-poder, frente a la exaltación del mismo y de su necesidad como garante de la justicia; anarquía=no gobierno, equivalente a desorden, capricho y caos; utopía=no lugar, significativo de imposibilidad, de falsa ilusión y fuente de engaño…), en la desfiguración de sus términos y el cierre radical mediático a cualquier vía de clarificación, en el hecho mismo de que, en el campo incluso de la pena de muerte, el anarquista no sea merecedor de un simple fusilamiento, sino del vilipendiado garrote vil… todo ello bien significativo de la voluntad estato-capitalista de borrar de raíz, sin rastro, todo lo que afecte a ese mundo.
Pues bien, por encima de todo eso, las ideas, las propuestas, los modos y los fines del anarquismo siguen vivos. ¿por qué? Un Christian Ferrer, historiador de las ideas políticas, da su opinión al respecto, diciendo: “No ha surgido, hasta ahora, un antídoto teórico y existencial de mejor calidad contra la sociedad de la dominación”. Por otro lado, Irving Louis Horowitez, un intelectual de la misma dedicación, lo generaliza aun más radicalmente, con estas palabras: “el anarquismo se libra de la tumba porque se dirige a la condición humana de todas las épocas”. Perviven, pues, sus ideas y modos porque responden a causas profundas y necesidades hondas en el ser común social e individual de la naturaleza humana.
Las ideas del anarquismo pretenden ser el reflejo vivo del ser social en su desarrollo, y se concretan en el desenmascaramiento del régimen que somete y atenaza a la sociedad como un sistema de contradicciones, fuente de los incontables modos de sufrimiento del pueblo sometido y de la irracionalidad conjunta del Sistema. De la conciencia de todo ello y de su concreción teórica, surge el compromiso voluntario de adoptar una práctica revolucionaria negativa del Sistema, como puerta de liberación y emancipación del conjunto social. Esto no es de un tiempo o de otro: es de todos los tiempos. De ahí la persistencia del anarquismo.


FORMAS DE CONTACTO CON LAS IDEAS DEL ANARQUISMO
De una suscripción o contacto superficial o a medias de o con los imperativos del anarquismo pueden derivarse consecuencias negativas, porque tal toma de interés pueda coincidir con otros imperativos individuales que contradigan tales adopciones.
Al contrario si los contactos son seriamente hechos, al rango de cierto compromiso interno, el anarquismo es semilla que crece imperativamente dentro de uno mismo, porque su propia lógica interna así lo determina.
Estos determinantes son también los que, externamente, hacen crecer imperativamente el anarquismo como idea, en lo que no puede dejar de afectar a la sociedad y a su cambio permanente. Ese modo de ser, pensante, actuante y creciente preserva al anarquismo de toda forma de estatismo.
Si el anarquismo, en el sentido imperativo de búsqueda de las esencias del vivie, es luz y vida, se deriva de ello que el anarquismo es progreso humano, aunque no necesariamente en el sentido productivo del término.
Pero si, junto a ello, y dentro del imperativo de libertad para todos, ese imperativo se acompaña de una ética de bien, eso mismo es lo que determina las concretas características positivas de ese progreso que el anarquismo promueve.
Tal es, por ejemplo, el anarquismo sin fin que A.J.Carretero Ajo descubre a propósito del pensamiento de Agustín García Calvo y su análisis y valoración del lenguaje.


LA JUVENTUD, EL 15M Y EL ANARQUISMO
En la medida en que el individuo se va desprendiendo, cada vez más, de intereses exclusivamente personales y se va acercando, siempre más y más, al ser común y a la común idea, los postulados y modos del anarquismo van adquiriendo en él una creciente cabida. Esto ocurre en toda clase de individuos, en los que se den los presupuestos arriba mencionados. Pero, si estos presupuestos se dieran en coexistencia con otras ataduras de intereses exclusiva o preponderantemente personales, entonces las inspiraciones del anarquismo se van dando, solo o principalmente, en forma de ráfagas intermitentes, y se origina una lucha o tensión interna de la que pueden derivarse muchas cosas.
El hecho de que la juventud, en general, más en el capitalismo moderno y más aun en la situación española, esté menos contaminada y mediatizada por intereses conservativos, la hace más propicia a la recepción de los modos directos y más radicales del anarquismo. El fenómeno mismo del 15M y la fuerza de sus éxitos iniciales, así como su metodología de acción directa, horizontal, asamblearia, apolítica, con rechazo de cualquier forma de divismo y de vanguardias preconcebidas dan clara muestra de las fuentes de su inspiración.
Incide, sin embargo, el carácter vario del movimiento y el hecho de que gente sin formación ideológica, sin ideas ni perspectivas políticas es, de hecho, fuertemente atraída por la metodología externa de participación y apertura, pero su ingenuidad y carencia de experiencia en las luchas político-sociales hace que pueda ser llevada de comparsa mecánica al seguidismo de conclusiones tortuosamente tomadas, pues, a la vista está la serie de fuerzas interesadas que cercan y pesan sobre ese movimiento a fin de convertirlo en una pieza auxiliar suya, en beneficio del Sistema. De este actual o de otro semejante.
Por otro lado, un intelectual polaco de nombre Zigmunt Bauman, muy dentro, a lo que parece, del pensamiento “políticamente correcto”, vaticina también la autodisolución del movimiento juvenil por ser un movimiento carente de ideas y de carácter fundamentalmente emocional.
Las circunstancias en que se produce el movimiento no pueden por menos de darle, ciertamente, un carácter fuertemente emocional. Sin embargo, debiera Bauman ser más prudente en sacar del hecho consecuencias autodisolutorias. Debiera, por ejemplo, no dejar de tener en cuenta que ningún movimiento de real alcance histórico se produjo nunca, si no fue acompañado o promovido por la furia, el empuje y la energía disparada que conlleva el movimiento emocional, ya que las ideas, por si solas y por su mismo carácter, nunca han producido movimiento ninguno de real alcance histórico. Da Bauman la impresión de ignorar que la emoción lleva necesariamente al movimiento y que éste no puede dejar de conducir a la conciencia de su debilidad en la propia marcha, sin la visión teórica y la reflexión estratégico-táctica de la idea revolucionaria, que se ve necesitado de buscar.
A nosotros no nos cabe duda alguna de que el movimiento o los movimientos de tipo 15M que se produzcan no pueden dejar de terminar buscando aperturas más amplias y contactos más directos con el mundo libertario organizado. Lo que, por otro lado, estimo que no debe poder faltar es el concurso de las organizaciones libertarias a los movimientos radicales de base popular para informarlos y fortalecerlos.
PREGUNTAS
1 – No crean que las ideas libertarias son un dogma; que la anarquía es invulnerable, indiscutible, venerada por sus partidarios. Nosotros no somos creyentes, no nos inclinamos ante un Eliseo Reclus, ni ante un Kropotkin (E.Henry)
No sé quien es E, Henry. Hay, en la expresión un mal enfoque que pareciera destinado a socavar la confianza del anarquista en sus creencias. La imagen de la inclinación ante el señor y dueño no es la apropiada para definir la relación del anarquista a los textos clásicos. Otra cosa es el respeto que, en nuestra valoración de los textos, tengamos por la capacidad y la intención del autor del texto. El contenido del texto debe ser enjuiciado siempre desde su relación a los principios del discurso general que a todos nos unen en su creencia, en cuanto a lo que nos declaramos ser. No hay dogma, hay mayor o menor acierto teoremático en una formulación deducida de un encadenamiento de teoremas que conducen a los principios. Se trata de un mayor o menor grado del respeto a la coherencia que debe atravesar y determinar el discurso total.
2 – Todo libertario tiene contradicciones ¿Qué es el hombre sin contradicciones (aforismo ácrata?
No sabemos donde se afora ese pretendido aforismo. Hay o puede haber en un libertario contradicciones que pueden tener diversos orígenes. Pero, en cuanto aparecen en su conciencia como tales, ningún libertario puede convivir con ellas en perfecta y natural aceptación de las mismas, sino que, desde ese momento, es lo normal que se origine en él una lucha más o menos tensa por buscar el modo de uniformar su pensamiento y su práctica. El libertario lo es porque ama su libertad como la libertad de los demás, su propio bien como el bien de los demás. Pero un libertario que, como tal venera su libertad y a la vez acepta y busca la esclavitud de sus vicios, de la índole que fueren; un libertario que ama y exige verdad y vive del engaño sistemático; un libertario que tiraniza a su compañera y maltrata a sus hijos; un libertario que explota a sus prójimos en la forma que fuese…ese, todos ellos, no pueden ser libertarios aunque así se llamen.
3 – Nosotros, los anarquistas, llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones (B. Durruti)
Un libertario, sin el sueño de un mundo nuevo, tampoco es un libertario.
4 – la lucha contra el sistema que nos rodea no es más importante que la lucha contra lo que del sistema tenemos interiorizado. (Revista El Fuelle)
No habrá una intención real de transformar el mundo, sin una real intención de transformarse a sí mismo. Pero tampoco habrá una intención real de transformarse a sí mismo, sin la intención real de transformar el mundo.
5 – Hemos cometido errores y dado pasos en falso. Pero no es el error a lo que tenemos miedo, sino a la pasividad y a la indiferencia y, sobre todo a la impostura. Mas funesto que el error es la persistencia en él, la incapacidad para rectificar las equivocaciones. (Abad de Santillan).
Nosotros si creemos que hay que temer el error. Sobre todo, por el daño que puede causar a los demás. Por eso, frente a la pasividad, la indiferencia y la impostura, preferimos la prudencia y la reflexión. Muy de acuerdo en que lo peor es la persistencia en el error, pero, sin que esa disposición nos sirva de una especie de refugio que siempre nos libere de los efectos de la ligereza.
6 – El sistema de la representación democrática es el de la hipocresía y el de la eterna mentira. (M.Bakunin)
De acuerdo. Dar un cheque en blanco a un “representante” es una forma hipócrita de ocultar la voluntad de negarse uno mismo a su propia responsabilidad.
7 – Todo gobierno es dañino. Por eso no elijo entre un gobierno malo y otro peor.
El Estado, más abstracto en su ocultación, muestra su cara externa en el gobierno.
8 – Creo recordar que existe el capital que explota y el estado que oprime. ¿Quién ha dicho que el anarquismo está desfasado? (aforismo)
En la primera parte del acto, ya se dieron razones sobre el tema.
9 – La rebelión ha de ser tanto individual como social. De lo contrario, se corre el riesgo de que solo quede en un cabreo personal o en una algarada popular, sin mayores consecuencias.
Rebelión individual no debe entenderse por intereses exclusivamente personales y no generalizables. Una tal situación pudiera no ser por sí misma racional. La rebelión social, en cambio, parte de lo común, y, en ello, hay ya un principio de objetividad.
10 – nuestra acción debe consistir en una rebelión permanente mediante la palabra, lo escrito, el fusil, la dinamita, y tal vez. A veces, también el voto. (P. Kropotkin)
No son frecuentes, en Kropotkin expresiones así, pero sí afirmó que el poder no se entrega a sí mismo gratuitamente y no fueron tampoco motivos de violencia los que le llevaron a la desaprobación de la revolución rusa. De acuerdo, pero, en lo del voto, ha de ser solo entre iguales.
11 – Rechazamos cualquier forma de cooperación con individuos, grupos y asociaciones que, declarándose libertarios, pero colaborando con instituciones del poder buscan transformar el movimiento libertario en un componente natural del juego político de la sociedad democrática.
De acuerdo
12 – Que no hablen de nuevas tácticas que abandonen los principios revolucionarios.
De acuerdo
13 – Ante el tipo de respuesta y enfrentamiento social que actualmente se da contra el Sistema, concluyo que el desencanto no es más que comprobar que lo que nos temíamos era cierto. (aforismo)
Si el texto se refiere a la manipulación de masas, de acuerdo, pues no son, precisamente, sociales todos los movimientos que se dan en sociedad, aunque también los hay de esta índole que merecen nuestro apoyo.
14 – Don Quijote buscaba aventuras y sancho llenar la panza. ¿Cuál es el camino de la Humanidad? (aforismo).
Independientemente de la inoportuna mezcolanza de términos, el camino de la humanidad ha de ser el de la superación de todas las contradicciones que traban y perturban el entendimiento de una relación de igualdad racional entre los hombres.
15 -  Los libertarios disponemos actualmente de unos modos demasiado exiguos para enfrentarnos eficazmente al Estado. Somos una pequeña hormiga que intenta picar el lomo de un elefante, pero dicha hormiga puede resultar muy molesta colocada en algún punto clave de la anatomía del paquidermo.
No se trata de hormigas ni de elefantes. Tampoco se trata de picar por picar o joder. De lo que se trata es de actuar operativamente en forma de producción y acrecentamiento de la conciencia social y de la fuerza real en los enfrentamientos de las luchas de clase, de modo que la dialéctica Estado-capitalista y Sociedad se vaya dibujando, cada vez, con mayor claridad.
EL PELIGRO DE LA INTEGRACION
Partimos de que el capitalismo es un sistema de contradicciones. Y lo es porque el mantenimiento de la contradicción es el mantenimiento del Sistema.
También hay que partir de que el capitalismo no es conscientemente suicida. Las tareas de riesgo que emprende las emprende por creer disponer de sus correspondientes formulas de salida.
Sortea sistemáticamente, por integración, los diversos inconvenientes que le van apareciendo. Está obligado, por eso, a ser el régimen de las mil caras. No rechaza la evolución. Al contrario, la busca porque es su vida, la de seguir siendo capitalismo.
Es así como tiene asumido o va asumiendo el ecologismo, el feminismo y el pacifismo en la forma que le conviene.
Se sabe que la atmosfera ya no puede sostener, si graves alteraciones, mas de 2000 millones de toneladas anuales de carbono. Pero USA, Japón y otros emiten ya entre 12 y 27 veces más de lo que supone el ritmo autorizado o indicado a cada nación. Pero las naciones hiperindustrializadas compran el cupo o parte del mismo a las naciones pobres no industrializadas, y, aun así, se sigue superando el montante total. Se va aprobando la “tasa Tobin” para el pago de los desarreglos, y los únicos problemas de los que el capitalismo se hace sensible son los de quien debe pagar los costes del equilibrio ecológico. Los verdes son ya un hecho real en la política capitalista, y el recurso, por parte del Estado, a los “consejos” y “aprobaciones” de los ecologistas más radicales aparece siempre que se le requiere.
Los partidos, organismos e instituciones tienen ya muy superasumido el reparto equilibrado de cargos para las mujeres, y, en su lenguaje, la forzada y formalizada indiferenciación de los “os” / “as” no deja de salir de su boca. En la misma policía y en el ejército, aparece el prurito de ir buscando ese equilibrio formal. Su tratamiento en el campo de trabajo tropieza con intereses directos del capitalismo, y ahí se cuidan mucho de que no aparezca la cosa como una explotación de sexo, aun a costa de que se muestre como una superexplotacion económica.
El voluntariado, las ONGs solucionan graves problemas al pseudohumanismo burgués. Y el pacifismo, como actitud tópica es una pera en dulce para el sistema estato.capitalista.
El gran peligro de todas las doctrinas revolucionarias de todos los tiempos fue, siempre, el poder de integración del sistema imperante.
Solo hay un modo de librarse de tal peligro, y son una o dos cosas: a) no salir nunca del terreno de la sociedad como suelo y fin b) no perder nunca el sentido de rivalidad y antagonismo con el Estado, pues ello es fuente alimentaria de la conciencia de clase. De manera que: del Estado, ni la sombra. Ni rozarlo como área interna de acción.
Sobre todo, no perder nunca de vista que uno de los grandes peligros del Estado es su gran capacidad de atracción, de ofrecimiento y engaño para ocultar y escamotear las fatales consecuencias de su acceso a él.
OTROS GRANDES PELIGROS DE LA INTEGRACION
Como ya se ha dicho, las ideas y modos del anarquismo perviven porque responden a causas profundas y necesidades hondas en el ser social e individual de la naturaleza humana.
En época de crisis sobre todo, muchos o bastantes elementos de las clases medias se hacen eco de la razón de esas pervivencias. La dureza, sin embargo, de una adhesión entera y practica a las mismas, con resultado de una militancia de fuerte compromiso social que supone la entrada en una zona donde se es objeto de constante persecución por el Sistema, reduce considerablemente las consecuencias lógicas de aquella primera toma de conciencia. En este trance de reticencia, los concernidos son ayudados, además, por los escrúpulos y dudas que, normalmente, sobrevienen a una falta de convencimiento entero y pleno, lo que, con frecuencia, da lugar a una forma blanda de adhesión en el terreno de las ideas, que les lleva a creer que lo efectivo no es el enfrentamiento claro y directo con el Sistema, sino una actividad opositora dentro de la adaptación al mismo. Y, sin dejar de creer que ese puede ser el camino para un real cambio, parecen imbuirse de un cierto espíritu libertario, con el que no dejan de tratar de influir en la situación política reinante.
Mientras tal cosa se mantenga en esos términos, el fenómeno no es ni mayor ni medianamente peligroso, pues no deja de pertenecer a la habitual evolución psico-social e ideal de las clases medias. Lo verdaderamente peligroso, en su caso, es el paso a su autocalificacion como sostenedores de líneas anarquistas, dando, con ello, lugar al consecuente confusionismo social y a la puesta en escena de una desfiguración de las ideas, a las que se las hace servir de encubridoras de un imperativo de practica cripto-politica, como es el caso de algunos “anarquismos” americanos de procedencia o vigencia USA.
Afortunadamente, en este terreno, ya Bakunin dio pistas adecuadas para la preservación de ideas y movimientos. Cuando el espíritu marxo-engelsista propuso a la AIT el cambio de estatutos para participar en la vida parlamentaria de la burguesía, con el argumento de que, desde dentro, debilitarían mejor el Sistema hasta destruirlo, Bakunin les objetó: “con esa práctica no debilitareis ni, mucho menos, destruiréis al capitalismo. Muy al contrario, lo que haréis será superfortalecerlo”. La historia le dio la razón.
José Luis García Rúa
 

Antonio Pellicer Paraire – fundador de la sociedad anarquista La Solidaria


Antonio  Pellicer  Paraire   fundador de la sociedad anarquista La Solidaria

 El 23 de febrero de 1851 nace en Barcelona (Cataluña) el tipógrafo, dirigente de la I Internacional y masón, Antonio Pellicer y Paraire, conocido como Pellico. Su padre murió en 1868 víctima de una carga de los Mossos d'Esquadra en la Rambla de Barcelona. Tipógrafo desde los 11 años, se afilió a la Federación Regional Española de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) y la Alianza bakuninista. En 1869 fue nombrado secretario de la Unión de Noògrafs de Barcelona. El 1 de agosto de 1872 fue uno de los firmantes del documento La Cuestión de la Alianza, donde se defendía la Alianza bakuninista los ataques de los redactores marxistas de La Emancipación de Madrid. Entre 1871 y 1875 residió en México, Cuba y Estados Unidos. De nuevo en Barcelona en 1879, después de viajar de polizón en el barco de vuelta, participó en la fundación de la Sociedad Tipográfica y también en la constitución de la Federación de Trabajadores de la Región Española (FTRE) en Barcelona, ​​en septiembre de 1881, formando parte de su comisión federal. Asimismo participó en la fundación de la sociedad anarquista "La Solidaria", escindida de la «Sociedad Tipográfica" en 1881. También participó en la formación de la Unión de Obreros tipografía (1883).

Asistió al congreso de Sevilla de la FTRE de la AIT y fue miembro de la comisión federal, apoyando el grupo anarcocol · lectivista catalán de Rafael Farga y Pellicer (primo suyo, también fue sobrino de José Luis Pellicer), Josep Llunas, Francesc Tomàs, etc. Colaboró ​​regularmente en la Revista Social (1881-85) y luego en El Productor (1887-93), así como en la Asociación, portavoz de la Sociedad de Obras tipografía de Barcelona (1.883-89). Dirigió el semanario Acracia (1.886-88), una de las publicaciones más importantes del anarquismo ibérico. Antes de instalarse en Buenos Aires (Argentina) en 1891 ingresó, como otros internacionalistas, en la masonería. En Argentina dirigió revistas profesionales como La Tarjeta Postal, La Unión Cartófila Argentina, Anuario Cartográfico sudamericana, Éxito Gráfico y La Noografía (1899-1901). Participó decisivamente en la fundación de la Federación Obrera Argentina (FOA) y en la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), e impulsó directamente su congreso fundacional; especialmente valiosos son sus 12 artículos aparecidos en La Protesta Humana (1900-1901 ) sobre la organización obrera, síntesis de organización económica y revolucionaria cuando en Argentina predominaba el espontaneísmo - por eso fue criticado por individualistas - y en los que combate el autoritarismo, el funcionarismo y la centralización, a la vez que propugna el federalismo, la organización de la comuna revolucionaria, el internacionalismo y el paralelismo en la actuación de sindicatos y anarquistas, todo ello en consonancia con el espíritu de la vieja FRE.

 El 18 de mayo de 1907 fundó y presidió en Buenos Aires la "Instituto Argentino de las Artes Gráficas» ya iniciativa suya se fundó la Escuela de Tipografía Argentina. Es autor de disquisiciones sociales. La paz y el socialismo, En defensa de Nuestros ideales (1894), Organización obrera (1899), Conferencias populares sobre sociología (Buenos Aires, 1900) - que tuvieron una gran difusión en España a través de muchas reediciones hechas a Barcelona, ​​Valencia y Palma -, memorandos con motivo y en celebración de mis 55 años (1906), El individuo y la masa. La educación de la libertad (1908), La política Juzgado miedo los políticos. Análisis de la Cuestión de la vida (1909). Va articipar en la redacción de Garibaldi. Historia liberal del siglo XIX y escribió varias obritas de teatro social en catalán (En lo baile, Celos, Yo, La muerte de la proletaria, Sin Esperanza, etc.).

 Antoni Pellicer y Paraire murió el 14 de abril de 1916 en Buenos Aires (Argentina).

miércoles, 22 de febrero de 2017

CAMILO CIENFUEGOS


CAMILO  CIENFUEGOS  GORRIARAN  I Y II
I
 Camilo Cienfuegos Gorriarán (6 de febrero de 193228 de octubre de 1959) fue un revolucionario cubano y una de las figuras más emblemáticas de la Revolución Cubana, descollando junto a Fidel Castro, el Che Guevara, Raúl Castro y Juan Almeida.
Es considerado fundador del Ejército Rebelde y uno de sus jefes principales durante la Guerra de Liberación Nacional contra la dictadura de Batista.
Conocido como "El Comandante del Pueblo", "El Señor de la Vanguardia", "Héroe de Yaguajay" o "el héroe del sombrero alón" fue un destacado revolucionario de extracción humilde y amplia ascendencia popular por su carácter jovial y natural desprendimiento».[1]
El joven Cienfuegos
Camilo Cienfuegos nació el 6 de febrero de 1932 en la barriada de Lawton, La Habana (Cuba). Era hijo de Ramón Cienfuegos Flores y Emilia Gorriarán Zaballa, anarquistas españoles, originarios de Pravia (Asturias) y de Castro Urdiales (Cantabria).[2]
Efectuó sus primeros estudios en la Escuela Pública N° 96 San Francisco de Paula de su ciudad natal, y tras verse obligado por la difícil situación económica de su familia a residir en diferentes sitios, regresó a Lawton donde terminó la escuela primaria en la Escuela Pública N° 105 Félix E. Alpízar.[2]
En 1944 continuó sus estudios en la escuela Superior N° 13 Úrsula de Céspedes de La Víbora y en octubre de 1949 ingresó en la Escuela Anexa de la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro para estudiar escultura, pero tuvo que abandonar sus estudios a los pocos meses por problemas económicos y para ayudar a sus padres comenzó a trabajar en la Sastrería “El Arte” como aprendiz.[2]
Ya en 1948 había comenzado a involucrarse en la lucha política participando en las protestas populares contra el aumento de la tarifa de los ómnibus.
El 10 de marzo de 1952, al producirse el golpe de estado de Fulgencio Batista, con un grupo de jóvenes concurrió a la Universidad en procura de armas para resistir a la dictadura. En esa época establece amistad con otros jóvenes que tendrían un destacado papel en los sucesos posteriores, Carlos Leijás, Israel Tápanes, Reinaldo Benítez y los hermanos Mario y José Fuentes.[2]
En abril de 1953 con su amigo Rafael Sierra viajó a los Estados Unidos en busca de una mejor situación económica. Allí trabajó en varias ciudades como obrero y camarero. Vinculado a los emigrados latinoamericanos, participó en diversas manifestaciones y escribió para el periódico La voz de Cuba un crítico artículo contra Batista titulado Identificación Moral. En 1955 fue detenido en San Francisco por el departamento de inmigración y finalmente deportado México.[2]
Regresó a Cuba el 5 de junio de 1955 y mientras volvía a trabajar en El Arte y se sumaba a la lucha contra el régimen de Batista, en septiembre contrajo matrimonio con Isabel Blandón, una enfermera salvadoreña que había conocido en San Francisco.[2]
El 14 de diciembre de 1955, fue herido por un arma de fuego durante una manifestación en honor del héroe independentista cubano Antonio Maceo, lo que no le impidió participar del acto en conmemoración del 103 aniversario del nacimiento de José Martí en el parque Central. Esta vez, golpeado y conducido al BRAC donde fue fichado como comunista por el cuerpo policial del dictador Fulgencio Batista. Al verse perseguido y sin trabajo, decidió ir al exilio por lo que en marzo de 1956 viajó nuevamente a los Estados Unidos.
En septiembre se encontraba en México, donde logra establecer contacto con Fidel Castro, quien organizaba una expedición revolucionaria que regresaría a Cuba para iniciar la gesta contra el régimen de Batista. Cienfuegos fue el último elegido para la expedición del yate Granma, debido a que no tenía el entrenamiento militar suficiente, por lo que fue enviado con rapidez al campamento de Abasolo, Estado de Tamaulipas, donde recibió entrenamiento en guerra de guerrilla y práctica de tiro.
 Lucha revolucionaria
Camilo Cienfuegos con Fidel Castro en 1959, mientras participaban en un juego de béisbol con el equipo "Barbudos".
Recibe su bautismo de fuego junto a sus compañeros en Alegría de Pío, el 5 de diciembre de 1956. En el combate de El Uvero, ya ostenta los grados de teniente y dirige un pelotón. En la lucha armada en la Sierra Maestra, por su accionar de combate, se le otorga el rango de Capitán del Ejército Rebelde. En el año 1957 se crea una nueva columna guerrillera: la columna número 4, hija de la columna madre "José Martí", y de la que está a cargo del Comandante Ernesto Che Guevara. En esta columna guerrillera, el capitán Cienfuegos cumple función de jefe de la vanguardia. También aquí, en el seno de la lucha armada, nace una entrañable amistad entre él y el Che. Los combates de Bueycito, El Hombrito y Pino del Agua, cuentan con la figura de Cienfuegos. Su valentía y arrojo contribuyen a formar el mito del «Señor de la Vanguardia».
En marzo de 1958 se convirtió en el primer jefe del movimiento que llevaba el combate más allá de la Sierra Maestra, a los llanos del Cauto. El éxito de esa breve campaña, en la cual hostigó las comunicaciones enemigas, llegó a incursionar en la ciudad de Bayamo y enfrentó al ejército en el combate de La Estrella le valió en abril ser ascendido por Fidel Castro al grado de Comandante.[2]
El 18 de junio regresó a la Sierra, y los siguientes meses permaneció en la Comandancia de La Plata participando en varios combates, entre ellos los de Vega de Jibacoa y Las Mercedes.[2]
En agosto le fue asignada la tarea de dirigir la columna invasora número 2 "Antonio Maceo", la cual, con 92 combatientes (sólo 82 armados), partió de la Sierra Maestra hacia el Occidente de Cuba, iniciando sus operaciones en coordinación con la columna N° 8 "Ciro Redondo" al mando de Ernesto Che Guevara, extendiendo las acciones militares que habían comenzado en la zona oriental al occidente del país.[2