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jueves, 31 de diciembre de 2015

ISABEL MESA DELGADO - DE MUJERES LIBRES

 
Isabel Mesa Delgado   -   de Mujeres Libres
El 30 de diciembre de 1913 nace en Ronda (Málaga, Andalucía, España) la anarcosindicalista y anarcofeminista Isabel Mesa Delgado, que usó el seudónimo Carmen Delgado Palomares en la clandestinidad. Hija de una familia obrera de militantes de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), fue sobrina nieta del tipógrafo y destacado internacionalista socialista José Mesa Leompart. Cuando tenía 11 años empezó a trabajar como costurera. En 1928, con su familia, marchó a Ceuta, donde se afilió al Sindicato de Oficios Varios de la Federación Local de la CNT y el Ateneo Libertario de la ciudad, donde se encargaba de la biblioteca. Participó en la creación del Gremio de la Aguja cenetista, obteniendo el carné número 1. Durante una huelga en la Almadraba de Ceuta, en la que la empresa había llevado engañadas mujeres magrebíes que cobraban menos de la mitad que las españolas, consiguió que las primeras se sumaran a la huelga y consiguieron mejoras para ambos colectivos.
 En 1934 murió su padre y durante una temporada militó en las Juventudes Libertarias de Tetuán, que funcionaban disfrazadas de sociedad esperantista, hasta su expulsión por sus actividades libertarias. De nuevo en Ceuta, en 1936 mantuvo correspondencia con el grupo fundador de la revista Mujeres Libres. Con el levantamiento fascista de ese año, ayudó muchos compañeros a huir y en octubre consiguió pasar a la Península, con 12 hombres, con el último falucho que salió y llegar a Málaga, a través de Marbella y de Estepona , después llegó a Valencia por Adra, Almería y Cartagena. Desde febrero de 1937 trabajó de enfermera en diferentes hospitales valencianos (Gandía y Torres de Quart). En septiembre de 1937 participó en Valencia en el congreso de constitución de la Federación Nacional de "Mujeres Libres" y ayudó a la propagación de esta organización, con Lucía Sánchez Saornil, Pura Pérez Benavent, Amelia Torres Maeso y otras compañeras. Fue secretaria de la Agrupación Local de Valencia de "Mujeres Libres" y representó esta organización en el Comité Nacional de la CNT y en el Pleno de Solidaridad Internacional Antifascista (SIA) de agosto de 1938 en Valencia. En 1938, como representante del Sindicato del Vestir de la CNT, ingresó en el Instituto Obrero de Valencia (IOV).
 Cuando las tropas fascistas llegaron al País Valenciano intentó huir por Alicante hacia Argelia, pero como no llegaba ningún barco huyó a pie hacia Almería y después en Málaga. En esta ciudad, en 1941, creó con otros compañeros el periódico clandestino El Faro de Málaga. Descubierta por la policía, fue procesada en rebeldía y condenada a dos penas de muerte. Nunca detenida, consiguió eludir la cárcel y la muerte gracias al uso de un nombre falso (Carmen Delgado Palomares). En 1942 participó en Málaga en la gestación, con otras compañeras anarquistas, de la Unión de Mujeres Demócratas, organización clandestina de apoyo a las personas presas y ses familias. Esta militancia se realizó coordinada con la inseparable Angustias Lara (Maruja Lara), amiga desde 1937, con quien montó un quiosco ya la trastienda del cual distribuían prensa anarquista. En 1956 fue detenida y torturada durante ocho días por la policía franquista en la comisaría de la calle Samaniego de Valencia. A partir de 1975, al morir en dictador, intervino en multitud de actividades organizadas por los colectivos libertarios valencianos (Libre Studio, Radio Klara, Ateneo «Al Margen», Federación de Pensionistas de la CNT, Mujeres Libres, Fundación Salvador Seguí, etc.).
 En 1996 recibió un homenaje organizado por la Confederación General del Trabajo (CGT). En 1997 colaboró ​​en el periódico El Chico. Isabel Mesa Delgado murió el 25 de febrero de 2002 en Valencia (Valencia) y fue inhumada envuelta con la bandera confederal los sonidos de A las barricadas.

martes, 29 de diciembre de 2015

EL YUGO Y LAS FLECHAS DEL FRANQUISMO SOBREVIVEN EN LAS FACHADAS DE ESPAÑA

 
El yugo y las flechas del franquismo sobreviven en las fachadas de España
El franquismo sigue estampado en las casas de miles de españoles. Al menos en el portal de un copioso reguero de edificios construidos por el extinto Ministerio de la Vivienda, con las placas que sellaban las VPO de Franco. Son testigos metálicos y tenaces de la parafernalia simbólica de la dictadura que se mantiene vigente, cara al sol.
Una tímida casa corona las siglas INV en el centro de un haz de flechas y el yugo asimilados por el falangismo. Es un diseño sencillo que aparece en las residencias de protección oficial construidas por el Instituto Nacional de la Vivienda. Pero, ¿cuántas quedan? ¿Quién las ha quitado o dónde quieren y no pueden? ¿Son responsables las administraciones públicas de que sigan salpicando las ciudades?
Las instituciones deben suprimir todo tipo de simbología del franquismo, según la  ley de la Memoria Histórica. Y requerir además "a los propietarios privados" que hagan lo mismo o, caso contrario, retirar las "subvenciones o ayudas públicas" que reciban. Pero la inconcreción disciplinaria del marco legal unida a la desmemoria social hace que, a  40 años de la muerte de Francisco Franco, la mayoría de casos dependa del arbitrio del organismo de turno e incluso de la comunidad de vecinos, que debe dar el visto bueno.
Hemeroteca de las placas franquistas
Centenares de estas placas franquistas han dejado de dar la bienvenida en otras tantas edificaciones. Sobre todo en los últimos años, cuando la existencia de apología callejera del régimen dictatorial ha ganado relevancia pública. Como en Barcelona.  El Ayuntamiento anuncia que en 2016 desaparecerá todo símbolo franquista en Nou Barris, con especial incidencia en las placas del INV. La idea es convertir la iniciativa en "una política de ciudad" que sume otros barrios.
Quart de Poblet (Valencia) ya lo hizo en 280 edificios. Con trabajadores municipales y tras un "minucioso" inventario previo que limpió así viviendas sociales construidas en las décadas de los años 50 y 60. Fue en 2014, igual que en Paterna (Valencia) –gobernada entonces por el PP–, cuyo Ayuntamiento recibió permiso de un 80% de las comunidades de vecinos y quitó 343 carteles con el escudo de la Falange Española de las JONS.
Basauri (Vizcaya) fijó una condición de acceso a las ayudas para reforma de viviendas: permiso previo de los vecinos para retirar los distintivos colocados por el Gobierno franquista. Unos meses después, la falta de autorización restringía la eliminación a 61 de 163 inmuebles detectados. Otras localidades – Coria del Río (Sevilla), por ejemplo–, mantienen además azulejos cerámicos.
Las VPO de Franco
Hubo retiradas precoces. En Puerto Real (Cádiz), seis barrios y siete calles del pueblo de la bahía gaditana suprimían las placas de los portales de sus viviendas tras una moción aprobada en 2004, tres años antes de la entrada en vigor de la ley de reparación a las víctimas del franquismo. La Generalitat de Catalunya ofreció ese año la posibilidad de sustituir el yugo y las flechas por otra placa "democrática". Era una acción voluntaria, decían, al no haber decreto que obligase la desaparición de uno de los vestigios más repetidos de la dictadura.
Casos que anticiparon la exigencia del marco legislativo aunque con resultados dispares. Otras veces, la iniciativa ciudadana tuvo una actuación directa. Como las convocatorias populares de la Coordinadora Antifascista de Madrid, del Ateneo Republicano de Valladolid o de la asociación juvenil Arran Pla de l'Estany (Girona). Animaban a descolgar placas, en experiencias análogas a la que en abril de 2015 dejaba en Mieres (Asturias) 60 fachadas libres de franquismo.
En esta ocasión, con identificación incluida de la Policía Local a quienes querían "recuperar la memoria de las personas asesinadas y represaliadas por el fascismo". Las viviendas de protección oficial pretendían convertirse en un emblema del régimen, un ejemplo de lo que el franquismo podía ofrecer a partir de un partido único (FET-JONS) y su maquinaria nacionalsindicalista. Y a fe que las VPO de Franco sirvieron de morada a miles de españoles y, con el tiempo, en el más numeroso distintivo de la perdurable tenacidad de la parafernalia simbólica de la dictadura.
Autor : Juan Miguel Baquero      

lunes, 28 de diciembre de 2015

BERNABE LOPEZ CALLE - GUERRILLERO DEL SUR DE ANDALUCIA


BERNABE LOPEZ CALLE – GUERRILLERO DEL SUR DE ANDALUCIA

En nuestro olvido vive un hombre que después de ser guardia civil, lideró la guerrilla del sur de Andalucía, desde las Sierras de Ronda y Grazalema hasta el Campo de Gibraltar.

Bernabé López Calle, conocido como Comandante Abril, fue una persona significativa, no sólo por su lucha, sino también por las paradojas de su vida, un hombre que siempre deseó vivir tranquilo con su familia, pero que consiguió liderar la guerrilla de los años cuarenta y hacer gala de su ideología libertaria.

Son pocos los autores que se han acercado a él, pero sus investigaciones han servido de base para el siguiente trabajo, así como el testimonio de familiares y testigos de la época.

Nació el año 1899 en Montejaque, Málaga, pueblo pequeño de la serranía de Ronda que en esa época manifestaba, como tantos otros, desigualdades sociales y falta de oportunidades para jóvenes y mayores.

En los primeros años del siglo XX el servicio militar obligatorio es para muchos jóvenes una oportunidad de cambiar de vida, aunque también de perderla. Bernabé se marcha a la mili en febrero de 1921 y es enviado a la guerra de Marruecos poco antes del Desastre de Annual.

En África aprende a manejar las armas y desarrolla su instinto militar, lo que le supone el ascenso a cabo primero y luego a Sargento en la Reserva cuando se licencia en 1924, así como distintas condecoraciones en reconocimiento de su valor y entrega, pero no se reengancha en el Ejército, algo previsible entre los soldados de reemplazo que demuestran actitudes para la guerra y que no tienen otra forma de subsistencia.

Bernabé vuelve a su pueblo y se casa, a pesar de que sólo lleva consigo la promesa de una paga de 12,50 pesetas al mes durante cinco años, obtenida por haber recibido la Medalla de Sufrimientos por la Patria, pero que aún tardará un año en empezar a cobrar. Si tenemos en cuenta que el sueldo de un jornalero está en torno a las 2,25 pesetas al día, podemos hacernos idea de lo que realmente representa esa promesa de paga y la situación de desprotección en que quedan los que han arriesgado su vida en la guerra.

En esos momentos el país vive en plena Dictadura de Primo de Rivera, que entre otras medidas, reforma y moderniza la Guardia Civil, dotándola de más medios y personal humano, que suele buscar en el medio rural y con experiencia militar previa. Bernabé cumple todos los requisitos y no duda en solicitar el ingreso en ese Cuerpo. En febrero de 1926 es reconocido oficialmente como Guardia 2º de Caballería. Los distintos destinos le llevan primero a Barcelona y más tarde a la provincia de Sevilla, donde decide fijar su residencia definitiva, pero eso no llega a producirse. Se le abre expediente disciplinario por participar en una cacería y pierde su lugar de privilegio, tiene que solicitar con urgencia el traslado a la provincia de Málaga, lo que años después supondrá permanecer en zona republicana. Desde principios de 1931 está destinado al Cuartel de Antequera.

Al comenzar la Guerra Civil su Compañía se mantiene fiel al gobierno de la República y el 20 de julio de 1936 es designado por su Teniente en Jefe como enlace entre las Fuerzas de la República y el Alcalde de Antequera. En esa elección, quizá se tuvieron en cuenta las dotes estratégicas y conciliadoras de Bernabé, pero también la relevancia adquirida por su hermano Pedro López, Alcalde de Montejaque y militante de CNT, que en los primeros días de guerra monta una columna que desde su pueblo controla toda la Sierra de Ronda.

 

domingo, 27 de diciembre de 2015

MARIA BRUGUERA PEREZ - ANARQUISTA Y DEL GRUPO DE TEATRO "NI DIOS NI AMO"


María Bruguera Pérez   anarquista y del grupo de teatro “ni dios ni amo”

El 26 de diciembre de 1992 muere en Madrid (España) la militante anarcofeminista María Bruguera Pérez. Había nacido el 6 de noviembre de 1915 en Jerez de los Caballeros (Badajoz, Extremadura, España). Su padre, Antonio Bruguera, extremeño de nacimiento e hijo de un catalán de Palafrugell, era militante anarquista y fue presidente de la Casa del Pueblo de Jerez de los Caballeros, aunque no había sindicatos de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT ) su hermano, Antonio, también sentirá el ideal libertario. Asistió a la escuela hasta los nueve años, al tiempo que aprendió a bordar con su madre y ayudó en un pequeño negocio familiar de alimentación y de víveres. Comenzó a militar en las Juventudes Libertarias desde su fundación en 1932, así como en el grupo teatral "Ni Dios ni Amo", que representaba obras sociales por los pueblos de la comarca.

 En 1937 fue detenida por las tropas fascistas que habían ocupado su pueblo con algunos familiares; su madre, Elisa Pérez Moreno, y su compañero, Francisco Torrado Navarro, fueron asesinados; ella pudo salvar la vida porque acababa de tener un niño , Floreal, que había nacido el 8 de junio de 1937, pero en Badajoz fue condenada en diciembre de 1937 a muerte, pena que le fue conmutada por 30 años de reclusión, que purgó cosiendo y bordando en las cárceles de Badajoz, Salamanca, Valladolid, Santurrarán, Santander y Madrid, y tuvo que dejar al niño con los suegros. El 17 de octubre de 1939 su padre fue ejecutado por los fascistas. En diciembre de 1945 fue liberada y con su nuevo compañero, Aureliano Lobo, se incorporó en la lucha clandestina en el comité de «Mujeres Libres", con las hermanas Lobo y con Carmen Carrión, en coordinación con el Comité Regional de la CNT del Centro.

 Tras la muerte del dictador Franco participó en la reconstrucción de "Mujeres Libres" de Madrid y militó en el gremio sanitario de la CNT. Con la división de la CNT, alineó con los escindidos y fue en 1986 una de las creadoras de la revista madrileña Mujeres Libertarias. María Bruguera Pérez murió el 26 de diciembre de 1992 en Madrid (España) y su cuerpo fue incinerado en el cementerio de la Almudena dos días después. El número 14 (1993) de la revista Mujeres Libertarias está dedicado a su figura.

sábado, 26 de diciembre de 2015

JOAN MONTSENY CARRET

 
Juan  Montseny  Carret
El 12 de marzo de 1942 muere en Salon (Aquitania, Occitania) el pedagogo, propagandista, intelectual y teórico del anarquismo catalán e hispano Joan Montseny y Carret, más conocido como Federico Urales. Había nacido el 19 de agosto de 1864 --algunas fuentes citan erróneamente 1863-- en Reus (Baix Camp, Cataluña) en una familia humilde; su padre, de ideas republicanas, era terrissaire y su madre, de familia carlista, obrera textil, aunque ambos alternaban estos trabajos con la venta de telas y mantas a los pueblos cercanos. Tuvo que compaginar desde jovencito el aprendizaje del oficio de boter con los estudios libres en clases nocturnas, y las lecturas, hasta que un profesor decidió ayudarlo a costejar-se la carrera de Magisterio.
 En 1885 empezó a militar en las luchas obreras y dos años después organizó las manifestaciones de protesta contra la ejecución de los anarquistas norteamericanos de Chicago. Empezó como secretario de la Sección de Boters de Reos y en 1887 lo era de la Federación Comarcal Catalana adherida a la Federación Regional Española de la Asociación Internacional del Trabajo. En 1888 llegó a ser secretario general de la Federación de Boters de España. En 1890, debido a las manifestaciones y de las huelgas del Primero de Mayo, sufrió la primera detención gubernativa. El 19 de marzo de 1891 se unió civilmente con Teresa Mañé y Miravent, conocida ya en el mundo literario anarquista por el pseudónimo de Soledad Gustavo; maestro de escuela como él, hacía trabajo como profesora de primera enseñanza en Vilanova y Geltrú (Garraf, Cataluña), donde había nacido. En 1892 se hará cargo, con su compañera, de la escuela laica de Reus.
 Este mismo año, Federico Urales, fue nuevamente detenido por una hoja que publicó protestando por las ejecuciones de anarquistas en Jerez (Andalucía, España) de febrero del mismo año. Cuando el 7 de junio de 1896 explotó la bomba durante la procesión religiosa del Corpus Christi a la calle Cambios Nuevos de Barcelona, Urales fue detenido nuevamente, considerado como un «elemento anarquista muy peligroso», en su escuela de Reus en medio de los alumnos, por la Guardia Civil y tuvo que recorrer los 115 kilómetros que separan esta ciudad de Barcelona, a pie y esposado. Su actividad como escritor anarquista y como agitador había logrado bien pronto bastante eco a todo el ámbito estatal. De esta época son sus colaboraciones literarias e ideológicas en El Corsario, coruñés, y la publicación de sus primeros folletos doctrinarios y libros. Sus actividades sindicales y anarquistas y su acción educativa anticlerical pusieron en marcha los odios locales. Fue a consecuencia de la presión de las fuerzas reaccionarias reusenques que fue acusado e implicado en el proceso de Montjuic de 1897, incoado a resultas del citado atentado del Corpus. Es desde las immundes celdas del castillo de Montjuic que empezará a firmar bajo el pseudónimo Federico Urales los artículos que saldrán clandestinamente, que serán publicados en el periódico madrileño El País, y que denunciarán la situación que sufrían los presos anarquistas. Por su campaña en defensa de la libertad de los presos de Montjuic sufrió un año de prisión y fue expulsado del país, junto con otros libertarios, y desembarcado en Liverpool (Reino Unido) en 1897.
Después de pasar dos meses en el Reino Unido y otros dos en París, decidió volver a la península, entrando en Madrid clandestinamente el 28 de noviembre de 1897, cuando todavía estaba en vigor el decreto de expulsión. Al llegar en Madrid, hizo contacto con Alexandre Lerroux, que entonces dirigía el periódico radical Lo Progreso, para proponerle una campaña de prensa y de opinión a favor de los presos encerrados en Montjuic. La campaña de prensa, unida a manifestaciones públicas a todos los lugares importantes del Estado, sincronizada con otros grupos europeos, fue un éxito total, puesto que Urales supo unir a la campaña de revisión del proceso todas las fuerzas progresistas del Estado (republicanos, catalanistas, federalistas, etc.) y sólo menguó cuando España entró en guerra con los Estados Unidos. El junio de 1898 Federico Urales y Soledad Gustavo fundan La Revista Blanca, publicación quincenal que reunió las firmas más notables y brillantes de la izquierda intelectual de la época (Giner de los Ríos, Cossio, Ricardo Rubio, Azcárate, González Serrano, Dorado Montero, Miguel de Unamuno, Jacinto Benavente, Clarín, Anselmo Lorenzo, Teresa Claramunt, Fermín Salvochea, Ricardo Mella, Pi y Margall, Jaume Brossa, Pere Coromines, etc.). Un año después, La Revista Blanca se amplió con un Suplemento semanal, que dos años después se independizó, recibiendo el nombre de Tierra y Libertad, uno de los diarios anarquistas más influyentes de toda la historia.
 Por aquella época Urales ya había sido procesado 95 veces y preso, cinco, con la particularidad que cuando estaba procesado no estaba detenido y que cuando estaba detenido no estaba procesado. Por estos años es acusado sin ningún fundamento de enriquecerse, debido a una campaña orquestada por Camba, Azorín, Polo, Romeo y Nakens, entre otros. A partir de 1905 se retiró parcialmente de la propaganda activa y se consagró a escribir y a trabajar en varios oficios, alternando Madrid y Cataluña. Para poder subsistir tuvo que solicitar una plaza de redactor en el periódico oficialista El Diario Universal. El 31 de mayo 1906 fue el atentado de Mateo Morral contra los reyes el día de su boda, y, como otros muchos anarquistas, Urales fue detenido unos cuántos días. Al ser liberado visitó en la prisión su amigo Francisco Ferrer y Guardia, y cada día algún miembro de la familia le traía la comida. El conde de Romanones, propietario del Diario Universal, hizo elegir a Urales entre el trabajo y Ferrer y Guardia, acusado de complicidad de atentar contra los reyes. Urales no sólo renunció al trabajo sino que buscó abogado para Ferrer y fue testigo durante el juicio.
Desterrado de Madrid por unos procesos de prensa, se instaló en Barcelona en 1911, y entró a hacer trabajo en la redacción del Liberal, a la vez que escribía obras de teatro que eran estrenadas por Ricardo Pueda al teatro barcelonés Romea (Flor deshojada, La conquista del pan, El aventurero desventurado, El último Quijote, Fanatismo contra amor, etc.). Durante la Gran Guerra firmará un manifiesto a favor de los aliados. Retomó la publicación de La Revista Blanca el 1 de junio de 1923, que había sido suspendida desde 1905, ayudado ahora por su hija Frederica Montseny, y que llegará a tener una tirada de 12.000 ejemplares. También empezará a publicar unas populares novelas sociales, respuesta anarquista en las populares series de la época (El cuento semanal, La novela corta, La novela de bolsillo, Los contemporáneos,etc.), en dos colecciones: «La Novela Ideal» (1925), con una tirada de 50.000 ejemplares, y «La Novela Libre» (1929), entre 25 y 30.000 ejemplares. A partir de enero de 1931 empezará a publicar el semanario El Luchador, que publicará 182 números.
 En los últimos años de su vida desarrolló una incesante actividad, con el apoyo de su hija Frederica, representando a la nueva generación. Durante la guerra civil no ocupó ningún cargo. Unas fiebres tifoïdas aparecidas en 1935 habían menguado su salud, pero siguió escribiendo novelas y material de propaganda. Después de la caída de Barcelona se trasladó en Montpellier (Occitania) y el 5 de febrero de 1939 moría en un hospital de Perpiñán su compañera Soldedad Gustavo. Después fue a París para reunirse con el resto de su familia, pero tuvo que huir de la capital francesa cuando los nazis lo ocuparon.
 El gobierno de Vichy le asignó como lugar de residencia Salon, en la región de Aquitania, donde murió, sin fuerzas físicas ni morales, el 12 de marzo de 1942. Entre sus obras podemos destacar Sociología anarquista (1890), Las preocupaciones de los despreocupados (1891), Consideraciones sobre el hecho y muerte de Pallás (1893), La ley de la vida (1893), El proceso de un grande crimen (1895), Sociología anarquista (1896), La religión y la cuestión social (1896), La religión y la cuestión social (1902), La anarquía en el Ateneo de Madrid (1903), Sembrando floras (1906), Una pelotera (1909), Los hijos del amor (1922), Los grandes delincuentes (1923), El sindicalismo español y su orientación (1923), En la sociedad anarquista, la abolición del dinero (1924), Consideraciones morales sobre el funcionamiento de una sociedad sin gobierno (1926), La anarquía al alcance de todos (1928), Los municipios libres. Ante las puertas de la anarquía (1932), El ideal y la revolución (1932), Mí vida (1932, autobiografía en tres volúmenes), La barbarie gubernamental en España (1933), La evolución de la Filosofía en España (1934), entre otros. Además de Federico Urales, usó otros pseudónimos, como por ejemplo Mario de Pilar, Siemens, Doctor Boudín, Remigio Olivares, Un profesor de la normal, Rudolf Sharfenstein, Ángel Cunillera, Antonio Galcerán, Ricardo Andrés, Un Trimardier, Charles Money, Ricos de Andes, etc.

III CONGRESO REVOLUCIONARIO DE "LOS DESEHEREDADOS" EN CADIZ


III Congreso Revolucionario de « Los desheredados » en Cadiz

Entre el 25 y el 28 de diciembre de 1884 tiene lugar en Cádiz ( Andalucía , España ) , organizado por el grupo disidente llamado Asociación Internacional de los Trabajadores de la Región Española « Los desheredados » , el III Congreso revolucionario clandestino de esa organización . Durante el II Congreso de la Federación de Trabajadores de la Región Española ( FTRE ) celebrado en septiembre de 1882 en Sevilla surgió un grupo radical enfrentado con el Consejo Federal de la FTRE partidario de la organización clandestina que se escindió . Después de este congreso , el Consejo Federal procedió a expulsar a los partidarios de este grupo ( Miguel Rubio , Francisco Gago , Pedro José Durán , Manuel Oca, Rafael Moreno , Andrés Barbadilla , José Rachel , Ricardo Arana , José Ponce , Antonio Bonilla ) sobre todo de Andalucía, pero también de Madrid y de Valladolid , lo que provocó reacciones contrarias en Cataluña

El grupo escindido sostenía tesis anarcocomunistas y su representante más conocido fue Miguel Rubio . Su ámbito de incidencia se situaba sobre todo en el sur de Andalucía ( Málaga, Cádiz , Sevilla ) y proponía la utilización de los métodos violentos para acelerar la revolución social . Desconfiaban de las tácticas legalistas del Consejo Federal , del grupo catalán y Serrano Oteiza . Sus tesis se vieron fortalecidas por grupos de Arcos y de Jerez que aseguraban seguir los acuerdos del X Congreso General de la AIT de Londres del 14 al 19 de julio de 1881 ( prensa clandestina , lucha violenta ... ) . Los escindidos , llamados « Los desheredados » y encabezados por Miguel Rubio y Manuel pedrote , celebraron un I Congreso Revolucionario a finales de 1882 , que acordó mantener el extremismo del bienio de 1879-1880 , posteriormente , en 1883, se realizó un II Congreso revolucionario en Sevilla - otras fuentes exponen que estos dos congresos se realizaron el mismo 1884, el primer enero y el segundo en fecha indeterminada .

El III Congreso Revolucionario , el único constatado , ya que publicaron un folleto de la reunión clandestina , se celebró entre el 25 y el 28 de diciembre de 1884 en Cádiz y fue tachado por el Consejo Federal de la FTRE como « Congreso de los Perturbadores » . Asistieron delegados de Cádiz, San Fernando , Puerto Real , Chiclana , Jerez , Trebujena , Lebrija , Las Cabezas, Bornos , Arcos , Ubrique, Grazalema , Algatocín , Setenil , Arriate , Villamartín , Atajate , Sanlúcar , Sevilla , Arahal , Lora del Río , Marchena , Manzanares , la Campana , Huelva , Madrid , Valencia , Xàtiva , Alcoy , Barcelona , Gracia, Sant Martí de Provençals , Sabadell y un miembro de la Comisión Federal . En este congreso se elaboraron estatutos propios que limitaban la autoridad del Consejo Federal , favorecían la libertad de discusión y exigían un mayor compromiso práctico . El grupo disidente contó con un órgano de prensa , La Revolución Social ( Sevilla , 1884) .

Esta rama escindida entró en rápida decadencia ya que la represión contra la Internacional se centra en este grupo . Sin embargo, en 1885 todavía un manifiesto obrerista lamentaba la ruptura existente entre federados , comunistas y desheredados tal como se observó en el Congreso barcelonés de 1885 . La escisión de « Los desheredados » vino a confirmar la frágil unidad de la FTRE y que existía una corriente contraria a los manejos circumstancialistes y favorable a la política insurreccionalista , muy fuerte en Andalucía , para lo cual la FTRE no tenía en consideración la desesperada situación de una parte del proletariado campesino .

viernes, 25 de diciembre de 2015

ACTO CONTRA EL CORTE INGLES EN GRANADA


ACTO CONTRA EL CORTE INGLES EN GRANADA

Desde el Núcleo Confederal de Motril y el Sindicato de Oficios Varios de la CNT-AIT de Granada, en apoyo a la campaña contra el Corte Inglés contra su represión a la huelga general de 2012, realizamos un acto contra dicha compañía el pasado miércoles 23 de Diciembre, para informar del conflicto a la ciudadanía y pedir el boicot en estas fechas de consumismo pero, también -y supuestamente-, solidaridad y fraternidad.

El acto se realizó en su centro de la Acera del Darro, que tiene una puerta en esta calle principal, y otra trasera que da a la Carrera de la Virgen, también importante. Por lo cual se organizaron dos grupos para estar presentes en las dos puertas. Además del reparto de octavillas y la comunicación con interesad@s, se cantaron varias consignas, estando presentes durante la hora punta de la tarde en la víspera de la Navidad.

Finalmente, dimos por cerrado el acto, no sin recordar que mientras el Corte Inglés mantenga su actitud, la campaña continuará.

CNT-AIT  GRANADA                

NUCLEO CONFEDERAL MOTRIL

LIBERTO CALLEJAS - FUNDADOR DEL GRUPO ANARQUISTA "LOS SOLIDARIOS"


Liberto Callejas   fundador del grupo anarquista “Los Solidarios”

El 20 de diciembre de 1969 muere en la Ciudad de México (México) el destacado periodista y propagandista anarquista y anarcosindicalista Joan Perelló Sintes - aunque algunos creían que se llamaba Alejandro Perelló Sintes o Alejandro (o Juan) Callejas Pons- -, conocido siempre como Liberto Callejas, aunque también usó el seudónimo de Marco Floro. Había nacido en 1884 en Mahón (Menorca, Islas Baleares), aunque algunos citan otros años y otros lugares (San Luis, Ciudad de Mallorca, etc.). Parece que había nacido en una familia conocida en la isla y que su padre era republicano y masón. De niño quedó huérfano de madre y su padre marchó a Mallorca con sus hijos mayores buscando mejorar económicamente; él permaneció con unos parientes, que querían que siguiera estudios religiosos en el Seminario de Ciutadella, pero lo más seguro es que no se cumpliera esta expectativa. Finalmente pasó parte de su infancia y juventud en Mallorca. Hacia el 1915 regresó a Menorca, pero en 1917 ya estaba instalado en Barcelona (Cataluña) y, ya bajo el nombre de Liberto Callejas y de Marco Floro, participaba en actividades de varios grupos anarquistas, actividades que le llevarían durante su vida 48 golpes en la cárcel, experiencia que implicó conocer multitud de militantes anarquistas (Josep Viadiu, Marcos Alcón, Felipe Alaiz, etc.).

 En 1919, cuando pasaba una temporada encarcelado en la prisión Modelo de Barcelona, ​​conoció Joan García Oliver. En esta época se proclamaba «anarquista puro, individualista y enemigo de todo gregarismo» y no estaba afiliado a ningún sindicato u organización, pero García Oliver consiguió que el Comité Propresos le hiciera costado, lo que suponía asistencia jurídica y económica. Su gran cultura autodidacta le llevó a dirigir en 1921 la revista Los galeotes. Semanario de Estudios Sociales. Esta incorporación en el mundo de la prensa anarquista dará lugar a entablar conocimiento con un gran número de intelectuales libertarios, especialmente Hermós Plaja Salón, una amistad que duró toda su vida. En 1922 leyó la larga relación de obreros asesinados por pistolerismo en la Asamblea de la Madera que se celebró en el Teatro Victoria de Barcelona. Fue destinado a Valencia como redactor de Solidaridad Obrera, con la misión de rehacer esta publicación y darle un nuevo impulso. Poco después volvió a Barcelona y se instaló en una habitación de la taberna que el cocinero anarquista Narciso tenía en la calle Cadena y donde también vivían Irenófilo Diarot, también redactor de La Soli, y García Oliver. El 10 de marzo de 1923 vivieron muy de cerca la muerte del secretario general de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) catalana Salvador Seguí y Rubinat, asesinado por pistoleros de la patronal en aquella calle.

 En octubre de 1922 fue uno de los fundadores del grupo de acción anarquista "Los Solidarios" (Buenaventura Durruti, Francisco y Joaquín Ascaso, García Oliver, Aurelio y Ceferino Fernández, Ricardo Sanz, José Xena Torrent, Gregorio Suberviola, Joaquín Cortes, Adolfo Ballano, etc.) y, con Felipe Alaiz, director y principal redactor de la publicación Crisol, periódico de gran formato que se hacía con dinero de "Los Solidarios" y se repartía gratis. Huyendo de la dictadura de Primo de Rivera, en 1924 se exilió en París (Francia), siguiendo los pasos de Durruti y Francisco Ascaso que habían marchado el año anterior. En la capital francesa vivió el pasaje de Bouchard e hizo trabajo de carpintero. Siempre en contacto con García Oliver y otros exiliados libertarios, creó la revista IBERIONA, que más tarde cambió el nombre por Liberión. En aquella época presidió la Editorial Anarquista Internacional, animada por Sébastien Faure, Valeriano Orobón Fernández y Virgilio Gozzoli, entre otros, y que publicó la Encyclopédie Anarchiste. En 1927 firmó el manifiesto «Tiempo Nuevos» y entró en la CNT. Su oficio más conocido fue de carpintero, pero hizo varias tareas, entre ellas la de enterrador de muertos. En París frecuentó los círculos de refugiados, activistas, conspiradores y militantes de todos los países y entabló una fuerte amistad con Néstor Makhno. En 1929 fue uno de los creadores del periódico La Voz Confederal, editado en Bruselas (Bélgica), en este año y en esta ciudad asistió a un encuentro internacional de anarquistas, con Durruti, Francisco Ascaso, Cortés, Pedro Orobón, entre otros. Con la proclamación de la II República española volvió a la Península. El Pleno Regional de la CNT de Cataluña del 11 al 13 de octubre de 1931, la encargó, con Alaiz, de la edición del diario Solidaridad Obrera, dándole una orientación más próxima a la Federación Anarquista Ibérica (FAI ) y sus postulados (violencia ilegal legalista, expropiaciones, insurreccionalismo, anarcoindividualisme, etc.).

En enero de 1932, a raíz del fracaso de la insurrección anarquista de la cuenca minera del Alto Llobregat, fue deportado con otros compañeros con el barco Buenos Aires en Bata y las Islas Canarias hasta septiembre de ese año. A finales del verano de 1932 fue nombrado director de Solidaridad Obrera, en sustitución de Alaiz, que estaba encarcelado, cargo que mantuvo hasta diciembre de 1933 - en el Pleno de la Federación Regional del Trabajo de Cataluña (CRTC) celebrado entre el 5 y el 13 de marzo de ese año en Barcelona, ​​después de presentar el informe del periódico, presentó su dimisión, aunque parece que continuó en el cargo. En 1932 publicó el folleto Mi pueblo y al año siguiente Instinto y razón, para el almanaque de Tierra y Libertad. Con Eusebio Carbó Carbó y José Peirats Valls, mantuvo la posición ortodoxa del anarquismo clásico, hostil a cualquier intervención en la política parlamentaria y el electoralismo. El 19 de marzo de 1933 intervino en el gran mitin de la FAI, organizado por los grupos y ateneos libertarios barceloneses, celebrado en el Palacio de las Artes Decorativas de Montjuïc, junto con Federica Montseny, Francisco Isgleas Piarnau, Josep Claramunt Creus, Abelardo Saavedra del Toro , Bru Lladó Roca y Tomás Herreros Miguel. En Madrid, también en este año, fue el segundo director de la revista CNT, órgano oficial del sindicato anarcosindicalista. En septiembre de 1934, en el Pleno de Regionales de la CNT, fue nombrado director de CNT, pero duró poco tiempo en el cargo. Como director de CNT, en octubre de 1934 rechazó formar cualquier alianza con partidos de derechas para llevar a cabo la huelga general revolucionaria.

jueves, 24 de diciembre de 2015

FELIX LIKINIANO HERIZ


Félix Likiniano Hériz

 El 23 de diciembre de 1982 muerto en Biarritz (Lapurdi, País Vasco) el anarcosindicalista Félix Likiniano Hériz -su primer apellido también transcrito en castellano como Liquiniano-, conocido como Liki. Había nacido el 14 de enero de 1909 -algunas fuentes citan el 4 de abril- en Eskoriatza (Guipúzcoa, País Vasco). Cuando era un niño se trasladó a Arrasate (Guipúzcoa, País Vasco) y estudió, sin mucho éxito, en la ciudad guipuzcoana de San Sebastián. Se puso a trabajar de albañil con su padre, contratista de la construcción. Después de un tiempo en Vitoria (Álava, País Vasco), pasó a Madrid (España), donde en 1929 se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y entró en contacto con los Grupos de Defensa Confederal. Durante el servicio militar, organizó, con otros compañeros, al Cuartel de Ingenieros de San Sebastián una acción de protesta contra la mala calidad del rancho que se daba a los soldados; juzgado en junio de 1932 por este hecho, fue condenado a dos años y medio de prisión, pena de la que sólo cumplió tres meses. A raíz de la huelga general revolucionaria de diciembre de 1933 en San Sebastián, fue detenido y encerrado en las cárceles de Ocaña y de Cartagena.

Posteriormente fue condenado a 15 años de prisión por participar en el levantamiento asturiano de octubre de 1934. Una vez excarcelado gracias a la amnistía de 1936, se entregó a la organización de las Juventudes Libertarias y de la CNT en la zona de donostiarra. Cuando el levantamiento fascista de julio de 1936, combatió a los rebeldes encuadrado en el Ayuntamiento de San Sebastián, dirigiendo la defensa de la sede de la CNT de Larramendi y la toma de los cuarteles de Loyola. Cuando cayó Guipúzcoa en manos fascistas, continuó la lucha en Madrid, Aragón y Cataluña. En mayo de 1937, junto con su compañera Casilda Hernández Vargas (Casilda, la Miliciana), defendió la «Casa Grande» de Barcelona -l'exedifici Cambó de la Vía Laietana, sede de los comités nacional y regional de la CNT contra la reacción comunista. Con el triunfo franquista, pasó a Francia y fue internado en los campos de concentración de Sant Cebrià y de Gurs. Cuando estalló la II Guerra Mundial huyó de este último campo y se integró en la Resistencia, colaborando en los sabotajes antialemanes en Bretaña, especialmente en las vías férreas.

Durante los años cuarenta fue uno de los militantes más destacados de la Regional Norte de la CNT, participando en algunos hechos conflictivos, como su participación, con Candido Armesto Sanz, en nombre de la CNT, en diciembre de 1944 en el Bloque Nacional Vasco (BNB) o la firma el 17 de marzo de 1945 del «pacto de fidelidad» al gobierno republicano del lehendakari José Antonio Aguirre y Lecube, conocido como «Pacto de Bayona». En julio de 1945 asistió a la reunión que trató en Bayona (Lapurdi, País Vasco) sobre el Consejo Consultivo Vasco (CCB) y eligió el Comité Regional. Poco después, en noviembre de ese año, participó en la reunión que confirmó la ruptura de la CNT vasca, integrándose en el Comité Regional. Febrero y junio de 1946 asistió a Bayona a las plenarias del Comité del Norte de la CNT «reformista» en representación de Guipúzcoa y en noviembre al Pleno Regional que acordó entrar en el Gobierno vasco y donde fue nombrado para el Comité Regional en representación de Guipúzcoa. Además 1947 fue suplente de Daniel Orille Orive para representar la CNT del Norte en el CCV.

 Entre enero y febrero de 1948 asistió al Pleno Regional celebrado en Bayona. A partir de los años sesenta apoyó la lucha independentista vasca y, aficionado como era a la pintura ya la escultura, diseña el emblema de Euskadi Ta Askatasuna (ETA). Su domicilio en Biarritz se convirtió en refugio de militantes libertarios e independentistas vascos. Fue amigo íntimo de Manuel Chiapuso Hualde y de Universo Latorre Crespo. Félix Likiniano Hériz murió el 23 de diciembre de 1982 en Biarritz (Lapurdi, País Vasco). Sus hermanos Eduardo y José Antonio también fue militantes confederales. 1994 Pilar Iparragirre Lazkano publicó la biografía Félix Likiniano. Miliciano de la utopía.

LISTA DE MOROSOS CON HACIENDA

 
 
PINCHA EN EL ENLACE PARA VER LA LISTA DE MOROSOS:
 

martes, 22 de diciembre de 2015

ANTONIO CASANOVA PRADO - MILITANTE ANARQUISTA, EDITOR Y TRADUCTOR

 
Antonio Casanova Prado  -  militante anarquista, editor y traductor
El 8 de julio de 1966 muere en Buenos Aires (Argentina) el militante anarquista, editor y traductor Antonio Casanova Prado. Había nacido el 7 de junio de 1898 en Betanzos (La Coruña, Galicia). Emigró muy pronto en Buenos Aires (Argentina) y se puso a hacer de panadero en la zona de Avellaneda, barrio obrero donde permanecían los inmigrantes gallegos que acababan de llegar, y se afilia al Sindicato de Panaderos, compuesto fundamentalmente de anarquistas gallegos, y que jugó un papel muy importante en la unificación del movimiento obrero argentino - uno de los dirigentes panaderos más destacados fue el gallego Adrián Troitiño, quien en representación del sindicato cofundó la Federación Obrera Argentina en 1901. Casanova militará activamente en el grupo libertario Ateneo Libre y el 13 de diciembre de 1932 participará en el II Congreso Anarquista Regional celebrado en Rosario. Entre el 11 y el 14 de octubre de 1935 se realizará en el Plata el Congreso Constituyente, donde se fundará la Federación Anarco Comunista Argentina (FACA), y Casanova será uno de los fundadores. Cuando estalla la Guerra Civil española se traslada a Barcelona - bajo el nombre de otro anarquista gallego panadero, Manuel Freire - para participar en la Revolución y s'allistarà en la 28 División que comandaba Gregorio Jover, realizando tareas periodísticas.
 En Barcelona vivió en la calle Muntaner, 514, con Prince, Maguid, José María Montero y Simón Radowitzky, legendario anarquista que vengar los trabajadores asesinados durante la Semana Roja en Buenos Aires (1 de mayo de 1909) matando al responsable directo , el general y jefe de policía Ramón Lorenzo Falcón. Terminada la guerra se exilió en Francia, donde fue capturado por los nazis y recluido en un campo de concentración, de donde pudo huir e incorporarse a la resistencia, bajo el seudónimo de Manuel Freire, participando en la liberación de París. 1941 vivía en Marsella con Bejarano y Blasco, participó en la reconstrucción la CNT en Francia y fue director de Solidaridad Obrera, en París, en 1944. Desilusionado cuando vio que las potencias europeas no derribaban el fascismo de Franco, volvió a Argentina, a hacer de panadero y trabajar en otros oficios.
 Participó en el Ateneo de Avellaneda y colaboró ​​en numerosos periódicos y revistas anarquistas, como Más Allá (1937-1938) y Tierra y Libertad, e hizo traducciones del francés y conferencias. Es autor del folleto Posición revolucionaria, editado por Tierra y Libertad en Burdeos en 1945, con prólogo de Ildefonso.

domingo, 20 de diciembre de 2015

BAJO LA FICCION DE PUEBLO SOBERANO ESCONDEN LA ESCLAVITUD DE MILES DE PERSONAS

 
BAJO LA FICCION DE PUEBLO SOBERANO ESCONDEN LA ESCLAVITUD DE MILES DE PERSONAS
 
Queremos que de individuos libres se componga nuestra futura sociedad libre. Buscamos que ya no existan amos ni esclavos, solo personas sin cadena alguna. Es así, que si ya no existen amos ni esclavos, y solo existen personas libres; sobre estos (sobre cada unx de estxs) no habrá ya imposición alguna, ni por la fuerza de las armas, ni por la fuerza de decretos o leyes estatistas o empresariales.
 
Un mundo de individuos soberanos será en donde al no existir la condición de dominación o sumisión las personas
solo se valdrán de pactos, acuerdos libremente aceptados entre ellos. Pero esas son nuestras aspiraciones de un mundo sin gobierno, pero hoy en esta realidad de penas a la que nos empujan se nos dice que el pueblo es soberano, y la misma consigna repetirán quienes sean gobierno de turno, claro, bien les conviene a ellos encubrir el principio de autoridad y todas las desigualdades que de él emanan bajo esta mentira para mantenerse en el Poder, y que tanto nos perjudica a nosotros quienes estamos bajo la presión de sus tiranías. Pero por mucho que intenten legitimar su sistema, nosotros no nos engañamos ni nos dejaremos engañar y lo decimos y lo repetiremos hasta el cansancio:
 
NO ES SOBERANO EL PUEBLO, LO ES EL INDIVIDUO
 
”La soberanía del pueblo es una gran pura ficción, no existe. La idea de soberanía es absoluta; no tiene su menos ni su más, no es divisible ni cuantitativa ni cualitativamente. ¿Soy soberano?
No cabe, pues, sobre mi otra soberanía, ni cabe concebirla.
Admitida, por lo tanto, la soberanía individual, ¿cómo admitir la colectiva?”.
 
“¿No se rebela mi inteligencia a cada paso contra las determinaciones de esa pretendida soberanía de los pueblos? Si las leyes no me dejan la esperanza de poder renovar pacíficamente estas determinaciones, ¿no apelo, acaso, a la violencia? Admitida por un momento la posibilidad de dos soberanías, la colectiva sería lógicamente superior a la del individuo; ¿en virtud de qué principio podría nunca protestar ésta contra la acción de aquélla?”.
 
“Mas hasta la hipótesis es terriblemente absurda; la soberanía nacional no necesita otro golpe; dejémonos de luchar contra un cadáver”.
“Entre soberanos no caben más que pactos. El contrato, y no la soberanía del pueblo, debe ser la base de nuestras sociedades”».
 
¿Lo ves, trabajador? Te llaman pueblo para enaltecerte, te llaman pueblo para envilecerte, te llaman pueblo para explotarte. Unas veces el que te llama pueblo se une a ti con el halago cuando te necesita; otras se separa de ti con desprecio cuando goza; otras veces te amenaza con rabia cuando te teme. Y tú, entretanto, abajo, en la última capa social, olvidado de ti, de los tuyos y del mundo, o te consumes en la mansedumbre, o exhalas doloridas quejas, o aplaudes a tu peor enemigo, que es el ambicioso disfrazado de redentor, que sobre tus sufrimientos y con tus aplausos y tus votos adquiere prestigio e influencia y se eleva remachando tus cadenas.
 
¿Acaso hoy se esconde bajo la ficción de pueblo soberano la esclavitud de miles de individuos?
Bueno así es, somos esclavos de sus ficciones de sus gobiernos, sus leyes, sus jerarquías, su rituales, sus bancos, sus empresas, sus fuerzas represivas, y de su automatización tecnológica, cuando no de sus cámaras y vigilancias o controles. Somos esclavos, pero no queremos serlo más, libres en potencia, cansados de sufrir su vida predeterminada que nos sirven en las bandejas de lo que es legal o tradicional, o "normal", o "productivo".
 
Buscamos un Mundo de personas libres, no de aquellas abstracciones que llaman la "masa" buscamos que cada una de las personas sea realmente libre que sea algo concreto, palpable, demostrable por cada persona misma.
Hoy su postulado "El pueblo es soberano" es lo mismo que sus medios de comunicación a los cuales solo les falta decir que llueve cuando hay sol.
 
Un mundo nuevo de individuos soberanos de sí mismos solo se conseguirá si hoy cada uno buscando ser consecuente con lo que busca se une por acuerdos libremente acordados, sin jerarquías, ni egoísmos vanos a otros que marchan sin amos, ni fronteras.
 
La unión libre de los productores y los oprimidos del mundo la organización de estos nos acercara a destruir los mitos, histerias, mentiras, y el odio que salen de sus totalitarias instituciones y redes de dominación. Pero recordemos que con las herramientas del Amo nunca se destruirá la casa del Amo, creemos pues entonces nuestras propias herramientas de lucha, organicémonos, y decidámonos de una vez por todas de acabar con quienes destruyen la vida misma.
 
El federalismo anárquico, la ayuda mutua, la solidaridad, el respeto, el orgullo, el compromiso, la firmeza, contemos con ellos para no rendirnos. Hagamos de nuestros sueños de libertad practica real. Si aún nos queda un cachito de humanidad, de amor en nosotros no lo abandonemos nunca porque es lo único que aun hoy no nos roban sus jerarquías y sus mandos.
 
Salud y Anarquía.
ZERO

EDUARDO PONS PRADES - ANARQUISTA Y ESCRITOR


Eduardo Pons Prades   anarquista y escritor

(en la foto participando en las Jornadas Culturales de Puerto Real año 2001) El 19 de diciembre de 1920 nace en el barrio del Raval de Barcelona (Cataluña) el militante anarcosindicalista e historiador de los movimientos sociales Eduardo Pons Prades, también conocido como Floreado Barsino. Su padre fue un ebanista de Alboraya (Horta Nord, Valencia), militante del Partido Federal y fundador del Sindicato Único de la Madera, que había emigrado en el Principado. Una vez conocida por parte de la burguesía catalana la condición sindicalista de su padre, éste perdió el taller de ebanistería debido a la recesión de contratos y pasó a encargarse de la biblioteca de la Casa de Valencia en Barcelona, ​​donde simpatizó con Vicenç Claver, conocido republicano federal e impulsor del "Día del Libro" en la festividad de Sant Jordi. Su madre, Gloria Prades Núñez, de Almàssera (Horta Nord, Valencia), durante los años de la II República española militará en el Partido Sindicalista y trabajará como telefonista en el Palau de la Generalitat gracias a la amistad que mantenía con Martín barrera, consejero de esta institución, que conoció en la cárcel Modelo de Barcelona en 1925.

 Eduardo Pons fue el mayor de tres hermanos varones. Cuando tenía cinco años entró como alumno de la Escuela Racionalista fraterno y luego en la Escuela Racionalista Labor, dirigida por Germinal Puig Elías siguiendo los principios pedagógicos de Francisco Ferrer Guardia y ligada al Sindicato Metalúrgico de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Barcelona. En estos años también asistió a las conferencias que se realizaban en el «Asiático». Su vocación era la enseñanza y para tal fin, a partir de 1932, empezó a estudiar en la Escuela del Trabajo de la Escuela Industrial de Barcelona, ​​pero el estallido de la Guerra Civil truncó sus expectativas. En marzo de 1936 su padre se suicidó y, en cierto modo, su tío, militante de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), que llevó a hombros el féretro de Buenaventura Durruti por Barcelona en noviembre de ese año, el sustituyó. En 1937 se afilió a la CNT y participó activamente en el proceso colectivizadora desde el Consejo Económico de la Madera Socializada y en la socialización de locales, como la iglesia de la Santa Madrona del Pueblo Seco. El 20 de agosto de 1937 se alistó voluntario en el Ejército republicano falsificando la edad y, después de hacer un curso en la Escuela de Capacitación de El Escorial, consiguió el título de sargento instructor de ametralladoras, que recogió de manos del poeta Miguel Hernández, entonces comisario político de la 46 División.

 El 17 de marzo de 1938 fue herido en la defensa de Barcelona durante un bombardeo fascista. Una vez recuperado de las graves heridas, ingresó en la llamada «Quinta del Biberón», donde conoció Juan Llarch. Con sólo 17 años combatió en las batallas de Madrid, de Guadarrama, de Brunete, del Segre y del Ebro encuadrado en la 105 Brigada Mixta. En estos años estaba afiliado en el Partido Sindicalista de Ángel Pestaña. Con la caída de la República, participa en la posterior evacuación de heridos desde los hospitales barceloneses hasta la frontera francesa de Port Bou - entre el 15 de diciembre de 1938 y el 10 de febrero de 1939 consiguieron sacar de la Península 10.300 heridos. En 1939, exiliado en Francia, fue ingresado herido en el hospital de Carcasona. Posteriormente, después de trabajar una temporada guardando cerdos en Bloumac, hizo contacto con el maquis y el Ejército francés durante la II Guerra Mundial, combatiendo desde noviembre de 1939 contra las tropas alemanas en el sector entre Bélgica y Luxemburgo. Durante el invierno de 1940 y 1941 colaboró ​​en el Grupo Solidaridad Española. Tras la derrota del Ejército francés, en 1942 conoció Manuel Huet Piera, y con éste y el grupo de evasión de Francisco Ponzán Vidal ayudó a salvar las vidas de judíos y de aliados caídos en territorio francés. En agosto de 1944 comandó un destacamento guerrillero por la zona del río Ariège. Ya integra en las filas de los generales Leclerc y De Gaulle, intervino en la liberación de la zona del río Aude.

 Al terminar la guerra, se instaló en Occitania, desde donde realizó dos viajes (en octubre de 1944 y diciembre de 1945) en la Península por encargo del Partido Sindicalista. En un viaje posterior, cuando se disponía a regresar a Francia con un guía del grupo de Quico Sabaté, fue detenido, el 5 de enero de 1946, por una patrulla militar en Puigcerdà, pero pudo huir tres semanas después gracias a un soborno al coronel que instruía el caso en Girona y desde Valencia, donde tenía familiares, pudo retornar de nuevo a Carcasona. En 1962 pudo regresar a Cataluña gracias a la amnistía concedida por Franco con motivo de la coronación del Papa Juan XXIII. En marzo de 1966 se instaló en Ginebra y luego en Perpiñán, pero en 1970 regresó definitivamente a Cataluña, trabajando en la editorial Ariel. En Barcelona continuó su labor de periodista, de escritor y de historiador que ya había comenzado en Francia. Participó en la fundación de la editorial Alfaguara y fue el administrador de la revista Cuadernos. En estos años se afilió al Sindicato de Periodistas de Cataluña. Colaboró ​​en numerosas publicaciones periódicas, como Papeles de Son Armadans, Historia y Vida, El Correo Catalán, Historia 16, Nueva Historia, El Periódico, Diario de Barcelona, ​​El Correo de Andalucía, Insula, Letras, Índice de Artes, cenit, El Día de Granada, Diario 16, TeleExpress, España Libre, La Hora de Mañana, Ínsula, Tiempo de Historia, etc. Entre su innumerable obra podemos destacar La venganza (1966), Los que sí hicimos la guerra (1973), Un soldado de la República (1974), Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial (1975 y 2003), Españoles en los maquis franceses : verano de 1944 (1976), Los derrotados y el exilio (1977), Guerrillas españolas (1936-1960) (1978), Los cerdos del comandante. Españoles en los campos de exterminio nazis (1978, con Mariano Costante), Años de muerte y esperanza (1979), ¡Destruir la columna alemana! (1982), El mensaje de Otros mundos. Siete horas a bordo de una nave espacial extraterrestre (1982), Crónica negra de la Transición española (1976-1985) (1987), Los vencidos y el exilio (1989), Morir por la libertad. Españoles en los campos de exterminio nazis (1995), Las guerras de los niños Republicanos (1936-1945) (1997), Los senderos de la libertad (Europa 1940-1944) (2002), Los niños Republicanos en la guerra de España ( 2004), el Holocausto de los Republicanos españoles. Vida y muerte en los campos de exterminio alemanes (1940-1945) (2005), Realidades de la Guerra Civil. Mitos no, ¡Hechos! (2005), etc.

También participó en documentales como guionista-documentalista - Silencio roto (2000), de Montxo Armendáriz - o como protagonista, como La guerrilla de la memoria (2001), de Javier Corcuera. En 2004 recibió un homenaje de la Universidad de Barcelona, ​​por sus importantes estudios sobre la guerrilla antifranquista y los republicanos españoles en la II Guerra Mundial. Eduardo Pons Prades murió el 28 de mayo de 2007 en el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona (Cataluña), sin poder ver publicado el último libro que había redactado sobre aspectos políticos de la vida de Picasso. Estaba casado con la escritora e historiadora Antonina Rodrigo García.

sábado, 19 de diciembre de 2015

NO ELIJAS A TU VERDUGO EL 20D


NO ELIJAS A TU VERDUGO

 

Una de las cosas que ha quedado clara desde el inicio de esta llamada “crisis”, a la que nos

ha llevado el capitalismo, es que los gobiernos se han plegado absolutamente a lo que dicte el

capital (lo que, eufemísticamente, llaman “mercados”). Cualquier gobierno, independientemente

de su color político, se ha limitado a gestionar todo lo que los poderes financieros y empresariales

le planteaban, sin temblarles la mano cuando se trata de exprimir a los trabajadores y al pueblo.

La clase política, constantemente se llena la boca con la palabra “democracia” –que,

recordemos, significa “poder del pueblo”- no es más que la correa de transmisión de los poderes

fácticos del Estado (monarquía, empresarios, terratenientes, iglesia, banca, ejército, cuerpos

represivos,…) dejando sus promesas electorales de mejora social en el baúl de los recuerdos.

Insistimos: si hay algo que hemos aprendido con la actual situación de deterioro social y

económico es que los políticos gobiernan siempre para favorecer a los de arriba

(ellos también son “arriba”) y someter a los de abajo, desviando hacia los ricos la riqueza generada por los trabajadores. Y si hubiera algún partido que pretendiera hacer algo diferente sería acogotado y/o comprado.

 

Se permiten ganancias ultramillonarias a banqueros y empresarios; los “sueldos”, pensiones y prebendas que se autoadjudican los políticos son de escándalo; se favorece a la iglesia católica, se permiten privilegios vergonzantes para todos los poderosos. Y, mientras, el pueblo trabajador, además de mantener obligadamente a todos estos parásitos sociales, ve como se recortan sus derechos, sus salarios, su acceso a una vivienda, a una educación y a una sanidad dignas. Vemos como pasan a manos privadas –para que unos cuantos plutócratas y cleptócratas hagan negocio con ellas- el transporte, los servicios sociales, el agua, las agencias de empleo, la sanidad, la educación, hasta la naturaleza,… Y, no contentos con robarnos legalmente, ensucian

sus manos más aún con corruptelas y negocios turbios.

 

Así pues, visto lo visto: ¿PARA QUÉ VOTAR? ¿Aún queremos que se rían más en nuestra

propia cara? Votando no haces más que mantener esta situación. No arreglas nada. Todo lo

contrario: la participación en las elecciones supone colocarnos una cadena más al cuello. Por cada voto emitido los partidos políticos reciben un dinero público y comprueban como el pueblo los aplaude y apoya. Además, votar es delegar tu responsabilidad personal, dejar que otros hagan y deshagan por ti durante cuatro años, sin ningún tipo de control sobre ellos. VOTAR ES SUICIDA.

Ahora, más que nunca, es necesario dar una bofetada a todo este estado de cosas no votando, no participando en esta farsa y difundiendo de todos los modos posibles la ABSTENCIÓN activa y el boicot a las elecciones. Conseguir un alto porcentaje de abstención es fundamental para deslegitimar a los que nos quieren gobernar. Que sepan que la sociedad los rechaza. Y, al mismo tiempo, es básico no quedarse en casa: hay que salir a la calle, retomar nuestra palabra y nuestra responsabilidad en la vida que nos ha tocado vivir, y no dejar que los vividores de la política acaben decidiendo nuestro destino y llevándonos al matadero.

Es hora de organizarse de una forma horizontal y autogestionada, sin jefes que nos manden

ni líderes que nos engatusen, luchando por todo aquello que necesitamos personal y colectivamente.

 

Un pueblo libre y solidario posee la fuerza para conseguir lo que desee. Y recordemos que

EL PUEBLO UNIDO FUNCIONA SIN PARTIDOS.

 

Grupo TIERRA -Federación Anarquista Ibérica-

(Adherida a la Internacional de Federaciones Anarquistas)

g.tierra@yahoo.es www.nodo50.org/fai-ifa

jueves, 17 de diciembre de 2015

CNT, LAS ELECCIONES Y LA ABSTENCION ACTIVA

 
CNT, las elecciones y la abstención activa
Las elecciones de este 20 de diciembre representan un momento importante en el proceso  de movilizaciones que se inició en 2011. Por eso ha llegado la hora de que la izquierda en general adopte una sana dosis de realismo. Hay que poner los pies en la tierra y reconocer que no existe una vía fácil ni rápida a la transformación social que muchos buscamos. La evidencia histórica es abrumadora en este sentido: después de siglo y medio de experimentos y propuestas de todo cuño, ninguno de los muchos partidos que se han presentado a las elecciones con propuestas de cambio social (¡y mira que son!) ha logrado sus objetivos a través de las instituciones. Ni siquiera cuando han alcanzado el poder, han conseguido por sí solos (esto es, sin una fuerte movilización que les apoye en la calle) realizar ninguna de las modificaciones que se proponían de partida. Efectivamente, la historia demuestra que la vía institucional, la participación en elecciones y la ostentación de cargos, no son en absoluto formas de consolidar la capacidad política conseguida mediante la movilización y la participación, sino al contrario, la mejor manera de dilapidarla. Ejemplos hay muchos, desde el propio PSOE, que lleva desde 1879 causando vergüenza ajena, hasta el más reciente ejemplo de Syriza en Grecia.
Ganar unas elecciones no es fácil, de por sí, pero incluso cuando se consigue, el camino a las transformaciones que se proponen sigue sin estar despejado. No, no existe una vía rápida a la transformación social y, desde luego, ésta no pasa por las instituciones. Hay que ser realistas y reconocerlo así. Nunca han faltado propuestas de cambio de todo tipo, desde las simples llamadas a la regeneración democrática o contra la corrupción hasta planes para acabar con el capitalismo. Y sin embargo, se han visto incapaces, por sí mismas, de salir del anonimato político o de tener la fuerza suficiente para imponer estas modificaciones a un sistema que se resiste a toda alteración, aunque sólo sea por inercia social. A nivel global se puede comprobar que, cuando algún partido rupturista ha despuntado, lo ha hecho aupado por una extensa movilización en las calles o por lo menos gracias a un clima político participativo. Sólo cuando existe una potente fuerza externa al propio sistema electoral democrático, puede aparecer un actor social con capacidad de romper las dinámicas complacientes e inherentemente conservadoras del parlamentarismo. Los partidos políticos que surgen o medran al calor de las movilizaciones y las protestas son entes parasitarios que se nutren de esa fuerza. El panorama reciente en España es buena prueba de ello.
A partir de ese instante, la vía institucional, lejos de suponer una extensión de la capacidad política conseguida por la participación directa, es la manera más segura de desperdiciarla. Quienes aseguran, por ejemplo, que la movilización muere en sí misma y que es necesario encauzarla hacia las instituciones para que consiga cosas concretas, toman la parte por el todo. El primer logro de las movilizaciones es, a menudo, el cambio de paradigma político que les permite plantearse siquiera “asaltar los cielos”. Después, este tipo de argumentos parte de la base de que conseguir representación parlamentaria o cargos municipales es un triunfo en sí mismo. Este juego de trileros hurta los logros de la participación política directa, mediante la movilización, y los sustituye por el espejismo de la presencia institucional, ensalzada como victoria, independientemente de su efectividad posterior. Pero a su vez, esta dinámica tiene el efecto perverso de erosionar la propia movilización de la que se nutre. Por eso los partidos rupturistas acaban perdiendo su base, al cabo del tiempo, una vez que entran en el juego parlamentario. Por un lado, el funcionamiento de la democracia electoralista les exige renunciar a sus propios fundamentos para llegar a un número mayor de votantes. Por otro, encauzan la fuerza transformadora de la movilización hacia el engranaje parlamentario: todo se supedita al esfuerzo electoral e institucional, con lo que se desinfla la participación y, a largo plazo, desaparece la base de apoyo que permitió al partido en cuestión romper la barrera de la representación. Es decir, mal que les pese a algunos, estas dos estrategias no son compatibles, porque la institucionalista acaba fagocitando a la de la participación directa.
Eso no quiere decir, desde luego, que apostar por la movilización sea un camino de rosas. No cabe duda de que la vía de la participación directa presenta enormes dificultades, que en buena medida no se han sabido resolver. Es cierto que entre salir a la calle a manifestarse, sin más, y constituir un sujeto político y social colectivo media un abismo, que a menudo ha sido infranqueable. Pero si acaso, esto debe ser un acicate más para dotarnos de herramientas teóricas y prácticas que nos permitan completar este proceso y aprovechar las enormes fuerzas que desata la movilización y la participación masiva. No se trata, en ningún caso, de mantener una movilización de forma indefinida, como alternativa al parlamentarismo, algo imposible a la par que fútil, sino de asentar las bases de la transformación social mediante la constitución de este sujeto político colectivo. Algo que sólo puede surgir en el seno de la movilización y que la agota, superándola, al ponerle un plazo limitado de realización. Eso sí es salir a ganar.