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jueves, 17 de agosto de 2017

LAS 8 COSAS QUE HACEMOS CADA DIA Y QUE SON ILEGALES EN COREA DEL NORTE


Las 8 cosas que hacemos cada día y que son ilegales en Corea del Norte

A pesar de que el turismo existe en Corea del Norte, este país asiático es de hecho un Estado 'cerrado' para los ojos extranjeros. Con la presencia de muchos mitos y hechos reales sobre la cultura norcoreana, su vida cotidiana sigue atrayendo mucha atención. Hemos recopilado varios datos sobre las acciones calificadas de "ilegales" o poco deseadas en el país. Como con cualquier regla, en algunos casos hay excepciones.

Ver películas extranjeras

En Corea del Norte está prohibido ver películas o videos extranjeros. De hecho, los ciudadanos que importan, distribuyen o apoyan la "cultura decadente" de Occidente y de Corea del Sur, o participan en "actos decadentes", podrían ser condenados de 5 a 10 años de prisión, según recoge la agencia Yonhap.

A pesar de ello, varias personas infringen estas reglas y adquieren en el mercado negro contenido extranjero grabado en dispositivos USB o tarjetas de memoria, según sugiere la emisora NPR.

Además, no se permite ver canales de televisión extranjeros, pero según revela Andréi Lankov, experto en Corea del Norte y profesor de la Universidad Kookmin de Seúl, esta regla tampoco se cumple siempre. Los ciudadanos que viven cerca de las fronteras disfrutan de programas televisivos extranjeros.

Navegar por la Red

Curiosamente, según el reciente informe analítico elaborado por las compañías Recorded Future y Team Cymru, la élite política en Corea del Norte lleva una vida virtual bastante común. Los 'elegidos' sí pueden navegar por Facebook, Google, Instagram e incluso hacer compras en Amazon y Alibaba.

Pero este lujo no es para todos. Los norcoreanos no pueden disfrutar libremente de Internet. Para poder lograr acceso a ciertas páginas es necesario contar con el permiso oficial de las autoridades.

En el país existe un intranet nacional, conocido como 'Kwangmyong'. Se trata de un portal que no está conectado a la Red, y que incluye páginas con literatura de la ideología nacional, así como textos científicos y técnicos. De todas formas, se puede acceder a Kwangmyong solo a través de computadores en las instituciones públicas.

Si cree que Corea del Norte es el "reino de la austeridad", se llevará una gran sorpresa 

Disfrutar de los 'smartphones'

A finales del pasado mes de junio Corea del Norte lanzó un nuevo teléfono inteligente de fabricación nacional, conocido como 'Jindallae 3'. El servicio de comunicación móvil en el país cuenta con más de tres millones suscriptores.

Sin embargo, los norcoreanos no pueden disfrutar de estos aparatos de igual manera que la gente de otros países, ya que no tienen acceso a Internet. Solo los extranjeros pueden acceder a la red global desde sus dispositivos móviles en Pionyang y algunas partes de Corea del Norte.

Hacer llamadas al extranjero

Llamadas al extranjero están bloqueadas en el país. Según un informe del 2016 de la ONG Amnistía International, los norcoreanos no pueden contactar a los familiares que abandonaron el país.

Según el informe, en Corea del Norte se observa una creciente venta ilícita de móviles y tarjetas SIM importadas. De esta manera, los ciudadanos que residen cerca de la frontera pueden acceder a las redes telefónicas chinas y comunicarse directamente con personas que se encuentran fuera del país.

Los individuos que hacen llamadas por teléfonos ilegales pueden enfrentar cargos e incluso ser acusados de traición, si contactan con alguien de Corea del Sur u otros países calificados de 'enemigos'.

Conducción libre

Según señala Lankov y contrariamente a la creencia popular, los vehículos particulares no están prohibidos en el país, a pesar de que hasta hace poco no se podían comprar y solo podían ser regalados. Sin embargo, de momento, un coche privado sigue siendo algo exótico.

Es muy complicado lograr comprar un coche como particular. Por ello, hoy en día algunos norcoreanos empiezan a registrar sus vehículos personales bajo nombres de instituciones estatales.

Viajar al extranjero

Los viajes al extranjero desde Corea del Norte también están prohibidos. Según señala Lankov, salir del país solo es posible al lograr un permiso especial de las autoridades.

Un avión de Air Koryo en el aeropuerto internacional de Pudong, Shanghái (China)5 razones por las que debería volar con la peor compañía aérea del mundo

Llevar pantalones vaqueros

El año pasado las autoridades norcoreanas endurecieron las restricciones relacionadas con la indumentaria de los ciudadanos. En particular, se prohíbe llevar pantalones vaqueros ('jeans') y hacerse 'piercings'. Según el portal IBTimes, el control del aspecto físico de los ciudadanos es más alto en las provincias de Hamgyong del Norte y Ryanggang, que se encuentran en la frontera con China, y son más propensas a la influencia occidental.

Criticar al Gobierno

Las organizaciones internacionales que luchan por los derechos humanos han denunciado en múltiples ocasiones la falta de libertad de expresión en el país asiático. En particular, a los norcoreanos y a los turistas que visitan el país se les prohíbe criticar o insultar a los líderes anteriores, Kim Jong-il y Kim Il-sung, así como a Kim Jong-un, o al sistema político del Estado.

Por ejemplo, los extranjeros, así como los ciudadanos norcoreanos, deberían hacer reverencias y depositar flores frente a los monumentos de los líderes difuntos para rendirles homenaje.


 

miércoles, 16 de agosto de 2017

CONCHITA GUILLEN DE MUJERES LIBRES


Conchita Guillén de Mujeres Libres
El 16 de agosto de 1919 nace en Alfondeguilla (Castellón, Valencia) la militante anarcofeminista María de la Concepción Pilar Guillén Bertolín, más conocida como Conchita Guillén. Huérfano de padre, la familia se instaló en Barcelona en el barrio de Les Corts. Adhirió en 1936 a las Juventudes Libertarias y toma parte en las actividades del Ateneo Libertario. Descubrió el movimiento anarcofeminista «Mujeres Libres" a raíz de una conferencia de Soledad Estorach y desde entonces se lo militar.
 Fue secretaria de propaganda de la Federación Local de «Mujeres Libres" de Barcelona desde su fundación hasta el final de la guerra. En compañía de Lucía Sánchez Saornil, hizo conferencias e hizo varios viajes al frente para alentar a los milicianos y las milicianas. Hizo cursos de enfermería para socorrer a los combatientes. En 1938 fue delegada de «Mujeres Libres" en la exposición sobre la Columna Durruti. A principios de 1939, tras la derrota republicana, se irá a Francia (Rabós, Tolosa, Perpiñán, Soana-et-Loiret, Argelès, Nantua, Auch). Colaboró ​​en «Mujeres Libres» del exilio. En 1977 participó en la "Semana Durruti» en Barcelona. Instalada en Nissan las Ensérunes (Languedoc, Occitania), en 1999 participó en el libro colectivo Mujeres Libres. Luchadoras libertarias.
 Conchita Guillén murió el 30 de enero de 2008 en Barcelona (Cataluña) y el 2 de febrero se realizó en el tanatorio de Sancho de Ávila de Barcelona una ceremonia de despedida, en la que intervinieron Antonina Rodrigo y Sara Berenguer, además de familiares, amigos y compañeros. Tuvo cuatro niños y era hermana del artista libertario Jesús Guillén, Guillembert (1913-1999).

lunes, 14 de agosto de 2017

DECIMOCUARTO Y DECIMOQUINTO FUSILAMIENTO - LIBRO TRIGO TRONZADO - La represion franquista 1936 en San Fernando (Cadiz)


LIBRO TRIGO TRONZADO (La represión franquista 1936 en San Fernando – Cádiz)

Autor: JOSE CASADO MONTADO

DECIMOCUARTO  Y DECIMOQUINTO  FUSILAMIENTO

 

DECIMOCUARTO  FUSILAMIENTO

Larga o breve, en realidad Cuando el dolor da su fruto, Un día es la eternidad. Para la felicidad, Un siglo dura un minuto.      Cerón

 

Dos días después de mi último relato, el día once de octubre, volvió a gozarla aquel celador maléfico y bruto, Prieto, seleccionando a cinco detenidos, con la misma serenidad sádica que una fiera. Fueron lanzados a la fosa común de nuestro cementerio, después de lanzarles unas paladas de cal viva y otra más de tierra amarilla, los mártires siguientes:

          Aquilino Pombo Ríos.    Maquinista de la Armada.      Casado.

          Enrique Fernández Gracia.

          Francisco Baptista Florana. Natural de Zaragoza. Hijo de Francisco y concepción. 31 años. Casado con Dª Sara Torrente.

          Santiago Martínez.

          Manuel Martínez Moreno. 2º Auxiliar Naval. Esposo de Josefina Olivares Caballero.

 

Nadie se interesó por hacerles unas fichas adecuadas y correctas, ni el cura siquiera que intentó confesarlos. Para aquellos burócratas amaestrados, los fusilados no significaban nada, ni sus familiares. ¡No tenían opción tampoco, sólo obedecer a los heroicos que mandaban, o no tenían ningún sentido de la dignidad y el compromiso con la Constitución y la Patria!. La traición fue su arma principal.

El tristemente célebre falangista Cardoso, empleado en el Ayuntamiento de mayordomo, pelotillero y chivato, como pago por haber fusilado a tantos isleños inocentes, sanos y   normales, sabrá lo que hizo con la documentación y fichas existentes en el Ayuntamiento y que destruyó antes que llegara la democracia, con la complicidad de algunos de los que allí convivían con él de sus mismas ideas. Fichas, seguramente, aclaratorias, pero que hubiesen constituido la huella del delito de sus propios crímenes y temiéndole al juicio que todos esperábamos y que nunca llegó. Ahora, en el Ayuntamiento, que yo sepa, no hay absolutamente nada relativo a las victimas de aquel vandalismo.

Seguramente que si yo hubiese estado en La Isla en los anteriores a la democracia, hubiera vivido aislado, perteneciendo a mí mismo, no afiliado a ningún grupo de snobs e intelectuales estériles.

Se de buena fuente, que los guardianes falangistas que custodiaban la prisión del Ayuntamiento, todos de misa y comunión diaria, les gritaban a las esposas y madres de los presos, que iban a llevar algo para ellos, unas obscenidades irreproducibles.

Al día siguiente, día de la Raza…

“En Salamanca la celebración del Día de la Raza se ha convertido en un enfrentamiento entre Don Miguel de Unamuno y el general Millán Astray. Tras la intervención de Don Francisco Maldonado que atacó a catalanes y vascos, se gritó el lema de la legión “¡Viva la muerte!” al que siguieron los de “¡España!  ¡Una! ¡Grande! ¡Libre!” emitidos por Millán Astray. A continuación intervino Don Miguel como rector de la Universidad.  Refiriéndose a los gritos del señor Millán Astray dijo: “Acabo d  oír el grito necrófilo y sin sentido de ¡Viva la Muerte!... El general Millán Astray es un inválido… un inválido de guerra… que quiera crear una España nueva… según su propia imagen. Y por ello desearía  ver  una  España  mutilada”.  Aquí  saltó  Millán   Astray.

¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte! Que corearon los falangistas. Don Miguel siguió: “Este es el templo de la inteligencia y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando este sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir. Y  para persuadir necesitaríais algo que os falta: la razón y derecho en la lucha”. Si doña Carmen Polo no llega a darle el brazo a Don Miguel, para abandonar el recinto, seguro que los legionarios lo hubieran abatido a tiros. Las palabras sabias de Don Miguel de Unamuno flotaron en el ambiente español durante toda la  guerra y fueron premonitorias de todo lo malo que nos ocurrió después nos vencieron pero jamás convencieron. Don Miguel murió poco tiempo después y alguien dijo que fue del disgusto.

 

 

DECIMOQUINTO FUSILAMIENTO

… pues simulan de esa historia, unos, haberla ignorado, Puesto que la han ocultado…. otros, no guardan memoria, pues medio siglo ha pasado.     Cerón

 

La máquina destructora no cesaba de matar. El día 15 de octubre sacaron seis detenidos del penal de La Casería que, silenciosos, fueron al paredón con toda docilidad, como debe ser la que caracteriza a los inocentes. Una vez más el energúmeno que tomó sus nombres no se molestó en anotar edad, estado civil, profesión, etc., nada, como si fueran perros.

Fueron fusilados:

          Manuel Rodríguez Castellano.

          Miguel Rodríguez Cabeza.

          Domingo Sánchez Rodríguez.

          José Fernández Tizón.

          Julio González Rodríguez.

          Francisco Torres Alcántara.

 

Los caminos aquellos cercanos a la cárcel escucharon los gritos de rabia y dolor de los familiares cuando fueron a recibir la manta y ropa: ¡asesinos, verdugos, perros rabiosos! ¿Qué habéis hecho con mi hijo?

Una tristeza d muerte reinaba en La Isla, dolorida y mártir. Había más gentes enlutadas que sin luo e imperaba un miedo generalizado tanto en el interior de las casas como en todo el pueblo. En las calles, en los bares también, con las tres fotos obligatorias, bien visibles: Hitler, Franco y Mussolini, y, además un cartelito que decía “prohibido hablar de política”. Creíamos que no existiera una ciudad más castigada (y las había, desde luego). La herida aquella d dolor y hambre, que más tarde se amplió con la llegada del piojo verde, la tuberculosis, el asco, el odio, la rebeldía interna y el rencor, iban tomando cuerpo en los adolescentes aquellos en periodo de captación, de fijación, consecuencia de su sensibilidad y capacidad para mantener la pura verdad en casto recuerdo y rechazar tanta falsedad y adulteración, tanta morralla, tanto engaño, revestido todo de celofán pseudo patriótico e incienso de clericalla idólatra.

Nos decían los curas aquellos al servicio de los facciosos y homicidas del naciente régimen, que… “el mundo se mantiene  en pié sólo porque es amado por Dios, y el diablo es inexistente sólo porque, con todas las tentaciones, no puede hacerse amar por nadie”. ¿Cómo osaba decirnos que este era un mundo de Dios, cuando los que hacían y deshacían eran ellos, auténticos diablos?

 Un enjambre de mendigos iban a las puertas traseras de los cuarteles y entre ellos muchos niños, con latas, para recoger las sobras del rancho de los militares. También iban a los conventos e iglesias. Empezaban la exterminación sistemática, la  depuración más o menos sofisticad, la eliminación de la semilla del ateismo… que, sin duda alguna y para aquellas gentuzas, estaba entre los pobres y necesitados.

En tres meses La Isla se convirtió en una ciudad sitiada, alocada, enlutada, sin alegría ni esperanzas, enfermiza. Lo que nos estaba pasando no era para menos. Los señoritos de toda   la vida, continuaban asistiendo a sus casinos, a sus misas, huyendo del esfuerzo, plantado en su inutilidad total, criticando la ignorancia de la plebe, las intrigas de los jesuitas y los arrebatos de la Guardia Civil. No eran ni siquiera una clase social eran una pandilla de señoritos ociosos y aburridos. ¡Pero aplaudían los crímenes que se estaban cometiendo, aquellos fue notorio, que el general Primo de Rivera quiso ayudar a fortalecer la industria española. Concedió a los propietarios de las fábricas grandes subsidios, pero los señoritos se gastaban casi siempre estos dineros en Biarritz o en París. Con las pesetas sobrantes compraban maquinaria de ocasión y así fue el resultado, para el gobierno, y sobre todo para el país.

Continua…..

domingo, 13 de agosto de 2017

MUERE BASILIO MARTIN PATINO - CINEASTA REBELDE Y LIBRE


Muere Basilio Martín Patino, el cineasta rebelde y libre

Basilio Martín Patino ha fallecido en Madrid a la edad de 86 años tras una larga enfermedad degenerativa. Ejemplo de cineasta libre y rebelde, Martín Patino deja para la historia algunos de los títulos más importantes de la cinematografía española. Tras su elegancia, sosiego y timidez se ocultaba una feroz y decidida actitud por hacer el cine que él quería, siempre en los márgenes, alejado de la industria, sin importarle los éxitos comerciales. Era un hombre al que no le asustaban los riesgos, aun reconociendo que había pagado las consecuencias por ello. El director de Nueve cartas a Berta, Canciones para después de una guerra, Queridísimos verdugos y Caudillo, referentes de la vida durante la dictadura franquista, compaginó la ficción con el documental, género en el que fue todo un maestro.

Su última película, Libre, te quiero, es un excelente ejemplo del mundo creativo y la personalidad vital de Martín Patino. Con 81 años y unas fuerzas que le iban ya mermando pero con la pasión de siempre, el director escuchó un domingo por la tarde los gritos de felicidad y la música que llegaba de la Puerta del Sol de Madrid, muy cercana a su vivienda, cogió la cámara y rodó a pie de calle 25 horas de película sobre el movimiento del 15 M. Le puso el título Libre te quiero , de inequívocas resonancias: las de los versos del poeta Agustín García Calvo, fervoroso asiduo del 15M. Nada se escapó a la mirada de este cineasta rompedor, rebelde y experimental, que realizó sin guion previo. “Mi trabajo no es el de historiador, sino el de fabulador”, decía en una entrevista. “No me gusta investigar, pero me meto en las cosas que me gustan. Me lo ha criticado a veces, pero no me importa nada. Son una forma de expresión aunque pueda parecer chorradas”, añadía sobre sus proyectos audiovisuales y expositivos, que han acompañado siempre su carrera como cineasta. Así, fue uno de los tres creadores elegidos para el pabellón de España en la Exposición Universal de Shanghái, en 2010, donde Martín Patino presentó un proyecto de pantallas volantes.

Nacido en Lumbrales, Salamanca en 1930, la pasión por el cine le llegó pronto. Tras estudiar Filosofía y Letras, creó un cine-club y la revista Cinema universitario, embrión de donde partió la idea de las Conversaciones de Salamanca sobre el cine español que reunió a los grupos más heterogéneos de la industria cinematográfica, en 1955. Después de estudiar en la Escuela de Cine, dirigió su primera película, Nueve cartas a Berta (1966), un filme que fue pasto de la censura pero que enseguida se convirtió en un referente de la época, y en el que el realizador buscó comprender aquellos tiempos de desasosiego y rebeldías calladas. Tras su segundo filme El amor y otras soledades, Martín Patino, harto de la censura, comenzó el camino que nunca abandonó, el de un cineasta en los márgenes de la industria, pero siempre libre. Fueron surgiendo memorables títulos como Casas viejas, El jardín de los poetas, La seducción del caos y Octavia, entre otros muchos.

El documental La décima carta, de Virginia García del Pino, indagó en el mundo más íntimo de Martín Patino, a través de muchas horas de conversaciones y entrevistas e imágenes de archivo. El filme fue presentado en el Festival de Cine de San Sebastián en 2014.

Apasionado de los artilugios y las técnicas de filmación antiguas y modernas, llegó a poseer una importante colección de linternas mágicas y zootropos, que han sido mostradas en numerosas exposiciones y que ahora forman parte de la Fundación Basilio Martín Patino. Abrazó también con emoción las nuevas técnicas de vídeo y las nuevas herramientas digitales. Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, Martín Patino hablaba en su discurso de investidura de la felicidad que le suponía el hecho de poder realizar a gusto su trabajo. “Querer es tratar de comprender sinceramente, y comprender implica también la libertad de poder disentir. Cada uno debe poder seguir su propio camino”, clamaba el cineasta en su discurso. Martín Patino siempre siguió el camino que él mismo se marcó.


 

¡EN GUARDIA AIT-IWA


¡ EN GUARDIA, AIT-IWA !

Publicado, originariamente, Jose Luis Garcia Rua como Secretario General de la AIT, en CNT, nº 232, págs. 20-22, marzo 1998.

 

¿Ladran los perros? ¡Buena señal! ¡Cabalgamos! La gente de Paris-Vignoles, más preciso, la gente del grupo  sindical francés expulsado de la AIT en su XX Congreso (Madrid, diciembre 1996) llega ya al colmo de la desvergüenza, y, como era de esperar, asoma cada vez más su verdadera cara. A pesar de que algún grupo, que tiene cierta comprensión hacia ellos, les ha instado a que no sigan utilizando las siglas AIT, ellos se empeñan en seguir exhibiéndolas, por sacar partido de la confusión que buscan producir. La razón de esa actitud la expresan ellos mismos, sin querer, en el añadido central que introducen en su órgano Le Combat Syndicaliste, nº 185 de enero de 1998: “la construcción de un movimiento fuerte a nivel nacional tiene poco  futuro, si no emerge de él, paralelamente, un movimiento internacional.”. Queda, entonces, claro que, la existencia misma de su grupo depende exclusivamente del apoyo internacional que puedan recibir y que, a toda costa y sin reparar en los medios más vergonzosos, tratan de recabar. De ahí el carácter de las maniobras, la doblez del lenguaje, la retorsión y hasta el cinismo que, en ese campo, vienen desarrollando y que, llevados de una furia desesperada, disfrazada de ínfulas de pretenciosidad, vienen, en los últimos tiempos, intensificando hasta el paroxismo. Tienen prisa, quieren echar el resto como instrumentos de una operación reformista, en la que concurren con otras fuerzas, definidas ya como tales, y hacen mil clases de aspavientos por urgir a otras fuerzas a las que quisieran definir en el sentido de su propia marcha, que no es otro que el de construir una nueva Internacional, o, llegado el caso, el de “doblar” nominalmente a la AIT, haciendo de los dos problemas uno solo. Pero, dejando para el final de este trabajo los comentarios sobre el origen y la finalidad de estos intentos de desviación, complementada en su caso por una operación de “recuperación”, léase de latrocinio del término “anarcosindicalismo” a niveles continentales, pasemos a examinar, primero, punto por punto, el arriba citado escrito de Le Combat Syndicaliste del grupo Vignoles, prototipo aventajado de negación y retorsión interesadas de los hechos, así como de discurso mistificador y de doble lenguaje, destinado todo ello a coger por sorpresa a desprevenidos y huérfanos de información.

Empiezan pretendiendo que “en total contradicción con los estatutos de AIT”, el XX Congreso de Madrid excluye a dos Secciones, ellos y la “USI – Roma”. Contra lo primero: Es perfectamente acorde con los estatutos y principios de la AIT excluir a las Secciones que se desvían voluntariamente de los mismos. Ello sucede en cualquier organización, y no es la primera vez que tal caso se da en la historia de la AIT. Contra lo segundo: En este caso, no se excluyen dos Secciones, ellos y los “romanos”, sino en cada una de ellas a una parte de cada Sección, y ello, precisamente, ante la petición originaria de las otras partes, ellas sí respetuosas de los principios y estatutos de la AIT, y tras la comprobación posterior de sus razones.

Continúa el citado escrito criticando la razonada petición de la CNT-F, que ellos llaman “sector Bordeaux”, de que el Congreso comenzara por el punto del Orden del Día, donde se habrían de dirimir las escisiones, tanto la acontecida en Francia como en Italia, lo que supone una prueba de interesada dejación de inteligencia, un hacerse los tontos, por parte de los Vignoles, pues no hace falta ser un dechado de lucidez para comprender lo absurdo de la pretensión (la de los Vignoles) de que dos elementos congresuales (los que fueran), que al término del Congreso habrían dejado de pertenecer a la AIT, hubieran intervenido con su voto, a lo mejor de manera decisiva, en los acuerdos y dictámenes que habrían de surgir de las discusiones sobre los puntos precedentes del Orden de Día.

ABIERTO CONFLICTO CON AHAVAPLANET SL EN LA CLINICA AMERICANA


SOV Madrid: abierto conflicto con Ahavaplanet S.L. en la Clínica Americana

Nuestra compañera Karina ha trabajado durante un periodo de dos meses para Ahavaplanet S.L. en la Clínica Americana (C/ Bravo Murillo nº 125, 2º A), empresa dedicada al mundillo de la estética. En el momento de su incorporación ella solo podía trabajar 20 horas semanales, ya que se encontraba en España con un N.I.E de estudiante, pero la dueña de la empresa aun estando en conocimiento de este particular, la exige que cubra una jornada laboral de 25 horas.

Sin contrato, sin nóminas y con la promesa de un sueldo de 600 euros mensuales (un sueldo de miseria, y más teniendo en cuenta que nuestra compañera es licenciada en medicina), ejerció principalmente para la empresa realizando tratamientos corporales para la pérdida de peso y de apoyo al equipo de trabajo. La desvergüenza de la propietaria de esta empresa no termina ahí, ofreciéndole regularizar su situación en España a través de sus abogados, para lo cual la solicita la cantidad de 4.800 euros, cifra que la compañera no consigue reunir pudiendo solo entregarle 4.100 euros.

El día 6 de Julio de 2017, Karina se reúne de nuevo con la dueña de la empresa para preguntarla cual es el avance de la tramitación de sus papeles y exigirla el cobro de los dos meses trabajados y de los cuales aún no había percibido nada. Tras recibir todo tipo de respuestas evasivas tanto con respecto a la tramitación de sus papeles como al cobro de su salario, nuestra compañera decide poner su caso en manos de los abogados de CNT-AIT. Desde CNT-AIT exigimos a la empresa Ahavaplanet S.L. (Clínica Americana) el pago de salario por convenio de los meses trabajados y la devolución íntegra del dinero estafado.

 Ante un caso tan sangrante de estafa y explotación laboral volvemos a pedir la implicación de la militancia para llevar a cabo todas las acciones sindicales necesarias para llevar a buen puerto este conflicto.

 ANTE LOS ABUSOS DE LA PATRONAL: SOLIDARIDAD, APOYO MUTUO Y ACCIÓN DIRECTA ¡¡¡CLÍNICA AMERICANA PAGA LO QUE DEBES!!!


viernes, 11 de agosto de 2017

HOJA Nº 42 DE EL ORDEN - PUBLICADA EN MARZO DE 1877 SOBRE LOS ASESINATOS DE TRABAJADORES EN LA CARRACA Y SAN FERNANDO


HOJA Nº 42 DE EL ORDEN - PUBLICADA EN MARZO DE 1877 POR LA INTERNACIONAL SOBRE LOS ASESINATOS DE LOS TRABAJADORES EN LA CARRACA Y SAN FERNANDO
EXTRAIDO DEL LIBRO EL PROLETARIADO MILITANTE
Tres puntos resaltan en la transcrita Memoria que merecen fijar la atención del lector.
1° La malicia burguesa y la crueldad gubernamental con que fueron tratados los internacionales en España, no sólo como internacionales, sino como trabajadores que aspiraban a librarse de la esclavitud capitalista.
2° La candidez revolucionaria de los trabajadores.
3° La pequeñez y consiguiente debilidad de la organización obrera.
En efecto, ya hemos visto en otro lugar el Manifiesto de la Comisión Federal relatando los atropellos que en nombre de la República federal cometieron los funcionarios de la centralización autoritaria; ahora veremos los horrores cometidos en Cádiz contra infelices presos por orden de la autoridad militar.
En esa Memoria, con fidelidad de cronistas y con sinceridad de dignísimos trabajadores que cumplen un cargo oficial por mandato de sus compañeros, se expone una tristísima verdad, desconocida generalmente por el silencio de la prensa burguesa al servicio de los poderosos, referida en el número 42 de El Orden, hoja clandestina, publicada en España en marzo de 1877:
 Hace ya tiempo que El Orden hizo públicos los horrorosos crímenes cometidos en la Carraca y San Fernando por los sicarios de la burguesía y cuyas víctimas fueron padres de familia honrados y laboriosos, que pagaron con una muerte horrible el delito de pertenecer a la clase trabajadora.
Entonces dijimos que, aparte de otras monstruosidades que nos resistíamos a creer, nos constaba que habían sido arrojados al mar, vi- vos y metidos en sacos con una gruesa bola atada a los pies, sesenta y seis trabajadores que estaban en calidad de presos en la Carraca.
Por más feroz y antihumanitario que esto parezca, era una verdad, y hoy (y según prometíamos en nuestro anterior número), podemos precisar algunos pormenores que hielan de espanto y hacen estallar de ira el corazón.
Uno de los crímenes que fueron más conocidos en San Fernando fue perpetrado en la persona del desgraciado Ramón Cuesta. Había sido presidente del Comité Republicano de la Isla, desde el año 60 al 70, y éste fue el pecado que purgó con la horrorosa muerte que le dieron.
En prueba de lo anterior diremos, que no tan sólo se había abstenido de tomar participación alguna en el movimiento cantonal de Cádiz, sino que por el contrario, impulsado por sus simpatías con los benevolos, que parece le tenían ofrecido un puesto de Gobernador de Provincia, o porque creyera de buena fe que el movimiento era in- oportuno, el caso es que rechazó y censuró duramente dicho movimiento.
Esto no le libró de ser preso en cuanto entraron en la Isla las tropas del Gobierno republicano del funesto Salmerón: de la Isla fue conducido a la Carraca, donde le pusieron incomunicado, pero a la siguiente noche del día de su prisión, vio llegar a su calabozo los carceleros acompañados de un soldado de marina, los cuales le dijeron que les siguiera.
 El desgraciado Cuesta, que estaba enterado como todos los presos, de las numerosas crueldades a que venían entregándose con ellos los defensores del orden y de la propiedad, viendo además que eran más de las 12 de la noche, tuvo un terrible presentimiento de lo que con él se proyectaba, y se negó a salir del calabozo.
Viendo sus despiadados verdugos que no conseguían persuadirle con sus mentidas palabras, se arrojaron sobre él, arrastrándolo a viva fuerza, pero el infeliz, haciendo un supremo esfuerzo logró asirse de la reja del rastrillo, prorrumpiendo en desgarradores gritos: ¡Que me asesinan! ¡Que me matan! ¡Socorro! gritaba el infeliz, pero todo era en vano para su salvación, antes por el contrario, excitada la furia de sus verdugos por la misma resistencia que oponía la víctima, redoblaban sus esfuerzos, golpeándole con una ferocidad salvaje.
El estrépito era, como puede suponerse, grandísimo; los demás presos que oían aquellos gritos y adivinaban la causa, unos estaban sobrecogidos de espanto y otros rugiendo de cólera, pero como aquella brutal lucha no concluía, para terminarla y poder consumar el horro- roso crimen que tenían pensado, intervino el capataz de las Cuatro Torres, don Gregorio García Borrero, diciéndole al pobre preso: no grite usted hombre, que no se le va a hacer ningún daño; déjese usted conducir, que yo le aseguro bajo mi palabra que va usted a otro sitio mejor.
Rendido de fatiga y casi engañado por estas palabras, se dejó arrastrar por los que acompañaban al capataz, pero no habían andado diez pasos, cuando el soldado de marina que había venido exprofeso para este repugnante oficio de verdugo, le asestó una cuchillada en la espalda, con una navaja de afeitar, infiriéndole una larga y profunda herida. Al grito que exhaló el infeliz, y como si no fuera bastante, se arrojaron sobre él cuatro soldados más que estaban ocultos en la habitación del portero, y le acabaron a bayonetazos allí mismo.
Su cadáver desapareció y como había estado incomunicado, su muer- te pudo ser ocultada bastantes días.
 La pobre viuda, ignorante de que lo era, llevaba la comida todos los días para su esposo a la Carraca, hasta un día en que la dijeron que había sido conducido a Madrid. Inmediatamente púsose en camino la infeliz para ir en busca suya, pero como era natural, la fue imposible obtener ni el menor indicio.
¡Júzguese del dolor de esta desgraciada, considerando que al regresar a Cádiz tuvo la primera noticia de la suerte que a su marido le había cabido!
Estos horribles pormenores, obtenidos en parte de los mismos presos que, estando incomunicados como la víctima, oyeron sus gritos y lamentos, han sido completados después en el Hospital Militar de San Carlos y ante varios testigos, precisamente por uno de los principales ejecutores, por el sargento primero de marina, García Arenas, que estuvo entreteniendo a su auditorio con la relación (que quiso hacer divertida), de tan horrorosas escenas. Este mismo añadió, como prueba de lo fecunda que había sido su participación en tales crímenes, que ya sus mismos compañeros le llamaban alma negra, pero tenía para consuelo y premio de sus hazañas, el ascenso a alférez que le fue otorgado. ¡Y este hombre ha partido ileso para la isla de Cuba!
Un detalle reveló el tal García Arenas que nos olvidábamos de con- signar. Todos los que tomaban parte en estos crímenes tenían señalado por el Excelentísimo señor don Rafael Rodríguez de Arias y Villavicencio, Capitán General del distrito marítimo, un sobresueldo de un duro diario.
Todavía vive un desgraciado, que está preso desde los acontecimientos de Cádiz, el cual escapó de la muerte por su resolución para buscarla.
Concluida la sublevación, fue preso y llevado a la Carraca, donde en compañía de otro preso para él desconocido hasta entonces, fue in- comunicado. Ya tenía noticia de varios asesinatos que habían tenido lugar cuando llamaron a su compañero de calabozo, que no volvió para recoger su petate. Persuadido de que había sido asesinado como tantos otros, y echado en los caños de la Carraca con un lingote a los pies, resolvió evitar tal suerte suicidándose. Para tal efecto, pidió una botella con refresco, que le llevaron de la enfermería. Tiró su contenido, la rompió y con uno de los vidrios se cortó las venas de los brazos. Cuando vinieron a su vez a llamarlo, lo encontraron exánime, y lo llevaron al hospital ¡Cosa singular! No le han formado causa por tentativa de suicidio, porque al preguntarle por qué lo intentó, contestaba el preguntado a su vez: ¡Decidme antes donde está mi compañero de calabozo!
En medio de las sombras en que se cuidó de ocultar estos crímenes, hemos podido averiguar algunos nombres de los desgraciados que fueron asesinados.
Faustino Fuentes, originario de Galicia, capitán de la Milicia Republicana; ha dejado viuda y cuatro hijos.- Antonio Santana, voluntario; ha dejado viuda y dos hijos.- Antonio Camacho, voluntario; viuda y cuatro hijos, y Francisco La Chica, voluntario; viuda y tres hijos.
Los nombres de algunos de los sicarios los publicaremos en el próximo número.
De todos estos crímenes es directamente responsable ante el pueblo insurreccionado, el infame y cobarde verdugo Excelentísimo señor don Rafael Rodríguez de Arias y Villavicencio que ha sido condecorado con la gran cruz de San Fernando pensionada con mil pesetas que pagarán los hijos de las victimas.
En la actualidad vive esta fiera en la villa y corte, en aquel nido de víboras y zánganos, calle de Goya, número 6, cuarto segundo, Barrio de Salamanca.
Se lo recomendamos muy eficazmente a los trabajadores de Madrid y al Núcleo Vengador Ejecutivo.
La Comisión de Propaganda.
 Para la burguesía española, monárquica o republicana, el proletario no podía pasar de votante, de soldado y de trabajador, y cuando vio que éste manifestaba aspiraciones a la igualdad social y predisposición revolucionaria, intentó hacer un escarmiento, aprovechando la lección dada por la burguesía republicana gubernamental francesa en la represión ejecutada contra los vencidos de la Comuna de París.
Aceptada La Internacional en un principio por el proletariado como agrupación de trabajadores que se cuentan y organizan para entenderse y ponerse de acuerdo en un pensamiento de reorganización social, dominó en los primeros tiempos un temperamento pacífico; pero cuando el privilegio asombrado y asustado vio el peligro y se mostró desconfiado y agresivo, se produjo en el proletariado español un cambio en el sentido de acción revolucionaria.
Tan fuera de razón era la confianza primitiva como la idea de violencia posterior. Era natural; faltaba educación, experiencia, conocimiento y obraba el proletariado como la infancia: con candidez o con rabia, pero moviéndose en la impotencia.
Era notable la confianza con que los internacionales españoles, iniciados en la tendencia anarquista, discutían con los burgueses:
-              Nuestra organización es igualitaria y libre, decían, cada uno des- empeña su función y no necesitamos dirección ni presidencia; y cuando un burgués se manifestaba admirado de que en las sociedades obreras no hubiera presidente que asumiera la representación y el mando, los internacionales sonreían con orgullosa superioridad, co- mo si poseyeran un secreto impenetrable a los cortos alcances del interlocutor burgués.
Esa candidez era perjudicial: ni había tal secreto ni tampoco era cierta la carencia total de autoridad. Lo que había era un convencionalismo que engañaba a los mismos trabajadores que lo empleaban.
Ya hemos visto al Consejo general imponiéndose a la Asociación y procurando además imponerse artificiosamente en el Congreso de la Haya; hemos visto a los Congresos de la Federación española despojar al Consejo federal de atribuciones, reduciéndole a simple oficina de correspondencia y estadística, y hasta cambiar su nombre en Co- misión federal, para que pareciera su nombre menos autoritario, mientras que en la resistencia primero y en la acción revolucionaria después, se le concedían por los Estatutos y por los acuerdos de las Conferencias comarcales atribuciones supremas, y por último vemos por la Memoria transcrita que en una Federación regional que conta- ba con 73 Federaciones locales, 20 de las cuales constaban de un solo oficio y 45 de una sola sección de oficios varios, o sea núcleos de obreros y burgueses jóvenes, sólo había 8 entidades que pudieran considerarse como verdaderas federaciones por haber más de dos oficios o entidades pactantes.
Así se comprende que se creasen o se disolvieran de una plumada federaciones comarcales y agrupaciones locales, que en realidad sólo eran juego de palabras sin realidad positiva.

miércoles, 9 de agosto de 2017

EL DIA QUE SE APROBO LA FAMOSA LEY DE VAGOS Y MALEANTES


El día que se aprobó la famosa ‘Ley de Vagos y Maleantes’
Durante los años que duró la dictadura franquista muchas fueron las personas a las que se les aplicó dura e injustamente la ‘Ley de Vagos y Maleantes’ (también conocida popularmente como la gandula’).
Con esta ley se quería sancionar a toda aquella persona que no era del agrado de las autoridades del momento y siempre ha estado vinculada en la memoria histórica con ese régimen, pero en realidad se aprobó y puso en marcha unos cuantos años antes de que Franco tomara el poder.
Concretamente fue el 5 de agosto de 1933 cuando se publicó en la Gaceta de Madrid (germen del Boletín Oficial del Estado) una ley que había sido promulgada y aprobada un día antes por el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, y el presidente del Consejo de Ministros, Manuel Azaña.
La ley perseguiría a los que ellos consideraban como escoria de la sociedad: vagabundos, pordioseros, rufianes, proxenetas y todo aquel que no pudiese demostrar tener un domicilio fijo y un empleo o modo de sustento.
Se aplicó durante la Segunda República y con la llegada del franquismo se mantuvo, no siendo modificada hasta el 15 de julio de 1954, en el que añadirían a esa lista de perseguidos a los homosexuales (muchos de ellos fueron encerrados en las conocidas como Colonias Agrícolas, manera endulzada de referirse a campos de trabajo forzado).
Se mantuvo en vigor hasta el 5 de agosto de 1970, año que fue sustituida por la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social, en la que se incluyó a los drogadictos, las prostitutas y los inmigrantes ilegales.
Tras el fallecimiento del dictador Franco la ley sufrió varias modificaciones, eliminando algunos artículos, pero no fue derogada totalmente hasta finales de 1995 (concretamente el 23 de noviembre).
Fuente: https://blogs.20minutos.es/yaestaellistoquetodolosabe/el-dia-que-se-aprobo-la-famosa-ley-de-vagos-y-maleantes/

MARIANA PINEDA: LA HEROINA GRANADINA EJECUTADA POR LUCHAR CONTRA EL ABSOLUTISMO


Mariana Pineda: la heroína granadina ejecutada por luchar contra el absolutismo
El 26 de mayo de 1831 Mariana Pineda era ejecutada con el método del garrote vil. Tenía sólo 26 años, y su delito fue que "se encontraron en su casa una bandera revolucionaria a medio bordar y varios objetos análogos", amén de acoger a liberales y revolucionarios contrarios al régimen absolutista de Fernando VII. Aunque se le ofreció conmutar la pena si delataba a sus compañeros, la joven respondió: "Nunca una palabra indiscreta escapará de mis labios". Su lealtad formaría parte ya siempre de su leyenda.
Mariana de Pineda Muñoz nació en 1804 en Granada, y durante su infancia presenció cómo su ciudad era invadida por los franceses, que no se marcharían hasta el final de la Guerra de Independencia (1808-1814). También fue testigo de la promulgación de la Constitución de 1812, conocida como la Pepa.
Sus padres no estaban casados legalmente, probablemente porque su padre era noble y su madre de origen humilde, pero el padre de Pineda dejó a su hija como única heredera. Eso le permitiría no tener demasiados ahogos económicos al principio de su vida. No obstante, se casaría a los quince años con un exmilitar mucho mayor que ella. Era octubre de 1819, y para mayo de 1821, Pineda, de 17 años, ya había tenido dos hijos con su esposo. El esposo de Pineda murió en 1822, y ella se quedó viuda con 18 años y dos hijos pequeños a su cargo, en unas condiciones muy duras. Poco después, en 1824, ella comenzaría su activismo político liberal contra Fernando VII.
Absolutismo contra liberalismo
Fernando VII (1814-1833) intentó resistir por todos los medios los avances políticos y sociales que se extendían por Europa y por España. Tras la Guerra de Independencia anuló la Constitución de 1812, y durante años mantendría un sistema absolutista impuesto con las armas y el miedo. 
No obstante, entre 1820 y 1823 tuvo lugar lo que los historiadores denominan "Trienio Liberal": tras el pronunciamiento militar del general Riego, Fernando VII se vio obligado a aceptar la Pepa, hasta que una intervención militar exterior le permitió volver a su absolutismo y autoritarismo desde 1823 hasta su muerte diez años después.
 El recuerdo de esos años haría que el monarca empleara una represión aún más brutal y sangrienta contra quienes cuestionaban el sistema absolutista, y que las penas de muerte fueran un destino más habitual para los liberales "cazados".
El activismo de Pineda la llevó a asistir a las reuniones secretas de los liberales, a los que ayudaba a escapar de la justicia consiguiendo pasaportes falsos, hacía llegar la correspondencia a los exiliados en Gibraltar y asistía a los presos políticos liberales en Granada. Entre 1824 y 1825 tuvo su primer encontronazo con las autoridades absolutistas: ella y su criado fueron delatados por uno de los presos políticos liberales. Sin embargo, ambos concluyeron el proceso sin condena alguna.
Una de las acciones más relevantes en las que participó Pineda fue en la preparación de la fuga de un preso político liberal condenado a muerte: Fernando Álvarez de Sotomayor, que logró escapar de la cárcel disfrazado de fraile y huyó a Gibraltar en 1827. Esta acción haría que la policía rodeara de espías a la granadina y registrara su casa. El Alcalde del Crimen de la Real Chancillería de Granada (una especie de fiscal), Ramón Pedrosa y Andrade, empezó a estrechar el cerco sobre Pineda.
La persecución a Pineda
Pedrosa estaba obsesionado con Pineda desde hacía años. Según Antonina Rodrigo, principal biógrafa de la heroína liberal, él la había perseguido siempre "como hombre y como político". Por lo que parece, Pineda le rechazó, por lo que que el hombre redoblaría su persecución de la activista. En un primer momento, Pedrosa intentó reactivar la causa que en 1825 había concluido con Pineda y su criado libres. Al no ser capaz de avanzar por ese frente, la policía esperaría a encontrar una oportunidad mejor, siempre vigilantes para acabar con ella.
 
 Finalmente, Pedrosa utilizó un soplo por el cual unas bordadoras estarían preparando una bandera liberal con el lema "Libertad, igualdad y ley" para Pineda. La bandera presentaría el lema en letras rojas alrededor de un triángulo verde, todo sobre fondo morado. Las autoridades absolutistas hicieron que las bordadoras llevaran la bandera a casa de Pineda el 19 de marzo de 1831 y poco después registraron la casa donde, como ya hemos mencionado, "encontraron" la bandera a medio bordar. Sería el principio del fin de Pineda.
   La joven estuvo bajo arresto domiciliario 9 días, con intento de fuga frustrado incluido, tras los que fue trasladada al Convento de Santa María Egipciaca. El proceso judicial no duraría más de dos meses y estuvo plagado de acciones cuestionables, cuanto menos, por parte de las autoridades, como que el abogado defensor tuviera 24 horas desde que conoció el caso para presentar su escrito. "El delito de doña Mariana Pineda ha sido probado plenamente", rezaba la sentencia del 26 de abril que condenaba a Pineda a muerte, tras solo cuatro días de juicio, en los que ella ni siquiera pudo estar presente.
El ministro de Justicia autorizó un indulto para Pineda si delataba a sus compañeros, pero ella replicó que "nunca una palabra indiscreta escapará de mis labios". Ese mutismo pasaría a formar parte de la leyenda de Mariana Pineda tras su muerte, el 26 de mayo de 1831, sobre la que escribiría incluso García Lorca en su obra Mariana Pineda. Romance popular en tres estampas. 
 

martes, 8 de agosto de 2017

EL DESPIDO DURANTE LA BAJA MEDICA YA ES DESPIDO NULO


El despido durante la baja médica ya es despido nulo
Como ya sucediera con el caso de los interinos, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha vuelto a poner en evidencia la legislación laboral española. En esta ocasión, el juzgado de lo Social número 33 de Barcelona ha declarado nulo un despido que se produjo durante la incapacidad temporal de un trabajador (baja médica) siguiendo la resolución del tribunal europeo.
Se trata de un caso que marca precedente ya que, de no ser por la intervención de Europa, dicho despido hubiese sido improcedente en lugar de nulo.
DIFERENCIAS ENTRE DESPIDO IMPROCEDENTE Y NULO
Juristas Laboralistas señalan que la improcedencia de un despido y el despido nulo son radicalmente diferentes. Cuando el órgano judicial declara improcedente un despido, lo hace alegando que no hubo motivo para practicarlo, o que la decisión extintiva carece de los mínimos requisitos exigibles por la Ley. Frente a ello se alza la declaración de nulidad, que se basa en que el despido se practicó vulnerando derechos fundamentales y libertades públicas, que ampara nuestra constitución.
Así pues, y es lo más relevante, son las consecuencias de tal declaración. En este sentido, si se declara la improcedencia del despido, o despido improcedente, la empresa deberá optar por readmitir al trabajador o indemnizarlo en la cuantía correspondiente al despido improcedente. Sin embargo, si se declara el despido nulo, la empresa no puede optar, por lo que deberá reincorporar al trabajador en su puesto de trabajo y abonándole los salarios de tramitación. Y estos no son más que los dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la fecha en la que se notifique la sentencia. Por ello, los salarios de tramitación suelen ser bastante más elevados que cualquier indemnización.
Una vez visto lo anterior, y entrando a analizar la sentencia del Juzgado de lo Social nº 33 de Barcelona, de 23 de diciembre de 2016, en la que se enjuicia el despido de un cocinero accidentado de un conocido hotel. El origen de todo fue el accidente laboral sufrido por el citado trabajador, al resbalar, caerse y fracturarse varios huesos durante su jornada laboral. Tras varias semanas en situación de incapacidad temporal, la empresa notifica al trabajador su despido disciplinario, alegando “no haber alcanzado las expectativas establecidas por la empresa ni el rendimiento que la empresa considera adecuado o idóneo para el desempeño de sus tareas en su puesto de trabajo”.
UNA SENTENCIA QUE MARCA PRECEDENTES
Pues bien, la novedad reside en que esta sentencia considera que el hecho de despedir al trabajador en situación de incapacidad temporal (baja médica) no es improcedente, sino nulo. Por ello, el trabajador ha de ser reincorporado en la empresa, con idénticas condiciones de trabajo y el abono de los salarios de tramitación en caso de estimarse el despido nulo. Esta sentencia, a pesar de haberse dictado por un Juzgado de primera instancia, sienta antecedentes en tanto las cuestiones prejudiciales emitidas por el Tribunal de Justicia Europeo han sido las determinantes en gran medida para obtener esta sentencia.
Es necesario tener en cuenta que, el Juez de primera instancia llega a la conclusión de que existe nulidad (despido realizado vulnerando Derechos constitucionales; en este caso al derecho a la integridad física y a la salud), en tanto se discrimina al trabajador por su condición de “discapacitado”, un concepto que ya el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha calificado como aquel trabajador en situación de incapacidad temporal que presenta un carácter duradero de su incapacidad en la fecha del despido. Precisamente ese es el concepto que el citado Tribunal utiliza como discapacidad a los efectos de calificar el despido como discriminatorio, y que por otro lado ya recogen la Directiva Europea 2000/78, C335/11 y C-337.
Por ello, los despidos practicados sobre trabajadores en situación de incapacidad temporal, que previsiblemente se alarguen en el tiempo, y que puedan ser considerados como discapacitados, cuentan ya con una protección contra el despido mucho mayor que la que la actual doctrina jurisprudencial española le venía garantizando, en la que exclusivamente se estimaba la improcedencia del despido en caso de probarse que el motivo real de éste, era la situación de enfermedad.
 

EMILIANO MARTINEZ ESPINOSA - COLECTIVISTA DE LOS FERROCARRILES CATALANES


Emiliano Martínez Espinosa  -  colectivista de los ferrocarriles catalanes
  El 8 de agosto de 1901 nace en Villar del Cobo (Teruel, Aragón, España) el militante anarcosindicalista Emiliano Martínez Espinosa. Nunca fue a la escuela y de muy pequeño ya hacía trabajos de albañil y de pastor. Cuando tenía unos 13 años se trasladó con su familia primero en Fígols (Berguedà, Catalunya), donde hizo de minero, y después en Manresa (Bages, Cataluña). En Manresa trabajó de dependiente y luego en los ferrocarriles catalanes en diversos trabajos (guardagujas, enganchador, Guardafrenos, factor y jefe de tren). En 1918 ya militaba en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), donde fue uno de los organizadores del Sindicato Único Ferroviario. Supo compaginar el trabajo con la educación autodidacta, llegando a tener una cultura enciclopédica. Durante la dictadura de Primo de Rivera participó activamente en el anarcosindicalismo clandestino.
 Con la proclamación de la II República su militancia se acentuó y cultivó la poesía, publicando versos en El Trabajo. A raíz de la insurrección de la insurrección del Alto Llobregat y del Cardoner en enero de 1932 fue detenido y de nuevo con los levantamientos de octubre de 1934. En junio de 1935 representó los ferroviarios en el Pleno Intercomarcal Bages-Berguedà de la CNT. Durante la Revolución de 1936 participó activamente en la experiencia colectivista de los ferrocarriles catalanes - la primera en todo el Estado - y fue nombrado secretario de la CNT y delegado de del Comité Regional comarcal catalán de Manresa. Durante unas semanas fue mientras del segundo Comité Revolucionario Antifascista de Manresa. Formó parte del Gobierno municipal de Manresa del 19 de octubre de 1936 hasta el 31 de mayo de 1938. Después, el 22 de diciembre de 1938, fue nombrado alcalde de Manresa y llevará en el cargo hasta la ocupación de Manresa por las tropas franquistas, el 24 de enero de 1939. No se marchó al exilio y fue detenido, encarcelado el 16 de mayo de 1939, juzgado, torturado y condenado a 30 años de prisión por «rebelión militar», de los cuales purgó cinco en la cárcel Modelo de Barcelona y en la construcción de un puente sobre el río Cardoner.
 En cuanto fue soltado en libertad vigilada, se integró en los grupos de combate antifranquistas hasta su detención en 1947 en una gran cogida y fue condenado a tres años de prisión. Liberado a los seis meses y considerado «quemado», intentó mantener el compás de esperar, pero fue detenido en una huelga y pasó algunos meses cerrado. Durante los últimos años del franquismo participó en la reorganización de la CNT en la comarca manresana, defendiendo una organización confederal puramente sindical que prescindiera de toda ideología. Cuando se produjo la escisión de la CNT se alejó de la militancia orgánica. Durante los últimos años de su vida se interesó por la apicultura y escribió en periódicos y revistas locales, tales como Solidaridad Obrera, Regió 7 y Dovela. Emiliano Martínez Espinosa murió el 17 de noviembre de 1987 en Manresa (Bages, Cataluña).
 El 21 de abril de 2006 en el Salón de sesiones del Ayuntamiento de Manresa recibió un homenaje, junto al resto de alcaldes republicanos (Joan Selvas y Carner, Lluís Prunés y Sató, y Francesc Marcet y Artigas), por parte de este consistorio, donde participaron los historiadores Joaquim Aloy i Bosch y Josep Maria Solé i Sabaté.

lunes, 7 de agosto de 2017

DUODECIMO Y DECIMOTERCER FUSILAMIENTO - LIBRO TRIGO TRONZADO - La represion franquista en San Fernando (Cadiz)


LIBRO TRIGO TRONZADO (La represión franquista 1936 en San Fernando – Cádiz)

Autor: JOSE CASADO MONTADO

DUODECIMO Y DECIMOTERCER  FUSILAMIENTO

 

DUODÉCIMO  FUSILAMIENTO

Nadie contó los caídos, ni se averiguó quienes fueron, ni por qué causas murieron.

Y los que fueron testigos, callaron lo que supieron de terror enmudecidos.

Cerón

 

El día veinticuatro de septiembre de aquel año de desgracias, sacaron a ocho detenidos para ser fusilados, del  Penal de La Casería, seleccionados por el canalla Don Juan Prieto. Con las primeras claridades del día caerían acribillados en el muro sur de nuestro cementerio. Aquellos pobres trabajadores caídos en desgracia por culpa del golpe de Estado fueron los siguientes:

          Antonio José Bilbao Leal. Operario de la S.E. de C.N.

          Domingo José Bey. Natural de San Fernando. 40 años. Casado con Ana Torres López. Hijo de Domingo y Dolores. Ajustador de la S.E. de C.N.

          Andrés Revoredo Caravaca.

          Serapio Moreno Santiago. Maestro taller de la S.E. de C.N.

          Victoriano Manzanares García. Electricista. Natural de Madrid. 33 años. Casado con Antonia Varo Peña. Hijo de Venancia y Alejandra. Electricista de la S.E. de C.N.

          Luís  Bilbao  Leal.  Hermano  del  anterior  del      mismo apellido, primero de la lista. Operario de la S.E. de C.N.

          José   Romero   Menéndez.   Auxiliar     Infantería de

Marina. Natural de El Ferrol. 44 años. Casado con Carmen Romero Fabre. Hijo de Manuel y de Estrella. Auxiliar primero (Ayudante). Deja cinco hijos. Vivía calle Juan de Mariana, 15. San Fernando.

          José Lamas Chaves. (Samas Chávez, José)

 

Ya llevaban más de dos meses fusilado. Eran inaudito que aquellos monstruos y los inquisidores acompañantes aún estuvieran insatisfechos. Fue por aquellos meses cuando  descubrí el cariño a mi barrio y sus gentes, cuando empezó la decadencia económica y política de España. Cuando empezaban  a yacer exánimes las artes y las letras, que acompañan siempre a los pueblos en su grandeza y los abandonan en su adversidades.

De los ocho fusilados últimamente, sólo uno confesó; c aso raro porque, en general, todos confesaban. Por ello deduzco que en gran medida lo hacían como un intento póstumo de agarrarse al cura, sabiendo su influencia, para tratar de salvarse… “Toda religión es consecuencia del miedo del ser humano a enfrentarse con lo desconocido y constituye una solución (resignación) para evitar los problemas que no es capaz de comprender”.

Las Callejuelas fue el barrio que más sufrió durante la guerra, muchas familias quedaron diezmadas. Considero ahora, y es normal, que haya quienes se sienten orgullosos del “Camarón”, porque es una victoria sobre la miseria de uno del barrio que pasó muchas necesidades, como pasamos todos, para sobrevivir. Su arte lo llevó a la cúspide y s normal asimismo que tenga admiradores. Pero lo que me parece oportunista es que haya gentes de la burguesía, de la élite, de los privilegiados en el franquismo y antes del franquismo, señoritos con dinero y carrera, flamencoides pagantes en ventas, tientos, cotos de caza, pesca deportiva y… comentarios interminables en veladores de mármol de “La Mallorquina”, después de misa de doce… estos no deben nombrarlos, no es de los suyos, le es tan raro como un esquimal.

Durante algunos años he ido buscando las técnicas adecuadas de análisis y observaciones para más tarde adaptarlas a mi afición de escribir. He estad sujeto a periodos de depresión melancólica cada vez más acusada a medida que crecía, observaba y comprendía las causas y que no eran otras que las injusticias sociales existentes y los obstáculos estudiados y calculados para que el estado de ignorancia perdurase. Además de una cierta incapacidad en mi de exponer la situación adecuadamente. De todas maneras y en contra de lo que  muchas gentes opinan, un escritor no es un erudito que está obligado a saber de todo y entender de todas las temáticas sin excepción, sino simplemente un vehículo dotado de imaginación que al conjugar con la realidad convine argumentar y entender ajustado al conjunto de los mismos una serie de datos y explicaciones, análogos o tangenciales de los que tiene que ser el primero en documentarse.

 

DECIMOTERCER  FUSILAMIENTO

…y en la tumbas despreciadas, de los reos inocentes, ninguna planta ha nacido; sólo espinas han podido en ellas tomar simiente como emblemas del olvido.

Cerón

 

El primero de octubre la Junta de Defensa Nacional decidió nombrar a Franco generalísimo de todos los ejércitos. Según el corresponsal de una agencia de prensa, descartaron al general Mola por su falta de simpatía por la Falange y a Queipo de Llano, por el desprestigio alcanzado. Fue el general Cabanellas quien lo revistió de todos lo poderes, en aquel cónclave de la toma de posesión, que se celebró en Burgos. Franco pronunció un discurso de los suyos y mientras tanto España empeoraba y se encaminaba hacia el abismo, el cual duró tantos años y costo tanto sacrificio, dolor y renunciamiento.

El día nueve de octubre, la bestia agazapada en la retaguardia, cobarde seguía fusilando. Sí, se necesitaba ser cobarde hasta un límite inimaginable para seguir fusilando a personas a las cuales no se les ofrecía ni la más mínima posibilidad de defensa. Muchos no concebían una situación así en un país… “eminentemente católico e impregnado de Humanismo cristiano”.

Así que el camión ruidoso y humeante llevó al muro de nuestro Cementerio a dos hijos de La Isla, enlutada y alocada ya.

          Cristóbal  Periñán  Cárdenas. 25 años. Vivía en el patio de San Francisco, a escasos metros de su pretendiente confesor, Don Recaredo, confesión que él rechazó valientemente. Estaba escondido en una huerta. Era  el  presidente  de  los  panaderos  por  la  CNT. Cuando llegaron los falangistas a su casa, no lo encontraron y amenazaron a sus padres con matarlos a los dos, si su hijo no se entregaba. El padre fue al lugar y le contó al chaval lo ocurrido, el chaval se presentó ese mismo días en el cuartel de la Alameda, el de la Falange, y al día siguiente los fusilaron.

          Antonio Oliva Caro. Vivía en la calle San Servando, 42.

Como todos, sus familiares recibieron el resto de sus cosas personales y por el camino de La Casería, y sin miedo, se oyeron los  gritos  de  desahogo  con  calificativos  que  bien     merecían:

¡cobardes, asesinos, canallas, criminales! Luego todo entraba en el orden terrorífico que aquel desorden nos había traído, esto era: duelos interminables, lutos rigurosos tiñendo las ropas de negro por falta de medios económicos, silencio profundos en las casas y aislamiento total durante muchos años de toda demostración alegre, por respeto al ausente. Niños sin colegio porque el de los hermanos de San Juan Bautista de la Salle, había que pagar y bien pagado. El del padre Franco también, no eran gratis como cualquiera podría pensar. Yo recuerdo que en el treinta y seis, en la primera clase de los hermanitos pagábamos doce pesetas mensuales, que era una gran suma de dinero porque mi padre trabajaba en el taller de maquinaria de La Carraca y cobraba 160 Ptas. Mensuales.

Aquel dolor de nuestra Isla aherrojada por tanto miedo, por muchas charangas militares uniformadas y muchas promesas con las cuales intentaban hacernos creer en falsedades y suavizar, inúltimente, la tensión existente y hacernos tragar tantas ruedas de molino… intragables. Los destinados a estos menesteres pseudopatrióticos estaban gozándola de lo lindo. Los Te Deums, de acción de gracias se sucedían muy a menudo y las beatas asistentes, acompañadas del grupito de señoritas de la Falange, así como de militares instalados en el Ayuntamiento y en cuarteles, acompañados de algunos autistas domesticados y mongólicos disponibles, formaban parte del público de   aquellos espectáculos ruidosos sin alma, sin religión y sin escrúpulos, que nos amargó nuestra existencia, frustró nuestras ilusiones primeras de adolescentes, que nos hizo perder la razón de ser, desequilibramos, prostituirnos y crear un pesimismo nocivo, quasi demencial, basado en huir, rebelarse y vengarse, forma primitiva de hacer justicia.

Crecimos dificultosamente, ¡y tanto! Creyendo que los que nos gobernaban tras el golpe sangriento, eran deshonestos, antipáticos, que asesinaban a las personas lo mismo  que nosotros a las culebras, lagartos y lagartijas. Gentes que, cuando tomaban el poder, solo se ocupaban de enriquecerse y asegurar sus riquezas lejos de su acción política… Yo creía que cuando caía bajo una bomba, puñal o veneno, uno de aquellos reyes o presidentes, algún valiente había hecho justicia  prescindiendo del montaje que los peces gordos creaban con el único fin de protegerse y proteger sus bienes. No sentí piedad de Trosky, ni de Kennedy, ni de Juan Pablo I, ni de Carrero Blanco. Esta animadversión mía se puede explicar y justificar con la situación vivida a los trece años, en 1936, con aquella ruina total que nos trajeron los asesinos golpistas, que se apoderaron del poder y que aún perduran sus nombres trágicos, en calles y plazas, faltos de decisiones los gobiernos que actuaron bajo esta democracia, tal vez miedosos ante las amenazas de las derechas tradicionales isleñas.

Cómo olvidar aquel penal militar, Cuatro Torres, donde internaban a militares y civiles, como a mi padre. Aquel bloque de cuatro paredes altas, grises, sucias y frías, con una sola puerta y que, a los trece años, nos parece mucho más altas y frías, cuando sentados en aquel banco, mi padre, mi madre, algunos de mis hermanos mayores y yo, con alpargatas remendadas sin calcetines, pantalón corto de los de entonces y cruzadas las manos entre las piernas cerradas para poder resistir el frío en aquellos meses de crudo invierno, en aquella media hora que  nos concedían de visita los esbirros, jueves y domingos, tan tristes  e  infaustas  y  donde  mi  padre,  casi  entre  dientes,  nos contaba apesadumbrado los crímenes que a diario, de madrugada, se cometían y, también la reacción de algunos que iban a fusilar.

Como olvidar aquellos cuatro eucaliptos enclenques, doblegados por aquellos vientos que siempre soplaban en el lugar. La red eléctrica que pasaba entre dos palos y que silbaba cuando el viento la hacía sonar y que a nosotros nos parecía el canto de un bicho de mal agüero. En el penal no hay bonita arquitectura, ni nada que imitar o admirar, todo es lóbrego, trágico, triste, impersonal, rodeado de aguas paradas y malolientes, todo cargado de una inmensa  sombra  de amarguras. Aquellos pocos asientos de su patio interior, donde, atemorizados, intercambiábamos saludos tímidos los familiares de los detenidos, esposas y madres, sobre todo, de aquellos condenados a muerte, no por tribunales justos, sino por una banda de ineptos y esquizofrénicos que, incapaces de obtener una situación confortable en la sociedad a base de voluntad, estudios, honradez y sacrificio, optaron por la revolución fascista como la forma más rápida de ascender o crearse un porvenir sin el menor esfuerzo, pero matando y arruinando La Isla, Andalucía y España. Seres sin ningún valor social, que todos vimos como acabaron. Sin la gracia de los alemanes nazis y los fascistas italianos, la gracia de Dios no les hubiera servido de mucho porque no debería estar con ellos. Cómo olvidar, en fin, aquel invierno con frío en el alma y aquel olor a humedad y muerte de aquellas cuatro paredes, de aquellas cuatro torres maquiavélicas… en La Isla, ejecutaron un doble crimen con seres totalmente inocentes. Quiero recalcar en este último y se que estoy pecando de reiterativo, no importa; que fueron inocentes, no habían cometido la menor infracción, ni el menor abuso, o la menor prevaricación. Si aquellos chambones rebeldes, tras el golpe, les hubieran ordenado unas nuevas normas a seguir, hubiese habido más o menos rechazo o aceptación, otros pretextos, otras consecuencias, otras hipótesis en fin, porque los fusilados, ni  estaban  armados, ni  antes del  golpe lo estuvieron, (los fascistas, sí) y por ende no hay que acusarlos, ni con Primo de Rivera, ni con el Rey, ni con la República. Aquí no hubieron desmadres, simplemente eran unos señores que reclamaban ventajas laborales, razonables y justas, tanto es así y por muy paradójico que parezca, que el régimen de Franco les concedió muchos años después. No por el amor al prójimo, ni caridad, ni por derecho reconocido, ni por consejo papal, sino porque estábamos desfasados ante Europa, completamente descentrado, ridiculizados en cualquier foro internacional. Las diferencias eran patentes cuando hacían comparaciones los trabajadores que venían de los países europeos.

Continua….