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martes, 31 de octubre de 2017

LA EMANCIPACION DE LOS TRABAJADORES SERA OBRA DE ELLOS MISMOS Y DE NADIE MAS


LA EMANCIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES SERA OBRA DE ELLOS MISMOS Y DE NADIE MAS

DICTAMEN:

Como una obligación, como un imperativo, como una síntesis, como una concepción clara y terminante del futuro, la grandiosa Internacional proclamó y afirmó de rotunda manera que la «emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos». Y de nadie más. Verdad axiomática, no necesitará demostración, como no la necesitan las verdades cuya fuerza probatoria surge de su propio enunciado.

Aquella Internacional de grato recuerdo y gloriosa vida, que fue simiente y riego fecundo, que trazó un mundo nuevo y dio ideas, luz para generaciones enteras, tiene en su haber como honra más meritoria y orgullo más encomiable, la noble sinceridad de sus principales hombres, quienes aun no siendo trabajadores manuales, tuvieron la franqueza de decir a los obreros de todo el mundo que la emancipación no podría venirles sino de ellos mismos, de su propio y personal esfuerzo.

¡Fuera engaños! ¡Fuera tutelas! Haga explosión la verdad en todos los cerebros y sépase de una vez para siempre que el trabajador no debe esperar nada de nadie, sino de si mismo. La sinceridad de las declaraciones y procedimientos de las grandes figuras de la Internacional, resulta de una verdad paradójica, pues es chocante que haya habido hombres que a si mismos se condenasen haciendo que los trabajadores sólo creyesen en si propios y supiesen de antemano que su emancipación no deberían esperarla de ajena voluntad sino de su esfuerzo personal y colectivo.

Y es que si como hombres puede haber -y hay- muchos capaces de sentir como propia la causa de los trabajadores y hacer tanto por la emancipación de éstos como ellos mismos, como clase no es posible que los no pertenecientes a la obrera puedan tener interés hondo por la emancipación de los asalariados. Esto no es todo. Cabe que haya quienes anhelen desaparezca del mundo la presión y la miseria. Pero lo que no cabe es que sea verdad que haya quienes intenten emancipar a los trabajadores presentándose como tutores y procuradores de ellos.

Contra estas tutelas ponía en guardia la Internacional a los obreros al decirles que su emancipación tenía que ser la obra de ellos mismos, porque en realidad para emanciparse es preciso, indispensable, estar emancipado de todo tutor o procurador, que incompatibles son los tutelajes y la emancipación, ya que mientras no se esté emancipado del tutor se tiene quien lo mande y lo domine y quien pueda engañarlo y explotarlo.

La emancipación es el resultado inmediato de la emancipación moral, y no alcanzará la primera el que moralmente siga siendo esclavo de éste o del otro individuo. Y esclavo es el que no piensa por si, ni obra espontáneamente con arreglo a su raciocinio y por su esfuerzo directo.

Que los hombres de la Internacional tuvieron razón al advertir a los trabajadores que su emancipación había de ser su propia obra lo demuestra el hecho de que a pesar de la divulgación de ese axioma y de lo conocido que es en el mundo entero, aún hay millares y millares de trabajadores que confían en su emancipación mediante la labor de otros hombres -trabajadores o no-, empleando medios indirectos en vez del directo explícitamente indicado en la frase que sirve de encabezamiento a este esbozo.

No es la obra de ellos mismos cuando encargan de su emancipación a otros; ni es posible se emancipen quienes empiezan por estar sometidos a las buenas o malas intenciones, a los acertados o disparatados actos de otros, a la voluntad perezosa o activa de los demás, a las conveniencias particulares o no de otros. La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de ellos mismos; y agregaremos con Farga Pellicer «que esta afirmación está fundada en el hecho de que no hay institución ni clase social alguna que por la obrera se interese», todas las que del monopolio y de la explotación viven sólo procuran eternizar nuestra esclavitud.

Desde luego, se echa de ver que nadie puede tener interés en la emancipación de los trabajadores fuera de estos mismos, por cuanto que esa emancipación es de carácter económico y conseguida la cual caen forzosa e inevitablemente todos los privilegios, todas las ventajas de que en el actual régimen social disfrutan cuantos no son obreros. Y al decir esto no es posible olvidar que los obreros llamados intelectuales sufren en su mayoría penurias parecidas a las de los manuales, pero como entre ellos se reclutan los políticos, los vividores de toda especie, escalando no pocos de los puestos de privilegio, en general no tienden a la destrucción del régimen y antes bien lo consolidan y aún procuran servirse de los manuales para esos encumbramientos que les hacen placentera y grata vida.

Raro es el obrero manual que se emancipa del salario dentro del régimen actual, y aunque hay quienes pasan de explotados a explotadores y de manuales a intelectuales y por lo consiguiente a privilegiados, a políticos, a empleados, a sostenedores del presente sistema político-social, en general se puede decir que sólo los obreros manuales son los verdaderamente interesados en la abolición de todos los privilegios, de toda explotación y de toda forma de opresión. Los obreros intelectuales que a un ideal individual de encumbramiento sustituyan el de emancipación colectiva pueden naturalmente formar en las filas de los manuales contribuyendo a la emancipación moral de los trabajadores con su inteligencia, pero siempre teniendo entendido que pues la emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos, ellos no han de figurar entre nosotros como nuestros emancipadores ni a ellos hemos de confiar nuestra emancipación que ha de ser -tiene que ser- nuestra propia obra.

La emancipación económica de los trabajadores es algo que nadie ha tenido en cuenta hasta que la Internacional la proclamó bravamente. Habráse podido tender a mermar el poderío de los señores feudales para robustecer el real; habráse podido disminuir el poder real en beneficio de las clases medias; habráse podido llegar a la república aboliéndose la autoridad de los monarcas, pero en todos esos cambios realizados mediante el esfuerzo de los trabajadores que han sido el cuerpo y el brazo dirimidor de las contiendas, la situación económica del obrero ha seguido siempre lo mismo. Explotado ayer y hoy y siempre.

No se niega con esto el progreso moral e intelectual que los cambios políticos han acarreado para los trabajadores. Su esfuerzo para beneficiar a otras clases ha mejorado su condición y los han colocado en situación de hombres y los han colocado en situación de poder anhelar su emancipación económica que era algo que permanecía nebuloso, algo que ha confundido en todos los tiempos - aún hoy muchos confunden- con determinadas libertades políticas. Y si bien en todas las épocas hubo alzamientos de carácter económico, propósitos de implantar un sistema comunista de vida, en general esos propósitos tenían en su contra las tendencias autoritarias de los mismos rebeldes, su organización revolucionaria con caudillos y jefes.

Y no es posible la emancipación de los trabajadores en tanto éstos tengan un emancipador, un jefe, por cuanto que aun logrando vencer a los sustentadores del régimen, no harían más que instaurar otro régimen de privilegios en el que resultarían privilegiados los emancipadores, los jefes. Que no es posible abolir los privilegios con organismos en que el privilegio exista, por cuanto no es posible la emancipación sino como obra de los trabajadores mismos. La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos. Tengamos esto presente los asalariados en todo momento.

Se presenta una proposición incidental por algunos compañeros. La ponencia la acepta como conclusión al dictamen, y se pasa a votación siendo aprobada por unanimidad, con una aclaración del compañero Ávila. Después de esto es aprobada la siguiente proposición incidental en sustitución al dictamen de la ponencia:

El Congreso declara que la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos. Por tanto reconoce que los sindicatos que integran la Federación Nacional sólo pueden estar constituidos por los obreros que conquistan su jornal en las empresas o industrias que explotan la burguesía o el Estado. No obstante, y como aclaración a lo anterior, debe considerarse exentos de esta clasificación a aquellos obreros que por su trabajo pueden perjudicar directamente a la organización sindical.

CONGRESO  FUNDACION  DE  LA  CNT 1910

 

SINDICATO OFICIOS VARIOS CNT-AIT  Puerto Real

MANUEL FERNANDEZ RODRIGUEZ - ANARQUISTA DE GRANADA


Manuel Fernández Rodríguez – anarquista de Granada

El 28 de octubre de 2003 muere en Barcelona (Cataluña) el anarquista, anarcosindicalista y resistente antifranquista Manuel Fernández Rodríguez, que usó varios seudónimos (M. Franz del Valle, FR, M. Vega, J. Alpes, Zalamea, N, J. Sierra, J. Santos, etc.). Había nacido el 29 de marzo de 1917 en Granada (Andalucía, España) en una familia libertaria. Hasta los 12 años asistió a varias escuelas y luego pasó a trabajar como aprendiz de dependiente de comercio. A partir de los 14 años comenzó a militar en las Juventudes Libertarias de Granada, con José Martínez Alonso, Torcuato López Barón, Robles, Diego Illescas, Guzmán y otros.

 En 1934 formó parte del Comité Local de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) y entre 1935 y 1936 en su Comité Provincial. En noviembre de 1935 y enero de 1936 fue encarcelado. Con el levantamiento fascista de julio de 1936 y el triunfo de esta en Granada, huyó a Iznalloz y Guadix se unió a la Columna Maroto con combatió hasta noviembre de 1936 en el frente de Baza. Luego continuó en las Juventudes Libertarias, donde ocupó cargos de responsabilidad, tales como secretario de Propaganda del Comité Regional de Andalucía, y asistió a distintos encuentros orgánicas, como en el Pleno del Movimiento Libertario Español (MLE) de 1938 celebrado en Barcelona. También formó parte de la comisión esclarecedora de la actuación de Rafael Peña García y fue redactor del boletín Nuestros Libros. El triunfo franquista la tomó en Baza y de allí marchó a Alicante y Madrid, donde consiguió documentación falsa y se estableció en Barcelona.

 Trabajó en una casa de ortopedia, pero el 28 de octubre de 1939 fue detenido. Encerrado en la Prisión Provisional del Poble Nou, en febrero de 1942 fue liberado. Hizo trabajo de cualquier cosa, como la distribución de vinos y de periódicos, y con Miguel Jiménez fabricó y vendió jabón. Cuando pudo contactó con la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) clandestina y se afilió al Sindicato de Artes Gráficas de Barcelona. Tras la caída del Comité Regional de las Juventudes Libertarias a finales de 1944, se encargó de coger el relevo ya finales de diciembre de 1945 en el Pleno de la Floresta fue nombrado secretario del Comité Regional de Cataluña de la FIJL . En febrero de 1946 marchó a Francia como delegado de esta organización para conseguir apoyo, pero no pudo llegar por dificultades en su paso de la frontera en el II Congreso de la FIJL de Toulouse que se celebró entre el 8 y el 19 de marzo de 1946. Tras entrevistarse con el nuevo Comité Nacional de la FIJL, en abril de ese año regresó a Cataluña. En Barcelona montó en su casa la prensa de Ruta, el primer número salió en junio de 1946.

Entre junio y julio de este mismo año, con Raúl Carballeira Lacunza, hizo una gira organizativa y propagandística (Valencia, Málaga, Granada, Sevilla y Madrid) para captar la situación de las Juventudes Libertarias peninsulares y se entrevistó con Rafael Cayuela Cubillo , Ángeles Rojo y Juan Gómez Casas. En julio de 1946 fue elegido vicesecretario por la FIJL para el Comité Regional de Cataluña de la CNT, con la intención de cambiar la línea colaboracionista confederal, pero fue fue apartado de su cargo un mes después, al no aceptar la disolución del Comité Regional de las Juventudes Libertarias de Cataluña, que él dirigía, y que imponía la dirección confederal. El 17 de agosto de 1946 fue detenido en una cogida junto con una cuarentena de compañeros. En la cárcel Modelo de Barcelona formó parte de la Comisión de Prensa, encargada de confeccionar hay · ligràficament los boletines Esfuerzo, Crisol y Acarus Scabieri.

 En junio de 1947 salió en libertad provisional. Con una salud muy fiebre, en octubre de 1947 cruzó con Josep Lluís Facerías y Francisco Ballester Orovigt (El Explorador) los Pirineos para asistir al II Congreso de la MLE que se celebró en Toulouse entre el 20 y el 29 de octubre. En París formó parte del Comité Regional de Andalucía de la CNT, con Antonio Morales Guzmán. Con este publicó el boletín CRA y durante una temporada administró el periódico CNT. En enero de 1952 emigró a Brasil. Después de un tiempo con Manuel Pérez Fernández en Río de Janeiro, se estableció en Porto Alegre, donde regentó una imprenta y publicó el periódico O Protesta. En octubre de 1961, con Manuel Pérez Fernández, Josep Pujol Grúa, Maximiliano Rivera Flores, Luis Brillas y otros, asistió como delegado de Porto Alegre en el Congreso de Federaciones Locales del Núcleo de la CNT celebrado en Brasil y formó parte de la Comisión de Relaciones de CNT. En diciembre de 1970 se estableció en el Avellaneda (Buenos Aires, Argentina) y en enero de 1982 se instaló nuevamente en Barcelona

lunes, 30 de octubre de 2017

EMILIENNE MORIN - COMPAÑERA DE DURRUTI


Émilienne Morin   compañera de Durruti
  El 28 de octubre de 1901 nace en Angers (Países del Loira, Francia) el anarquista y anarcosindicalista Émilienne Léontine Morin, conocida como Mimi y también como Émilienne Durruti. Hija de Étienne Morin, militante anarcosindicalista del Sindicato de la Construcción, frecuentó muy jovencita los círculos revolucionarios. A partir de 1916 entró a trabajar de secretaria para el periódico pacifista Ce qu'il faut decir, al tiempo que militaba en el grupo de las Juventudes Sindicalistas de la Sena del XV Distrito de París (Francia), formando parte, a partir de 1923, de su directiva. 1924 se casó en Yerres (Isla de Francia, Francia) con el militante anarquista Mario cáscara (Cesario cotilleos o Oscar Baroda), del que se divorcia dos o tres años después.
El 14 de julio de 1927 conoció Buenaventura Durruti Domínguez, a las horas exiliado en París, en la Librería Social Internacional de la calle de las Prairies del XX Distrito parisino, y se convirtió en su compañera. El mismo día, su amiga Berthe Faber conoció el mismo lugar su futuro compañero Francisco Ascaso. En julio de ese año Durruti fue expulsado hacia Bélgica y ella abandonó su trabajo de estenodactilògrafa y lo siguió en Bruselas, lugar donde residían semiclandestinament numerosos anarquistas españoles. En la capital belga hizo especial amistad con Lola Iturbe y su compañero Juan Manuel Molina. La pareja vivió como pudo la difícil vida del proscrito, pero en 1931, con la proclamación de la II República española, ambos marcharon hacia Cataluña. Durante los años republicanos participó activamente en numerosas reuniones y manifestaciones y colaboró ​​en los periódicos de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).
El 4 de diciembre de 1931 tuvo en Barcelona su hija Colette, que tuvo que criar sola ya que su compañero Durruti casi siempre estaba en fuga o en la cárcel. Gracias a la ayuda de los compañeros, consiguió un trabajo de acomodadora en el Teatro Goya de Barcelona y fue Teresa Margalef quien a menudo se ocupó de la pequeña Colette cuando su madre trabajaba. Durante la guerra civil y la Revolución, se integró en la "Columna Durruti» en el frente de Aragón y trabaja como secretaria en su Cuartel General, donde fue responsable del Departamento de Prensa. Pero las necesidades de Colette le obligaron a abandonar el frente, al tiempo que su compañero marchó hacia Madrid con una parte de la columna para participar en su defensa y donde este encontró la muerte el 20 de noviembre de 1936.
 Después de una temporada trabajando en el Consejo de Defensa, 1938 regresó a Francia, donde desarrolló una intensa labor propagandística a favor de la Revolución española. En esa época, colaboró ​​activamente con Solidaridad Internacional Antifascista (SIA), con Louis LECO y Nicolas Faucier, y en su órgano de expresión. También colaboró ​​en Le Libertaire, órgano de la Unión Anarquista (UA), donde publicó sus recuerdos en el frente aragonés. El 22 de noviembre de 1938 presidió el mitin de conmemoración de la muerte de su compañero, organizado por la UA, que tuvo lugar en el Palais de la Mutualité de París, y donde tomó la palabra E. Frémont, Suzanne Levy, Pedro Herrera Camarero y Jules Chazoff. Después de la II Guerra Mundial estableció relación con los numerosos militantes españoles entonces exiliados en Francia.
 Émilienne Morin murió el 14 de febrero de 1991 en Quimper (Cornualles, Bretaña), lugar donde se había retirado.

RECORDANDO: EXCEDENTES DE ASTILLEROS SECUESTRAN UN AUTOBUS URBANO


RECORDANDO: Excedentes de Astilleros secuestran un autobús urbano
  9 de abril de 1987 Diego Joly
EXCEDENTES de astilleros de Cádiz secuestraron ayer por la mañana un autobús de la línea 3 que realiza el trayecto entre la plaza de España y la Barriada de la Paz. Los trabajadores, en número superior a los cincuenta, subieron al autobús en la última parada y colocaron unas pancartas con sus reivindicaciones.
A continuación obligaron al conductor a desviarse de su recorrido habitual para dirigirse hacia los Astilleros, Diputación Provincial, Ayuntamiento y Gobierno Civil. Disturbios en Puerto Real. Tres detenidos y cinco policías heridos es el balance de los disturbios ocurridos en Puerto Real al finalizar una asamblea de astilleros. Previamente los manifestantes habían cortado la N-IV a la altura de El Cartabón durante media hora. Fuentes de estos excedentes que participaron en los hechos manifestaron a este periódico que la toma del autobús se decidió en una asamblea al conocer que otros trabajadores en su misma circunstancia tenían previsto movilizarse ayer en distintas ciudades españolas.
   Asimismo, en la factoría de Matagorda varios directivos fueron retenidos varias horas. Ayer no se trabajó en la factoría de Matagorda hasta que fueron puestos en libertad las cuatro personas detenidas durante los disturbios ocurridos en Puerto Real el pasado jueves. Los trabajadores decidieron en asamblea hacer un paro y no salir de la factoría hasta que el juez pusiera en libertad a sus compañeros detenidos. A las dos y media de la tarde, hora de salida, el comité de empresa habilitó unos controles para impedir la salida de la factoría. Los directivos tuvieron que permanecer retenidos en las oficinas durante varias horas. Finalmente, sobre las cuatro y media, se conoció que el juez había puesto en libertad a los detenidos. Los obreros del turno de la mañana abandonaron la factoría y los del turno de la tarde comenzaron sus trabajos. A las siete y media de la tarde quedó normalizado el trabajo. Durante todo el día la policía se mantuvo a la expectativa, sin intervenir.
 

sábado, 28 de octubre de 2017

CONCEPTO CONFEDERAL DEL COMUNISMO LIBERTARIO


Concepto confederal del comunismo libertario (1995)
Documento del VIII Congreso de la Confederación Nacional del Trabajo, en Granada (España), 1995.
 
Introducción
Partimos de considerar el presente trabajo como algo no dogmático, ni monolítico, y mucho menos definitivo.
En principio el V Congreso se identificó con las líneas generales del dictamen sobre Comunismo Libertario (ver Actas Congreso de Zaragoza) elaborado en 1936. Debe tomarse el presente trabajo como indicaciones para un debate en los sindicatos que permita un enriquecimiento del futuro plan de sociedad comunista libertaria.
2. 1. Declaración preliminar
Desaparecido el sistema actual, impuesto desaparecerán también la irracional acumulación capitalista y los privilegios derivados de la misma. La sociedad procederá a una distribución igualitaria de los bienes producidos por todos, según el principio: de cada uno según sus fuerzas, a cada cual según sus necesidades. Los elevados índices de productividad obtenidos gracias a la moderna tecnología permiten prever un nivel de vida para cubrir el anterior objetivo. Si la sociedad actual puede subsistir y progresar, a pesar del enorme parasitismo, como hemos evidenciado en otros puntos del orden del día, ello nos permite afirmar que, sin merma de la productividad (aunque sería preciso una reconversión y estudio detallado en cada caso) podría crearse la riqueza necesaria para garantizar una vida confortable para todos. Por supuesto que desaparecerían las escandalosas superfluidades que constituyen el lujo de los explotadores, pero por el contrario cobraría un impulso y florecimiento extraordinario todos los aspectos económicos, sociales y culturales de la vida social, ahora si merecedora en verdad de este calificativo.
Desaparecería asimismo la irracionalidad del consumismo productivista y con esto la patética sociedad del despilfarro. Como ha dicho un autor libertario, el consumo dirigiría en todos los casos a la producción, no viceversa como es hoy el caso.
2.2. Líneas generales de la construcción comunista libertaria
Por supuesto que no pretendemos configurar desde hoy el porvenir, sino prefigurarlo, como hemos afirmado con anterioridad. Lo contrario sería una pretensión autoritaria además de un absurdo. La responsabilidad de decidirlo corresponderá por entero a las generaciones presentes en el memorable tránsito.
Sin embargo consideramos de gran importancia la previsión de determinadas líneas generales o ideas-fuerza sobre las que andamiar la nueva sociedad. Téngase presente que la ausencia de estas ideas-fuerza bien cimentadas en todas las grandes revoluciones históricas hizo posible que el carácter primigeniamente libertario de las mismas fuese finalmente capitalizado de forma autoritaria. De manera que ef diseño de las grandes líneas generales puede ser útil para los futuros constructores, quienes las ampliarán de acuerdo con sus criterios y los valores y circunstancias del momento.
Los criterios prácticos sobre la construcción del comunismo libertario son muy diversos y han cambiado en el tiempo. El dictamen del Congreso de Zaragoza subraya el papel decisivo de la comuna como marco o asiento de todas las actividades humanas básicas, incluidas las económicas.
Es incuestionable a nuestro juicio, que la comuna es el marco donde se cumplen todas las funciones vitales de la sociedad, si bien creemos que deben situarse en una relación armónica las realidades de orden económico y productivo y aquellas otras de relación humana general dada la esencialidad misma de ambas. Es por esta razón que aludimos a la federación económica y a la federación política como situadas en un nivel de complementariedad, aunque la primera se verifique en el ámbito de la segunda.
2.3. El campo económico-productivo: la industria
Los elementos constitutivos de este campo serían: las unidades productivas de base (fábricas, talleres, minas, etc.), los consejos locales de economía que asumirían la función de coordinar la economía en el nivel local, las federaciones de industria a nivel regional, nacional e internacional si fuese necesario.
No hay duda que, efectuado el cambio revolucionario y abolida la propiedad privada y el Estado, el principio de autoridad y, por consiguiente, las clases que dividen a los hombres en explotados y explotadores como se dice en la ponencia del Congreso de Zaragoza los trabajadores se incautarán de las unidades productivas de base, y procederán a hacer balance de maquinarias y materias primas y de cuantos datos estadísticos interesen a los consejos locales de economía.
A partir de este momento, los centros de producción crearán sus consejos técnico-administrativos, nombrados en asamblea general y procederán a reestructurarse de acuerdo con las necesidades de cada grupo y posteriormente con las necesidades locales de cada industria. De estas necesidades los trabajadores deducirían las decisiones a tomar desde el punto de vista estructural, decidiendo en cada caso el tipo y dimensión de la unidad productiva procediéndose con criterios racionales que superen las estructuras inoperantes por reducidas, como ya se hiciera en Barcelona durante el proceso revolucionario y también en otros sectores de la España revolucionaria. De igual modo procedería corregir la gigantanasia creada por la concentración industrial de nuestros días, descentralizándose los grandes conglomerados para adaptarlos a las conveniencias reales y a las posibilidades del entorno, con ayuda de los adelantos tecnológicos.
A niveles regionales y nacional, la federación de industria cumpliría las funciones de coordinación correspondiente a sus niveles, resolviendo los desajustes dentro del ramo y el aprovisionamiento de materias primas. La planificación industrial por ramas se llevaría a cabo en los congresos a los diferentes niveles y se tendrían en cuenta tanto los datos estadísticos de la industria como los suministrados por los consejos de economía regionales o nacional en relación con el estado general económico y las exigencias de éste.
Algunas industrias, como enseñanza, transporte, construcción, gastronomía y otras, escaparían probablemente a la planeación económica en aquellos aspectos relativos a los ámbitos locales o comunales, por afectar ya no sólo a los trabajadores, sino esencialmente a los ciudadanos como tales. Lo más probable es que cada comuna o municipio tendrá ideas propias sobre la organización de determinados servicios como el transporte, la enseñanza y otros. En cuanto a la construcción, en este caso, urbanismo, es de prever que las comunas tendrían buen cuidado en elegir el tipo de construcciones o viviendas adecuados al respectivo ámbito geográfico, al carácter del paisaje o al temperamento artístico y creativo de cada comuna. En todos estos casos decidiría la propia comuna, recurriendo a los medios técnicos del propio organismo local de la construcción, Esto ofrecería la posibilidad de una menor centralización de este ramo y de otros, que sólo tendrían que resolver en ámbitos geográficos superiores el problema de las materias primas. Repetimos que todas estas líneas generales tienen sólo un valor indicativo.
2.4. La agricultura
Cuanto se ha dicho para las federaciones de industria cabe afirmarlo para las federaciones de campesinos, que se articularían a partir de las unidades colectivizadas de base en federaciones comarcales y regionales. Aquí convendría proceder a una diversificación del campo agrícola como en el caso de la industria, según las especialidades de la agricultura, que podrían articularse por separado en grandes grupos productivos. Cabe pensar en una federación nacional de cereales, otra de legumbres, de tubérculos, del vino y la sidra, de los productos lácteos y sus derivados, de las materias grasas y de la carne. Otro tanto se puede decir de las actividades pesqueras. Acaso fuera conveniente unir por fin estas federaciones nacionales campesinas especializadas en federaciones generales de la agricultura en los ámbitos regionales, constituyendo una confederación general (o nacional) agrícola con articulación final. Estas federaciones regionales, así como la confederación general estarán representadas en los consejos locales, regionales y nacionales (o general) de economía, donde revertirían las necesidades de asistencia técnica, herramientas y maquinarias diversas, abonos y productos químicos etc. Se tendrán también en cuenta las circunstancias dadas en la revolución española 1936-39. Por supuesto que en todas las modalidades de cultivo se suprimiría cualquier forma de explotación del trabajo ajeno.
2.5. Las comunas
Como hemos dicho en otro lugar la comuna es el ámbito en el que se desarrollarán todas las actividades humanas esenciales, tanto las económicas productivas, ya descritas, como las de relación humana general. Por ello es el eje en que se insertará la vida de la nueva sociedad.
Lo mismo que la nueva estructuración económico-productiva tendrá como base a los trabajadores/as y a las unidades productivas de base la nueva estructuración de las relaciones humanas generales tendrá como base primordial la persona y el núcleo social primario asentado en el barrio o distrito y por extensión la comuna local (o municipio libre). La comuna será la unidad básica de la convivencia ciudadana y la entidad geosocial sobre la cual se estructurará la gran federación política que debe sustituir al Estado. Las comunas serán autónomas y se federarán comarcal, regional o nacionalmente (o en el espacio ibérico) para que se cumplan los fines de solidaridad y complementariedad política y económica previstos en la sociedad comunista libertaria. La unión libre y voluntaria que empieza en la persona soberana, emancipada de toda alienación, culmina en la Confederación Ibérica de Comunas Autónomas Libertarias (C.I.C.A.L,). En los congresos de la Confederación se tomarán, dentro de la más amplia libertad, las más importantes decisiones relativas a la vida e intereses del conjunto de comunas que compongan la Confederación. Por supuesto que las decisiones correspondientes a cuestiones locales o regionales se tomarán en estos ámbitos puesto que partimos del concepto básico de autonomía. Bien entendido que autonomía en el federalismo supone mutua solidaridad y apoyo mutuo dentro de los intereses comunes.
Ante una extensión posible de la revolución fuera de los límites de la Península Ibérica, cabe imaginar la estructuración de una Confederación Internacional de Comunas Autónomas Libertarias, formación que implicaría naturalmente la desaparición de las grandes concentraciones de poder que representan hoy todos los Estados.
2.6. La comuna autónoma
Esta entendería en la gestión de los problemas que afectan a la vida y convivencia de la colectividad. Cuestiones tales como la sanidad, el urbanismo, la vivienda, la enseñanza la cultura, el ocio, los transportes locales, la demografía y las estadísticas, la distribución y el consumo estarían a cargo de los organismos especializados creados por la comuna y que se desenvolverían bajo la supervisión de la misma. En los diversos barrios y distritos, los ciudadanos/as tomarán decisiones y ellas constituirán la voluntad decisoria sobre todos los problemas de la vida ciudadana.
Los problemas de carácter comarcal o regional se resolverán del mismo modo en cada ámbito, articulando las decisiones de abajo a arriba. Las correspondientes a niveles más elevados (nacional o ibérico) seguirán la misma modalidad, refiriéndose, como ya hemos apuntado a todas las cuestiones, de diversa importancia y transcendencia relativa al conjunto de la sociedad. Finalmente, del mismo modo federalista la voz de la C.I.C.A.L. se dejaría oír en el concierto de la confederación internacional, si ésta existiese.
Toda actividad de carácter social en el área de la comuna tendrá punto de convergencia en la misma.
2.7. De los organismos técnicos
Como ya se ha sugerido, las comunas crearían en su seno tantos organismos especializados como necesidades reales existan. A este nivel local la comuna, tras llevar a cabo un inventario general de todos los bienes ahora comunes se hace cargo de la administración de los mismos y de aquellas funciones productivas relacionadas con la vida local, en el sentido indicado cuando nos referimos a los aspectos económico-productivos. Estos estarán como tales presentes por medio de un organismo especializado en el seno de la comuna. Este organismo no será otro que el del Consejo Local de Economía.
A niveles regionales, los Consejos Regionales de Economía estarán representados en las respectivas Federaciones Regionales de Comunas y por fin en el ámbito nacional o ibérico, el Consejo Nacional o Ibérico de Economía estará representado en la Confederación Ibérica de Comunas Autónomas Libertarias. De este modo se fundirán armoniosamente las actividades económico productivas con las de relación humana.
Caben aquí algunas consideraciones importantes en cuanto a la complementariedad sindical. La Comuna representará por su propia naturaleza la integralidad de las personas en todos sus aspectos. Sería misión de la comuna ordenar estadísticamente el consumo y la distribución por medio de sus lazos demográficos. Por tanto, y en última instancia el consumo deberá orientar la producción, puesto que sólo deberán producirse aquellos productos que sean necesarios para la subsistencia y el bienestar de la comunidad.
Esto quiere decir que los servicios estadísticos de la comuna significarán un factor de racionalidad económica. Del mismo modo, las aspiraciones cambiantes de la sociedad viva, reflejadas en los acuerdos de las comunas a todos los niveles, serán otros tantos factores orientados a la racionalidad económica, a servir los fines integrales de la persona, y a facilitar los cambios necesarios en el concierto general de la vida social.
Pensamos que el complejo mundo de las relaciones económico-productivas y el de las relaciones humanas generales podrían ser influidas y controladas de principio a fin por la persona a través del canal de la comunicación ciudadana de las Comunas Libres articuladas de abajo a arriba y a todos los niveles.
2.8. La producción y el consumo
Aunque sean de esperar verdaderos prodigios por parte de la tecnología actual, la sociedad comunista libertaria no podrá todavía aplicar, de entrada, la fórmula kropotkiniana de la «toma del montón» y probablemente serán necesarios controles sociales en cuanto a la distribución y el consumo y éste deberá estar condicionado por las posibilidades reales de la producción.
Otra cuestión a resolver será la del medio o signo de cambio destinado a obtener los productos necesarios para cubrir las necesidades de todos; el medio propuesto por el Congreso de Zaragoza fue la «carta del productor», extendida por los comités o consejos de fábrica o de cultivo a los productores, facilitando a su vez los consejos comunales, cartas de consumo a los integrantes de la población pasiva. Desarrollando esta misma iniciativa, surgió la idea de un signo de cambio que no podría capitalizarse, dado que no tendría el menor sentido en un sistema en que no existiría la propiedad privada ni explotación posible del trabajo ajeno. Serán las comunas quienes repartan los bonos de adquisición. Este signo de cambio tendría como fin esencial regular la distribución de los productos.
2.9. Otros problemas de la sociedad comunista libertaria
Trazadas las líneas generales de cómo entendemos hoy la futura sociedad comunista libertaria, consideramos ocioso entrar hoy, a tan distante perspectiva, en pormenorizaciones sobre otros aspectos de la vida social, como puede ser la pedagogía, las relaciones sexuales, el problema religioso, y una multitud de prácticas que florecerán espontáneamente en las comunidades libertarias y que apenas podemos imaginar hoy.
Queda la cuestión de desmitificar la revolución y hay que entenderla como una tremenda fractura que pondrá a prueba la voluntad y la inteligencia de los revolucionarios que pongan los cimientos de la nueva sociedad. Esta no sería de la noche a la mañana algo idílico. Habrá dificultades de todo tipo pero no insalvables, dado que la creatividad y el impulso revolucionario serán las grandes herramientas que arrumbarán el viejo mundo y sienten las bases de otro completamente nuevo. Entre las dificultades estará la necesidad de defender por las armas la revolución como ya preveyieron los compañeros de 1936. Los militantes de 1936 venteaban los acontecimientos revolucionarios, nosotros hoy debemos ir creando sin pausa las condiciones objetivas para el cambio expresadas claramente en el dictamen de Zaragoza de 1936.
PALABRAS FINALES
Queremos evitar aquí la impresión de un relato anticipativo pero de cualquier modo es necesario que tomemos conciencia en este congreso de los problemas que sin duda se presentarán en el umbral mismo del tránsito revolucionario. En 1936, al advenimiento del golpe fascista, la C.N.T. se enfrentó a los acontecimientos de Julio con los acuerdos recientes del Congreso de Zaragoza y se vio desbordada desde las primeras jornadas. El motivo fundamental fue que no teníamos previsto el problema de la correlación de fuerzas en presencia. Ello se debió a que la C.N.T. salió de Zaragoza entendiéndose a sí misma como única fuerza revolucionaria. Este hecho volverá a darse en cualquier otra situación de tránsito. No deseamos ofrecer hoy soluciones hechas, que no existen y que por tal razón serían ilusorias. El tránsito de la nueva sociedad por otra parte, y como ya hemos dicho, aparece lejano y el mero acercamiento al mismo exigirá de nuestra organización, de nuestros militantes y de todo el movimiento libertario, un trabajo gigantesco y continuado. No obstante sobre todo porque la finalidad es absolutamente necesaria para mantener vivos y operantes los principios y las tácticas, este tema deberá irse perfilando en los futuros congresos de la organización.
Fuente: CNT-AIT

viernes, 27 de octubre de 2017

COMUNICADO DE LA PLATAFORMA VECINAL RIO SAN PEDRO


COMUNICADO DE LA PLATAFORMA VECINAL RIO SAN PEDRO

 Puerto Real, a 26 de octubre 2017

 RESPUESTA DE LA PLATAFORMA AL INFORME TÉCNICO PRESENTADO POR LA JUNTA DE ANDALUCÍA PARA JUSTIFICAR SU DECISIÓN

 

Desde la Plataforma requerimos de la Junta de Andalucía que explique por qué no es de aplicación en este caso el “principio de precaución” aprobado por la Unión Europea

 

Desde la Plataforma Vecinal Río San Pedro no podemos estar más en desacuerdo con la actuación de las administraciones puesta de manifiesto en esta 3ª reunión de la mesa De Alta Tensión, dicen en su nota de prensa que "la actuación ya no reviste el carácter de urgencia que habría adquirido de probarse que la línea de alta tensión estaba perjudicando la salud de los ciudadanos". Después de casi 40 años de exposición que venimos padeciendo los vecinos con las Líneas de Alta Tensión en su paso por la Barriada, aún se considera que no es urgente ni hay necesidad de actuar para evitar los riesgos que nos pudieran estar ocasionando. Para ello presentan un Informe Técnico, más con ánimo de justificar la no solución del Tendido que para considerar y calcular los riesgos y evitar los daños posibles sobre la población, pues no se hace como observación o en análisis de las circunstancias concretas del Río San Pedro, al que ni siquiera hace mención; es un documento atemporal genérico, que entendemos subjetivo, partidista y, sobre todo sesgado, cuando no hace referencia a los múltiples informes aportados en el sentido contrario.

 Creemos que es oportuno que las Administraciones, en concreto la Junta de Andalucía, nos debe explicar a todos por qué en las condiciones conocidas en el Río San Pedro, no es de aplicación “el principio de precaución”, que entendemos indicado para estos casos.

 El informe técnico dice: “la relación con el cáncer no se considera probada…”, en ningún caso afirma que no exista, sino que “no se ha podido identificar los factores que pudieran explicar….”, añade “no se puede probar una relación causal…” ¿es este un informe que tranquilice?, que no se pueda encontrar o probar, no quiere decir que no exista, se requiere para ello más investigación como el propio informe expone. Es en este sentido en el que reclamamos que después de cerca de 40 años de exposición a los campos electromagnéticos generados por los cables de Alta Tensión es hora ya de dar solución, no se puede esperar y seguir sin atender a este principio de precaución dictaminado en año 2011, por el Concejo de Europa en su resolución 1815 y que es recomendado con énfasis por la comunidad Científica Internacional, solicitando la necesidad de su aplicación en una declaración realizada en septiembre de este año en Madrid, “exhortando a la aplicación del Principio de Precaución y a revisar los valores límites actuales, porque esperar a tomar medidas, puede provocar unos coste sanitarios y económicos muy elevados, como fue el caso en el pasado con el amianto, la gasolina con plomo o el tabaco”.

La mesa se creó con el objeto de hallar una solución real y "no ficticia" al tendido eléctrico, y ninguna administración lo ha conseguido porque no han tenido voluntad ni ganas de hacerlo. La mesa ha ido evolucionando desde la exposición del compromiso por parte de la Junta en las dos primeras reuniones, donde ya se apuntaron las posibles soluciones, y la disponibilidad de las dos administraciones a concretar la mejor fórmula, a esta tercera, en la que, salvando las desavenencias mostradas anteriormente entre ambas administraciones para asumir responsabilidades en las ocasiones perdidas y reprocharse la falta de interés, se han puesto de acuerdo para entenderse y rechazar al unísono la demanda legítima y justa solicitada por la ciudadanía del Río San Pedro.

 Es cierto que pretenden cerrar el expediente, pero tanto Junta de Andalucía, Administración del Estado, Ayuntamiento (quizás este en menor medida), Endesa y Adif no han estado a la altura de las circunstancias. Las torres de alta tensión continúan ahí, transcurriendo por un barrio poblado por más de doce mil personas, muchos de ellos jóvenes y niños que juegan o pasean bajo el tendido. Peligro silencioso o físico, como se quiera ver, que tiene o no que ver con el hecho de que el barrio sea el de mayor mortalidad de la provincia en mayores de 55 años. Y no estamos de acuerdo con las palabras aportadas por la administración, que tienden a pensar que están tratando con un barrio marginal. El Río San Pedro no tiene mayor índice de desempleo ni pobreza que otros barrios de las localidades cercanas. Entonces, ¿a qué viene esa mortalidad? Necesitamos una explicación coherente y no sesgada y enmascarada.

 Por otra parte, nos preguntamos para qué una PNL aprobada por unanimidad en el parlamento de Andalucía, para qué constituir una mesa de trabajo de los todos los agentes implicados con la consiguiente pérdida de tiempo, esfuerzos y expectativas. Este Informe aportado oportunamente pudo ser elaborado también para responder a esta demanda entonces y no nos sentiríamos tan defraudados. Nos quedamos como estábamos, con una promesa de soterramiento anexo a la circunstancia de la llegada de una segunda fase del tranvía que ni la propia administración se cree, pero que ya cuenta con un presupuesto de ejecución, que se nos ofreció adelantarlo para el comienzo inmediato de las obras que afectarían al soterramiento de los cables y que hoy se nos retira.

 ¡¡Principio de precaución YA¡¡

EL "CORRALITO" MINERO DE RIOTINTO


EL “CORRALITO” MINERO DE RÍOTINTO

Llamamiento desde dentro

Extraído del libro “Reflexiones para la acción III” de José Luis García Rúa  (julio-agosto,2002)

¡Se lo han llevado todo! Y lo poco que queda, o lo que las Administraciones Públicas puedan aportar para paliar el problema, también se lo van a llevar. Entre unos y otros, han convertido la Comarca de la Cuenca Minera del Río Tinto, en un “corralito” argentino, en una estafa consentida.

La multinacional americana que durante años explotó los yacimientos mineros, cuando vio llegar el fin de los grandes beneficios, echó los gallos al corral y se marchó lavándose las manos, pulidas de tanto contar billetes.

¿Pero quienes son estos gallos corraleros? Pues nada menos que los “sindicalistos” de CCOO y UGT, con Ricardo Gallego a la cresta. Ellos, los del comité de empresa, fueron los nuevos ejecutivos. Y, mientras a los trabajadores, dueños de las acciones de las minas, les vendían ilusiones y promesas, falsas promesas que siempre han defraudado, ellos, gallos “cortijeros”, se pusieron sueldos fabulosos y empezaron el despojo del “corralito minero”, y no pararon hasta que ya no hubo más que llevarse al buche.

Uno tras otro expediente de regulación temporal de empleo, uno tras otro plan de viabilidad, una tras otra asamblea manipulada. Se lo han llevado todo, ¡TODO!, hasta el fondo de 8.500.000 pesetas por cada trabajador, que dejo la multinacional, y que, en asamblea, se decidió dejar en una cuenta aparte, por si las cosas salían mal.

Y fueron estos gallos de corral quienes trajeron a los buitres, quienes engañaron a los trabajadores, para que se instalara el Vertedero de Nerva, traicionando tres años de lucha de todo el pueblo; y quienes trajeron al impostor Sr. Estévez como gerente, al que luego tuvieron que largar por incompetente; y quienes, más tarde, engañaron, nuevamente, a los trabajadores para que cedieran sus acciones, ¿a quién?, pues, precisamente, al corrupto Sr. Estévez, a cambio de 400.000 pesetas para cada uno, que no se han cobrado, y quién sabe si se cobrarán alguna vez.

El Sr. Estévez es un buitre que ha venido para llevárselo todo calentito: nunca pensó en cumplir sus promesas de reabrir las minas, ni de completar los subsidios de los trabajadores hasta el 90 %, y solo espera a que llegue octubre, cuando ya no haya vuelta atrás de la cesión de las acciones, para hacer el gran negocio: vender a buen precio lo que adquirió a precio de saldo, para que las minas se conviertan en un gran macro-vertedero de seguridad, donde se guarden todas las basuras peligrosas de la Unión Europea, entre las ruinas de un esplendoroso pasado minero.

Pero los gallos del corralito no por ello han desaparecido: sindicalistas “vende-obreros“ y politiquillos pueblerinos de tercera fila, nos quieren llevar al PER, ¡ahora precisamente!, o a vivir de la limosna de cualesquiera fondos públicos para la reindustrialización y diversificación de la zona, fondos que ellos gestionarán, ¡claro!, mientras imponen la ley mafiosa del silencio, la ley de la sumisión al cacique.

Y los políticos de altas instancias autonómicas y centrales miran, cómo no, para otro lado, y sonríen al ver cómo esos gallos les hacen el trabajo sucio de despoblar y arruinar toda una comarca, de desmantelar lo que quedaba de la minería andaluza, sin pagar el coste siquiera que se pagó o se está pagando en otros lugares, como con la minería energética del carbón en el norte, y sin perder ni un solo voto, que a la postre es lo único que les interesa.

Y en toda esta historia ¿qué papel nos ha tocado a los trabajadores de las minas y de toda la comarca? El de las gallinas. Y bien que hemos cacareado cuando había que cacarear, y bien que escondimos la cabeza bajo el ala cuando los gallos del corral así lo dispusieron. Triste papel el nuestro, que, de no ponerle remedio, nos llevará a alimentar el caldo de la emigración, la desesperanza, el desempleo sin futuro, la miseria y el olvido.

Lo que han leído hasta aquí no es una fábula, desgraciadamente, sino la historia viva y reciente de la Comarca de las Minas de la Cuenca del Río Tinto, que camina hacía su ruina total.

Publicado, originariamente, como Redacción, en CNT nº 281, pág. 15, julio-agosto, 2002´.

miércoles, 25 de octubre de 2017

ABRAHAN GUILLEN SANZ - ECONOMISTA, ANARQUISTA Y CREADOR DE LA GUERRILLERA URBANA


Abraham Guillén Sanz   economista, anarquista y creador de la guerrilla urbana

 El 9 de marzo de 1913 - según algunos el 13 de marzo - nace en Corduente (Guadalajara, Castilla, España), en una familia campesina, el militante anarquista y economista libertario Abraham Guillén Sanz. De joven hizo tareas agrícolas y trabajó extrayendo resina. Luego estudió en Madrid becado por las autoridades republicanas. Afiliado a las Juventudes Libertarias de bien jovencito, fue también miembro de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Durante los primeros meses de la Guerra Civil fue director deJuventud Libre, editada por el Comité Peninsular de las Juventudes Libertarias. También fue redactor de Castilla Libre y de CNT. Marchó al frente ya partir de 1938 fue comisario político en la XIV División y del IV Cuerpo del Ejército, comandado por Cipriano Mera. También dirigió Nosotros, portavoz de FAI, de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) y de la Columna de Hierro en Valencia.

 El final de la guerra lo sorprendió en Alicante, donde fue detenido en el puerto. Condenado por un tribunal de guerra franquista, que le pidió la pena de muerte y que se la conmutar en el proceso por la de 20 años, fue trasladado a la colonia penitenciaria de Añover de Tajo, de donde evadirse en 1942. Luego formó parte del Comité Nacional de la CNT clandestina hasta su detención en 1943. Encerrado en la cárcel de Carabanchel, pudo huir la noche de fin de año de ese año y, ayudado por un clan de gitanos libertarios pasó a Francia en 1944. En el exilio francés dirigió en la sombra Solidaridad Obrera en la época de Laureano Cerrada y más tarde se implicó en las actividades de la procomunista Junta Suprema de la Unión Nacional Española (UNE), por lo que fue expulsado de la CNT el 1 de febrero de 1946, pero fue rehabilitado con la llegada de Germinal Esgleas a la dirección del exilio. En 1948 emigra a la Argentina y pasó un tiempo en Uruguay y Cuba. Durante el peronismo editó Economía y finanzas. En Buenos Aires se licenció en Económicas y fue profesor de Economía Política y director de Investigación Económica de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires.

 En Argentina colaboró ​​en diversos periódicos, como El Laboralista y Democracia, en Montevideo de Acción, y en Lima de La Prensa. También fue asesor económico de la Universidad del Trabajo de Uruguay y experto internacionalista de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en economía autogestionaria y desarrollo cooperativo en Perú. En 1961 fue encarcelado durante unos meses acusado de ser miembro de los uturuncos, guerrilla activa en el noroeste de la Argentina durante 1960 y 1961; raíz de este hecho pidió asilo político en Uruguay en 1962 y, poco después, se puso en contacto con los elementos revolucionarios de este país. Durante estos años fue investigado de cerca por los servicios de inteligencia latinoamericanos y norteamericanos. Al morir Franco, regresó a la Península y en los últimos años destacó como conferenciante y escritor de ensayos en la prensa libertaria (Anarkia, Año Zero, Bicicleta, Cenit, CNT, Espoir, Icaria, Ideas-Orto, Historia Libertaria, La Letra A, Nahia, El Olivo del Búho, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Vida Obrera, etc.). Su nombre - también usó seudónimos (Jaime de las Heras, Fernando Molina, Arapey, etc. - Se popularizó como experto en técnicas de guerrilla urbana, en multinacionales, en autogestión y en temas relacionados con la guerra España y la degeneración del comunismo. Para muchos, fue el creador de la guerrilla urbana y de sus plasmaciones prácticas americanas (tupamaros, uturuncos, etc.); algunos lo han calificado de anarcomarxista y guevarista.

 Es autor de una cincuentena de libros sobre economía, política, filosofía, estrategia, historia, etc., entre los que podemos destacar El destino de Hispanoamérica (1952), Monopolios y latifundios contra la economía argentina (1956), Radiografía del plan Prebisch (1956) , La oligarquía en la crisis de la economía argentina (1956), La agonía del imperialismo (1957), Historia de la revolución española (1961), El imperialismo del dólar (1962), 25 años de economía franquista (1964), Estrategia de la guerrilla urbana (1965), Teoría de la violencia (1965), La Segunda revolución española (1965), Uruguay: país en crisis (1966), Dialéctica de la política (1967), El dilema económico de América Latina (1967), Checoslovaquia 1968 (1968, con otros), Pesca industrial y desarrollo económico (1968), Desafío al Pentágono (1969), La rebelión del tercer mundo (1969), Democracia directa (1970), Socialismo de autogestión. Del utopía a la realidad (1971), La década crítica de América Latina (1972), La caída del dólar (1972), La colonización financiera del FMI (1973), La élite del poder en España (1973), Philosophy of the urban guerrilla (1973), poder y crisis del dólar (1973), EI cooperativismo Peruano (1975), La larga crisis de América Latina (1975), Explosión demográfica, latifundios y revoluciones en América Latina (1975), El «Gap» tecnológico entre las dos Américas (1975 ), Las inversiones Extranjeras en América Latina (1975), La propiedad social, modelo peruana de autogestión (Lima 1976), LTT-IBM en España (1977), Revalorización de la guerrilla urbana (1977, con Hodges), Guerrilla Y (1978 , con otros), El capitalismo soviético: última etapa del imperialismo (1979), El error militar de las izquierdas (1980), Der Krieg ohne enfrentan unos Schlachten (1984), Stadtguerrilla in Lateinamerika (1984), Economía libertaria (1988), Economía autogestionaria (1990), Socialismo libertario (1990), Técnica de la desinformaciones (1991), La guerra. España 1936-1939 (inédito), etc.

 Abraham Guillén Sanz murió el 1 de agosto de 1993 en Madrid (España ). El profesor Donald C. Hodges dio una importante parte del archivo personal de Abraham Guillén en la George A. Smathers Libraries de la Universidad de Florida (Gainesville, Florida, EE.UU.).

martes, 24 de octubre de 2017

TERMINA EL CURSO DE ESTRUCTURAS NAVALES ORGANIZADO POR LA CNT-AIT PUERTO REAL


TERMINA EL CURSO DE ESTRUCTURAS NAVALES ORGANIZADO POR LA CNT-AIT DE PUERTO REAL

En el día de ayer se entregaron los Certificados de Formación del Curso de Estructura Naval y Autocad-15 que organizó el Sindicato de Oficios Varios de la CNT-AIT de Puerto Real y que finalizó el pasado 11 del mes en curso.

Curso que se ha realizado entre los meses de Marzo y Octubre, en horario de 19 a 21 horas y con una duración de 200 horas en nuestro local sindical c/San Francisco 18.

El contenido del curso ha sido el siguiente:

Nomenclatura naval - Interpretación de planos - Estrategia constructiva - Conocimiento básico de tampo - Lecciones básicas de trazado - Control dimensional - Estrategia de montaje - Simbología soldadura - Preparación de chaflanes – Desarrollo de planos constructivos en Autocad-15.

Ha sido impartido por José Gómez González, coordinador técnico de estructuras, el curso ha sido totalmente gratuito y el material de oficina ha sido aportado por los alumnos asimismo como las practicas en Autocad con sus ordenadores personales.

La CNT por principios ideológicos, es una organización totalmente autónoma y autogestionaria. No aceptamos subvenciones de organismos públicos ni privados. La ausencia de liberados y funcionarios hace posible nuestra independencia y coherencia con nuestras propias ideas. La labor formativa corresponde al propio Sindicato y todo se hace con el esfuerzo y el sacrificio de sus militantes.

Nosotros vamos a seguir con nuestros cursos permanentes porque nuestra meta es la potenciación de la Formación Profesional como salida a la precaria situación laboral y social que sufren nuestros jóvenes en Puerto Real y en la Bahía.

 

Sindicato Oficios Varios CNT-AIT  Puerto Real

Puerto Real 24 de Octubre de 2017

 

EL NACIONALISMO SIEMPRE ES DE DERECHAS


El nacionalismo siempre es de derechas
6 de Octubre 2014
Lidia Falcón
Resulta enormemente sorprendente leer encendidos elogios al nacionalismo catalán formulados por comentaristas de izquierda, que argumentan que tales teorías pertenecen desde tiempos inmemoriales a la tradición de lucha revolucionaria. Me  deja perpleja saber que los Pujol, Ferrusola, Mas y compañía pertenecen a la izquierda.
Porque la verdad es que el nacionalismo siempre es de derechas. Nace en el siglo XVIII de la mano y el pensamiento de la burguesía que tiene que repartirse las materias primas, la producción industrial y el mercado, en una Europa convulsa que llevaba siglos de interminables guerras entre los caudillos, señores feudales, reyezuelos y abades, por apropiarse  de la tierra.
Cuando la burguesía comienza a afianzar su poder difunde, desde mediados del siglo XIX, la teoría de la soberanía nacional e inventa una ideología basada en sentimientos patrióticos, que logra excitar en las clases populares el odio y el resentimiento de agravio contra los pueblos vecinos, y consigue convencer a muchos trabajadores para que se enfrenten entre sí mortalmente en la I Guerra Mundial, a fin de hacer más grande el poder colonial de unas cuantas oligarquías.
Por el contrario, el proletariado, aprendiendo de los estudios y análisis de Bakunin y de Marx, comienza a organizarse en sindicatos y partidos que defiendan sus intereses, frente a los de las burguesías que acaparan todo el poder en Europa y en las colonias. Es el momento en que la Confederación Nacional del Trabajo, anarquista, tiene más de un millón de afiliados en España, la mayoría en Cataluña, y afirma que la única patria de los trabajadores es el sindicato. Este movimiento obrero rechaza rotundamente seguir las consignas disgregadoras y de enfrentamiento entre los trabajadores de las diferentes partes de España, negándose incluso a hablar en catalán y difundiendo el esperanto. Sería bueno que nuestros intelectuales de izquierda leyeran a Bakunin.
En cuanto en Europa las burguesías vuelven a propiciar el desencadenamiento de la II Guerra, activan la polémica respecto a las nacionalidades. Como decía Marx, el nacionalismo es un invento de la burguesía para dividir a la clase obrera. Tampoco esos ideólogos de izquierda conocen la crítica que realizó Rosa Luxemburgo del nacionalismo en su fundamental libro La Cuestión Nacional, que sería bueno que leyeran. El limitadísimo conocimiento de la historia de Europa por parte de tales intelectuales, e incluso de muchas voces de la izquierda española, dificulta mucho la comprensión de lo que ocurre en Cataluña.

lunes, 23 de octubre de 2017

81 AÑOS DEL FUSILAMIENTO EN SEVILLA DE JOSE SANCHEZ ROSA ANARQUISTA DE GRAZALEMA


81 años del fusilamiento en Sevilla de José Sánchez Rosa anarquista de Grazalema

 El 1 de agosto de 1936 es asesinado en Sevilla (Andalucía, España) el maestro autodidacta anarquista y militante anarcosindicalista José Sánchez Rosa. Había nacido el 22 de octubre de 1864 en Grazalema (Cádiz, Andalucía). Era el menor de una familia numerosa muy pobre, por lo que trabajaba en el campo como peón y durante las noches adobado zapatos en el taller de su padre. Asistió poco a la escuela - sólo hizo dos años de primaria -, pero a los 13 años leía los periódicos y la propaganda anarquistas a sus compañeros de trabajo; poco después fue detenido a raíz de un mitin. En 1882, debido a los hechos de la «Mano Negra», fue detenido y encarcelado acusado de pertenecer a esta organización secreta, él que siempre había defendido el pacifismo y se negaba a llevar armas. Pronto alcanzó popularidad y en 1891 asistió al Congreso del Pacto de Madrid. En enero de 1892 ingresó en prisión, acusado de intervenir en los hechos de Jerez y condenado a cadena perpetua el año siguiente.

 Los años de cierre los aprovechó para mejorar sus conocimientos - un discípulo de Reclus le enseñó francés y sociología y Salvochea fue su maestro ideológico - y será liberado en 1901, saliendo con ganas de esparcir sus ideas en todo . Posiblemente asistió al congreso de la Federación de Sociedades Obreras de la Región Española (FSORE) de 1901 e intervino en la Excursión Nacional de Propaganda de 1902, con Bonafulla y Claramunt, gira que repetirá varias veces en años posteriores. Abrió escuelas racionalistas en diferentes lugares andaluces (Campo de Gibraltar, Tánger, Dos Hermanas, Aznalcóllar, Sevilla) donde enseñaba a los niños de los trabajadores y abrió una biblioteca para los trabajadores en su casa. En abril de 1904 participó en una gira de propaganda por Murcia con Saavedra para preparar el congreso de la FSORE de ese año, a la que asistió en representación de Algeciras y Los Barrios. Poco después fue encarcelado en Tánger hasta enero de 1905, refugiándose en Aznalcóllar.

 En 1910 se instaló en Sevilla, donde enseñará en una escuela del barrio de Triana y dirigirá la Agrupación Pro Enseñanza Racionalista. Estos años serán de gran actividad militante: giras por todo Andalucía, creación y fomento de cientos de organizaciones obreras y campesinas, divulgación libertaria a través de la famosa «Biblioteca del Obrero», debates con los socialistas - sobre todo con Egocheaga. 1911 es detenido en Sevilla con motivo de la huelga general y entre 1912 y 1913 participará con Queraltó en una legendaria gira propagandística por toda España. En 1915 asistió al Congreso de Ferrol en nombre de las sociedades obreras sevillanas. El año siguiente fue miembro de la comisión reorganizadora del Centro de Estudios Sociales sevillano, con Vallina, Pinzano y otros, y participó en el mitin del 7 de julio de 1916 en Sevilla; ese mismo año también hizo un mitin en Castro. En 1917 fue miembro del comité sevillano de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) junto con Vallina. El año siguiente participó activamente en el motín de la cordobesa Aguilar, representó Andalucía con Vallina en el Congreso Anarquista de Barcelona, ​​hizo mítines en Sevilla y Paterna del Campo, e inauguró el Congreso de la CNT andaluza, en representación de los zapateros sevillanos, a los que también representará en la Asamblea de enero de 1919. en estos años publicará varios periódicos, como El Productor, de Sevilla (1919-1920), y La Anarquía. Detenido en febrero de 1919, se mostró bastante activo con Pacheco y Vallina, en la reivindicación de los alquileres creando la Liga de Inquilinos, y se deportado con Vallina en Herrera del Duque, la «Siberia extremeña», donde hizo numerosas charlas durante los meses de estancia.

 A finales de 1919 polemizó duramente con el Comité Regional de la CNT andaluza, comandado por Rosado y otros, sobre el debate entre sindicalistas y anarquistas terminando la discusión con su expulsión por anarquista, lo que provocó gran escándalo en numerosos sindicatos andaluces y en anarquistas catalanes, que organizaron un congreso netamente anarquista para la creación de una nueva CNT en la zona sur entre los años 1919 y 1921. Entonces se unió al colectivo editor de la Revista Blanca, con Federica Montseny y Federico Urales. Deportado algunos meses en 1923 y de nuevo en 1925 a Murcia, abrió una escuela en Sevilla y realizó giras por Córdoba y el Levante vez que trabajaba con el fin de celebrar un congreso anarquista en Madrid, al que asistió en marzo para Andalucía. Con Federico Urales intentó resucitar La Revista Blanca en esa época. Durante los años siguientes disminuyó su actividad, pero hizo mítines con Pestaña en Sevilla en julio de 1931. En 1932 fue detenido a raíz de la gran huelga sevillana y con motivo de la sublevación de Fígols fue deportado a África. Publicó artículos en El 4 de Febrero, El Látigo, Espartaco, Redención, Tierra y Libertad, El Trabajo, La Voz del Campesino.

 Es autor libros y folletos como Bienvenida, Inocencio y Candidito, El burgués y el anarquista, Diálogo sobre Enseñanza racionalista. Los dos niños de la Escuela, Los dos profesores, Entre amiguitas: Azucena, Dalia y Camelia, Los inocentes, La idea anarquista (1903), Las dos Fuerzas: Reacciones y progreso (1904), El capitalista y el trabajador (1911), en el campo. El guarda y el obrero (1911), Nuevo rumbo, el obrero sindicalista y apoyo patronos (1911), Por la educación racional gozaremos de los beneficios de las ciencias y de la libertad (1912), discordancias del bronce (1919), La gramática del obrero (1929), Nuevo rumbo (1932), El abogado del obrero (1932), La aritmética del obrero (1933), etc.; obras de las que se hicieron infinidad de ediciones hasta 1939. Además colaboró ​​en la obra histórica de Buenacasa y prologó El sindicalismo, de Leone (1919). Pocos días después del levantamiento fascista del 18 de julio de 1936, un comando de requetés cargó en un camión sus libros, sus folletos y toda su documentación; encima colocaron un colchón y encima pusieron el viejo maestro anarquista, que habían sacado de la cama enfermo de diabetes.

 En la madrugada del 1 de agosto de 1936, en las tapias del cementerio de Sevilla (Andalucía, España), fue fusilado y su cuerpo arrojado a la fosa común. El historiador José Luis Gutiérrez Molina le dedicó una biografía: La tiza, la tinta y la palabra. José Sánchez Rosa, maestro y anarquista andaluz (1864-1936) (2005).

sábado, 21 de octubre de 2017

LA SOLIDARIDAD


LA SOLIDARIDAD

Errico Malatesta

El hombre posee, a manera de propiedad fundamental, necesaria, el espíritu de su propia conservación, sin el cual ningún ser viviente podría existir, y el instinto de conservación de la especie, sin el cual ninguna especie hubiera podido formarse ni persistir. El hombre se ve, pues, naturalmente forzado a defender su existencia y su bienestar, así como la existencia y el bienestar de su descendencia contra todo y contra todos.

Los seres vivos tienen, por naturaleza, dos maneras de asegurarse la existencia y de hacerla más apacible; de un lado, la lucha individual contra los elementos y contra los otros individuos de la misma especie y de especies diferentes, de otro, el apoyo mutuo, la cooperación, que pudiera recibir el nombre de asociación para la lucha contra todos los factores y agentes naturales contrarios a la existencia, al desarrollo y al bienestar de los asociados.

No podríamos, en el limitado espacio de estas páginas, indicar siquiera la participación respectiva de ambos principios en la evolución de la vida orgánica: la lucha y la cooperación. Baste a nuestro objeto hacer constar cómo en la humanidad, la cooperación -forzosa o voluntaria- se ha convertido en el único medio de progreso, de perfeccionamiento, de seguridad, y cómo la lucha -convertida en atávica- ha venido a resultar completamente inepta para favorecer el bienestar de los individuos y causa, por el contrario, de males para todos, lo mismo vencedores que vencidos.

La experiencia, acumulada y trasmitida de una a otra por generaciones sucesivas, enseña que el hombre que se une u otros aseguran mejor su conservación y favorece su bienestar. Así, como consecuencia de la lucha misma por la existencia emprendida contra el medio ambiente y contra los individuos de una especie se ha desarrollado entre los hombres el instinto de la sociabilidad que ha transformado de modo completo las condiciones de su existencia. Por la fuerza de este instinto el hombre pudo salir de la animalidad, adquirir un gran poderío y elevarse tanto sobre el nivel de los demás animales, que los filósofos espiritualistas han creído indispensablemente inventar para él el alma inmaterial e inmortal.

Numerosas causas concurrentes han contribuido a la formación de este instinto social, que, partiendo de la base animal del instinto de la conservación de la especie -o sea, el instinto social restringido de la familia natural- ha llegado a un grado eminente de intensidad y de extensión para constituir, en lo sucesivo, el fondo mismo de la naturaleza moral del hombre.

El hombre, salido de los tipos inferiores de la animalidad, hallábase débil y desarmado para la lucha individual contra los animales carnívoros, pero dotado de un cerebro capaz de notable desarrollo, de un órgano bucal apto para expresar por sonidos diversos las diferentes vibraciones cerebrales y de manos especialmente adaptadas para dar forma deseable a la materia, debía sentir bien pronto la necesidad y calcular las ventajas de la asociación; puede decirse que salió de la animalidad cuando se hizo sociable y cuando adquirió el uso de la palabra, consecuencia y factor principalísimo de la sociabilidad.

En los comienzos de la humanidad el número de hombres era por demás restringido; la lucha por la existencia, entablada de hombre a hombre, era menos áspera, menos continuada, hasta menos necesaria, incluso fuera de la asociación, la cual debía favorecer en sumo grado el desarrollo de los sentimientos de simpatía y permitir contrastar y apreciar el valor y utilidad del mutuo apoyo.

En fin, la capacidad adquirida por el hombre merced a sus primitivas cualidades aplicadas, en cooperación con un número mayor o menor de asociados, a la tarea de modificar el medio ambiente y de adaptarlo a sus necesidades; la multiplicación de los deseos crecientes, a la vez que de los medios de satisfacerlos, que se fueron convirtiendo poco a poco en necesidades; la división del trabajo, que es la consecuencia de la explotación metódica de la naturaleza en provecho del hombre, han hecho de la vida social el medio indispensable, fuera del cual es imposible la vida, so pena de caer en un estado de bestialidad.

Y por el refinamiento de la sensibilidad, consecuencia de la multiplicidad de relaciones; por la costumbre adquirida en la especie, merced a la trasmisión hereditaria durante miles y miles de años, esta necesidad de vida social, de intercambio de pensamientos y afecciones entre los hombres, ha llegado a convertirse en un modo de ser, necesario e indispensable, de nuestro organismo. Se ha transformado en simpatía, en amistad, en amor, y subsiste con independencia de las ventajas materiales que produce la asociación, hasta el extremo que, por satisfacer tales sentimientos, se afronta toda suerte de penurias y de sufrimientos, incluso la muerte.

En suma, las enormes ventajas que la asociación reporta al hombre; el estado de inferioridad física (no proporcionada a su superioridad intelectual) en que se halla en relación a la bestia, si permanece en el aislamiento; la posibilidad para el hombre de asociarse a un número siempre creciente de individuos, en relaciones cada día más íntimas y complejas, hasta llegar a extender la asociación a toda la humanidad, a toda la vida; la posibilidad, sobre todo, de producir trabajando en cooperación con sus semejantes, más de lo indispensable para la vida; los sentimientos afectivos, en fin, que de todo ello se derivan, han dado a la lucha por la existencia, entre la especie humana, un carácter por todo distinto del que reviste la lucha por la existencia entre los demás animales.

Sea como fuere, hoy día se sabe -y las investigaciones de los naturalistas contemporáneos aportan sin cesar nuevas pruebas- que la cooperación ha tenido y tiene una participación tan importante en el desenvolvimiento del mundo orgánico, que ni siquiera sospecharían los que trataren de justificar, a duras penas por cierto, el reino de la burguesía por medio de las teorías darwinistas, porque la distancia entre la lucha humana y la lucha animal aparece enorme y proporcional a la distancia que separa al hombre de los animales irracionales.

Estos últimos combaten, sea individualmente, sea en pequeños grupos, permanentes o transitorios, contra toda la naturaleza, incluso contra el resto de los individuos de su propia especie. Los animales, aun comprendiendo los más sociables, como las hormigas, las abejas, etc., son solidarios entre los individuos del mismo hormiguero o de la misma colmena, pero son indiferentes con relación a las otras comunidades de su misma especie, si es que no las combaten, como con frecuencia ocurre.

 La lucha humana, por el contrario, tiende siempre a extender más y más la asociación entre los hombres, a solidarizar sus intereses, a desarrollar el sentimiento de amor de cada uno hacia los demás, a vencer y dominar la naturaleza exterior con la humanidad y para la humanidad. Toda lucha directa para conquistar ventajas independientemente de los demás hombres o contra ellos, es contraria a la naturaleza social del hombre moderno y le aproxima a la animalidad.

La solidaridad, es decir, la armonía de intereses y de sentimientos, el concurso de cada uno al bien de todos y de todos al bien de cada uno, es el único estado en el cual el hombre puede explicar su naturaleza y lograr el más alto grado de desarrollo y el mayor bienestar posible. Tal es el fin hacia el que marcha sin cesar la humanidad, en sus sucesivas evoluciones, constituyendo el principio superior capaz de resolver todos los actuales antagonismos, de otro modo insolubles, y de producir como resultado el que la libertad de cada uno no encuentre límite, sino el complemento y las condiciones necesarias a su existencia, en la libertad de los demás. “Nadie -decía Miguel Bakunin- puede reconocer su propia humanidad, ni por consiguiente realizarla en su vida, sino reconociéndola en los demás y cooperando a la realización por los otros emprendida. Ningún hombre puede emanciparse, si no emancipa con él, a su vez, a todos los hombres que tenga a su alrededor. Mi libertad es la libertad de todos, puesto que yo no soy realmente libre -libre no solo en potencia, sino en los hechos- más que cuando mi libertad y mi derecho hallan su confirmación y su sanción en la libertad y en el derecho de todos los hombres, mis iguales”. La solidaridad es la condición en cuyo seno alcanza el hombre el más alto grado de seguridad y de bienestar; por consecuencia, el propio egoísmo, o sea la consideración exclusiva de su propio interés, conduce al hombre y a la sociedad hacia la solidaridad, o, dicho de otro modo, egoísmo y altruismo -consideración de los intereses de los otros- se confunden en un sólo sentimiento, de igual modo que en un sólo interés se confunden el del individuo y el de la sociedad.

Mas el hombre no podía pasar de un golpe de la animalidad a la humanidad, de la lucha brutal de hombre a hombre a la lucha solidaria de todos los hombres, fraternalmente unidos, contra la naturaleza exterior.

 

Guiado por las ventajas que ofrecen la asociación y la división del trabajo resultante de ella, el hombre iba evolucionando hacia la solidaridad; pero esta evolución se ha visto interrumpida por un obstáculo que la ha obligado a cambiar de dirección, desviándola, todavía hoy mismo, de su verdadero fin. El hombre descubrió que podía, hasta cierto punto, y para las necesidades materiales y primordiales, únicas hasta entonces sentidas por él, realizar y aprovecharse de las ventajas de la cooperación sometiendo a los demás hombres a su capricho, en lugar de asociarse con ellos; y, como los instintos feroces y antisociales, heredados de ancestros simiescos, latían potentes todavía en él, forzó a los más débiles a trabajar en su provecho, dando preferencia a la dominación sobre la asociación. Pudo suceder, y en la mayoría de los casos sucedió, que explotando a los vencidos se dio cuenta el hombre por primera vez de las ventajas que la asociación podría reportarle, de la utilidad que el hombre podría obtener del apoyo del hombre.

El conocimiento de la utilidad de la cooperación que debía conducir al triunfo de la solidaridad en todas las relaciones humanas, condujo, por el contrario, a la propiedad individual y al gobierno, es decir, a la explotación del trabajo de todos por un puñado de privilegiados. Esto ha sido siempre una especie de cooperación impuesta y regulada por unos cuantos en interés particular suyo.

De este hecho se deriva la gran contradicción, que ocupa por completo las páginas de la historia de los hombres, entre la tendencia a asociarse y a fraternizar para la conquista y la adaptación del mundo exterior a las necesidades del hombre y para la satisfacción de los sentimientos colectivos, y la tendencia a dividirse en tantas unidades separadas y hostiles cuantos son los grupos determinados por las condiciones geográficas y etnográficas, cuantas son las posiciones económicas, cuántos son los hombres que han logrado conquistar una ventaja y tratan de asegurarla y aumentarla, cuántos son los que esperan obtener un privilegio, cuántos los que, víctimas de una injusticia o de un privilegio, se rebelan y tratan de sacudir el yugo.

El principio de “cada uno para sí”, que es la guerra de todos contra todos, ha ve-nido, en el curso de la historia, a complicar, desviar y paralizar la guerra de todos contra la naturaleza, única capaz de proporcionar el bienestar a la humanidad, por cuanto ésta no puede alcanzar su perfeccionamiento completo sino basándose en el principio de “todos para uno y uno para todos”.

La humanidad ha experimentado males inmensos como consecuencia de la dominación y de la explotación en el seno de la asociación humana. Pero, no obstante la opresión atroz a que las masas han sido sometidas, no obstante la miseria, no obstante los vicios, los delitos, la degradación que la misma miseria y la esclavitud producían entre los esclavos y entre los amos, no obstante las ansias acumuladas, no obstante las guerras exterminadoras y no obstante el antagonismo de los intereses artificialmente creados, el instinto social ha logrado sobreponerse y desarrollarse. Siendo la cooperación siempre la condición necesaria para que el hombre pueda luchar con éxito contra la naturaleza exterior, ha permanecido siendo también siempre como la causa constante de la aproximación de los hombres y del desenvolvimiento de simpatía entre ellos. Merced a la fuerza de la solidaridad, más o menos extendida, que ha existido entre los oprimidos en todo tiempo y lugar, éstos han podido soportar la opresión, y la humanidad ha resistido los gérmenes mortales introducidos en su seno.

Hoy día, el inmenso desarrollo alcanzado por la producción, el acrecentamiento de las necesidades que no pueden ser satisfechas sino mediante el concurso de gran número de hombres residentes en distintos países, los medios de comunicación, la costumbre y frecuencia de los viajes, la ciencia, la literatura, el comercio, la misma guerra, han reducido y compendiado, y continúan reduciendo y compendiando a la humanidad en un sólo cuerpo cuyas partes, solidarias entre sí, no encuentran su plenitud ni la libertad de desarrollo debidas, sino en la salud de las otras partes y en la del todo. La libertad, el bienestar, el porvenir de un montañés perdido entre los desfiladeros de los Apeninos, no dependen únicamente del estado de bienestar o de miseria en que los vecinos de su aldea se hallen, ni de las condiciones generales del pueblo italiano, sino que dependen también del estado de los trabajadores en América o en Australia, del descubrimiento de un sabio sueco, de las condiciones morales y materiales de los chinos, de la guerra o de la paz existente en el continente africano, en suma, de todas las circunstancias grandes o pequeñas (que ejerzan su influencia sobre un ser humano.

En las condiciones actuales de la sociedad, esta vasta solidaridad que une a todos los hombres, es en gran parte inconsciente, puesto que surge espontáneamente de los conflictos de intereses particulares, al paso que los hombres se preocupan poco o nada de los intereses generales. Esto nos ofrece la más evidente prueba de que la solidaridad es la ley natural de la humanidad, que se aplica y que se impone, a pesar de todos los antagonismos creados por la estructura social de nuestros días.

Por otra parte, las masas oprimidas, que nunca han estado, ni pueden estar, completamente resignadas a la opresión y a la miseria, y hoy mismo menos que nunca, se muestran ávidas de justicia, de libertad, de bienestar, y comienzan a comprender que sólo es posible emanciparse por medio de la unión, por medio de la solidaridad con todos los oprimidos, con todos los explotados del mundo entero. Han llegado a comprender, por fin, que la condición sine qua non de su emancipación es la posesión de los medios de producción, del suelo y de los instrumentos de trabajo, en una palabra, la abolición de la propiedad individual. La ciencia, la observación de los fenómenos sociales, demuestra que esta abolición sería de una inmensa utilidad para los mismos privilegiados actuales, a cambio de que se avinieran solamente a renunciar a sus instintos de dominación y a concurrir con todos al trabajo para el bienestar común.