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miércoles, 14 de marzo de 2012

ATENTADO CONTRA VARELA

El 25 de enero de 1923 --algunas fuentes citan erróneamente el 27 de enero--, en la calle Fitz Roy del barrio de Palermo de Buenos Aires (Argentina), el militante anarquista y pacifista alemán Kurt Gustav Wilckens ejecuta al teniente coronel Héctor Benigno Varela, responsable directo del asesinato de 1.500 obreros agrícolas en huelga en Santa Cruz (Patagònia) a finales de 1921, perpetrado por el Regimiento 10 de Caballería de Línea de Húsares de Pueyrredón que comandaba.
 A las 7 de la mañana de aquel día, cuando Wilckens está a punto de lanzar una bomba de mano --que le había proporcionado Andrés Vázquez Tabicas, vinculado con los grupos «expropiadores»-- contra Varela, una niña de 10 años, María Antonia Palazzo, atraviesa la calle y Wilckens frena la acción y asusta a la niña para que huya («Alerta el coche!»), hecho que alerta Varela y obliga Wilckens a echar la bomba sin protegerse, resultando herido en una pierna. Varela, con 12 heridas producidas por la explosión, intenta desenvainar su sable y Wilckens le dispara cinco disparos con su colt matando al verdugo.
Moribundo con las heridas de la metralla en la pierna, el anarquista intentó llegar a la avenida Santa Fe, a pocos metros del lugar. Los curiosos y vecinos no osaban detenerlo puesto que todavía traía el revólver, hasta que dos vigilantes (Díaz y Serrano) le apuntaron con sus armas reglamentarias. Wilckens les entregó el colt mientras decía: «He vengado mis hermanos.» El agente Nicasio C. Serrano le arrió unos golpes, mientras que un regimiento situado casi delante, se acercaron oficiales y soldados con la intención de linchar al anarquista. Un oficial de escribanía de la policía frenó la embestida y con firmeza señaló que el detenido era responsabilidad suya. Detenido, Wilckens sólo dijo: «Yo no soy necesario en la vida, he cumplido con mi deber, pueden matarme.»